domingo, 22 de mayo de 2016

Cáscaras de huevo abandonadas.

Como cada primavera, los pájaros andan afanados en construir sus nidos para poner los huevos e incubarlos. (En la foto superior, un árbol repleto de nidos de cormorán grande Phalacrocorax carbo,  en el zoo de Budapest el 24 de abril). Esto supone un trabajo y un esfuerzo considerables para unos y un aporte de alimento fácil para otros. Las urracas, aves que considero bastante inteligentes, estarán vigilantes en los ires y venires de los pajarillos con ramitas y otros materiales. Pronto dispondrán de multitud de nidos con huevos para robar y usarlos como alimento. No es raro en esos días encontrar restos de huevos en el suelo que hayan sido devorados por las urracas. No sólo son ellas las que devoran huevos, también las gaviotas son expertas en obtener este tipo de alimento. Cuando vacían un nido, los padres deberán de hacer una puesta de reposición que les permite que no se vaya al garete la época de la reproducción. Pero no todos los restos de huevos que encontramos son debidos a que alguien se los ha comido. Las cáscaras de los huevos de los que eclosionan los polluelos, también aparecerán tiradas por el suelo, ya que los padres los transportan lejos del nido. Una mirada atenta nos permitirá diferenciar los unos de los otros.
          
Primero, os hablo de los huevos que son consumidos por algún depredador. Generalmente, aparecerán con un agujero bastante irregular por el que el ladrón se ha comido el contenido. En el caso de las urracas y gaviotas, este agujero es de forma más o menos rectangular y está realizado a lo largo de la medida mayor del huevo. También pueden aparecer rotos en alguno de sus polos, generalmente en el más estrecho cuando son consumidos por algún pequeño carnívoro como la comadreja o el turón, o incluso por el insectívoro erizo. En algún caso se pueden percibir las marcas de los caninos en la cáscara rota del huevo. Cuando en el interior del huevo había ya pollito, en el huevo aparecerán restos de sangre.
           
Otro caso es el de las cáscaras de huevo de aquellos pollitos que han salido de su interior y que sus padres han arrojado lejos del nido. Para que nos hagamos idea de lo que vamos a encontrar, primero describiré el modo de abrir el huevo que tienen los pollitos. Los pollitos no salen del huevo rompiéndolo salvajemente. Ni haciendo agujeros con sus patitas como hemos visto en alguna de las películas de Parque Jurásico. Para poder salir del huevo, tanto las aves como los reptiles, poseen una herramienta especial que denominamos diente del huevo. Este diente del huevo o diamante, que poseen aves y reptiles, y que lógicamente poseerían los dinosaurios, es utilizado para “cortar” el huevo. Los reptiles, cuyos huevos generalmente son membranosos y menos duros que los de las aves, los “rajan”, saliendo al exterior por la abertura. Las aves los parten en dos. Poco a poco, van rajando el huevo desde dentro en todo su contorno para lo que se van girando lentamente en su interior. El corte no es limpio, ya que la cáscara es frágil, y el corte se compone de una serie de pequeños fragmentos de cáscara. La salida al exterior se produce por la parte más estrecha del huevo, quedando éste dividido en dos, siendo una de las partes considerablemente mayor que la otra. Los padres, que han de evitar dejar demasiados rastros de su presencia, transportarán estos restos lejos del nido y los dejarán caer mientras vuelan. Para evitar demasiados viajes, introducirán la parte más pequeña del huevo dentro de la otra, y en un solo vuelo podrán deshacerse de la cáscara completa. Es por ello que en muchas ocasiones encontraremos la cáscara con la parte pequeña de la misma introducida todavía en su interior. A veces no es así, y una atenta mirada no muy lejos nos posibilitará encontrar el fragmento extraviado.
            En alguna ocasión me ha ocurrido no encontrar las dos partes e un huevo eclosionado. ¿Cómo saber si ha sido depredado o eclosionado?. Si ha llovido no quedarán restos de yema ni de sangre. Es entonces cuando hay que hacer una atenta inspección del reborde cortado del huevo. Percibiremos en primer lugar que el borde recortado presenta una sucesión de pequeños trozos a lo largo de todo el corte. Además advertiremos que este reborde se encuentra un poco replegado hacia el interior. Esto es producido al secarse la membrana interior del huevo que retrae hacia adentro las partes del huevo rotas.

Espero que con estas pequeñas indicaciones, cuando veáis una cáscara de huevo en el parque o en el campo podáis identificar si ha sido comido su contenido por un depredador o si lo que ha ocurrido es que un pollito ha nacido en algún lugar próximo.

domingo, 17 de abril de 2016

Ave vs. cristal

El otro día, al entrar a trabajar había una tórtola turca (Streptopelia decaocto) muerta en la puerta de la entrada. Aparentemente no le había ocurrido nada, parecía haberse muerto sóla. Un poco después, mirando el cristal en la posición adecuada se descubrió lo que había ocurrido. En el cristal se veía claramente el impacto que había sufrido la tórtola, que chocó con él al creer que tenía el campo libre. El polvillo que recubre las plumas de todas las aves quedó adherido al cristal, de modo que se aprecia el cuerpo y las alas perfectamente. En una visión más detallada se llegan a apreciar incluso las barbas de las plumas como en la foto del final.
Recuerdo haber recogido una vez un reyezuelo sencillo  (Regulus regulus) tras haberse impactado contra el cristal de una puerta, donde me dijeron que tiempo atrás había muerto "un gavilán" del mismo modo.
Trabajo haciendo labores de mantenimiento en las instalaciones deportivas del Ayuntamiento de Zaragoza. hace unos años se instalaron pistas de pádel de cristal. De repente, aparecieron barreras invisibles en la trayectoria normal que hacían las aves. Las primeras semanas recogimos diferentes aves muertas. 3 Gorriones comunes (Passer domesticus), 3 zorzales charlos (Turdus viscivorus), 1 verderón común ( Carduelis chloris), 2 verdecillos (Serinus serinus)  2 tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) y una paloma doméstica (Columba livia). No es raro que las aves impacten contra los cristales, y en alguna ocasiones he visto como en casa insectívoros como el colirrojo tizón (Phoenicurus ochrurus) han estado buen rato intentando capturar una mosca queestaba por la parte interior de la ventana. No están las aves acostumbradas a la existencia de muros invisibles.
En época de reproducción, cuando las aves se persiguen y están pendientes de sus juegos amorosos para conseguir pareja o conservar territorio impactan en mayor cantidad. Esto se evita colocando siluetas de aves pegadas en los cristales. Su visión por parte de las aves evita los impactos. De hecho, se colocaron en los cristales de las pistas de pádel tras hacer saber lo que estaba ocurriendo y ya no recogimos más aves muertas.

lunes, 14 de marzo de 2016

Operación murciélago...

 A finales del mes de febrero, un día de mucho frío, Belén y sus compañeros de trabajo tuvieron que desmontar un tejado. Aparecieron dos murciélagos que estaban "tiesos" del frío y aletargados. En la fotografía superior, hecha con el móvil lo vemos sujeto a un trozo de mortero. Este fue nuestro primer contacto con los "vampirines".
Como no había lugar donde reubicarlos, los guardó en el interior de una maceta tapados con un gorro y los trajo a casa. De forma provisional los pusimos en el interior de una caja-nido para periquitos y tapamos la entrada con tela mosquitera para evitar que saliesen en un sitio que no fuese el adecuado. Puestos en la calle al resguardo de la lluvia han pasado estos días, y el día 13 finalmente decidimos liberarlos. Pero claro, un murciélago no se libera como un pájaro. Colgamos la caja-nido en una ventana al abrigo del viento y la lluvia y retiramos la mosquitera para que cuando quieran puedan salir y volar libremente y que vuelvan a la caja si así lo desean o que se busquen un lugar mejor, que más saben ellos de ser murciélagos que nosotros. Nos haría especial ilusión disfrutar de su compañía en nuestra casa, así que allí los hemos llevado. Un lugar en el que dispondremos de una hectárea de terreno donde no usaremos fitosanitarios y que les proporcionen alimento en cantidad. Intentaremos fabricar una caja-nido para murciélagos esta semana santa y esperamos que sea del agrado de nuestros "vampirines" como cariñosamente les llamamos y que se traigan coleguitas para compartirla. Los murciélagos en cuestión yo creía que eran  Nóctulos medianos, (Nyctalus noctula), pero José Manuel Sánchez, que es un experto en el tema ya apunta que posiblemente sean murciélagos de Cabrera (Pipistrellus pygmaeus). Es característico su cuerpo cubierto de pelo marrón. Abajo una fotografía de los "vampirines".

miércoles, 17 de febrero de 2016

Arboledas y bosques

            Árboles, bosques y arboledas. A mí me queda claro cada uno de los conceptos que acabo de escribir. Creo que a los naturalistas, salvo raras excepciones, también.
            Todos tenemos claro el concepto de árbol; especie vegetal de tronco leñoso de más de unos cinco metros de altura. La arboleda es pues un conjunto de árboles (foto de encabezamiento). Pero una arboleda no es bajo ningún concepto un bosque. Puede haber arboledas donde encontremos diferentes especies de árboles y arboledas donde las especies arbóreas se limitan a una única especie. Estas arboledas pueden ser el resultado de la destrucción de un bosque o de la repoblación forestal, aunque en este caso a mí me gusta más el término de cultivo forestal. Como un campo de maíz pero con plantas de mayor porte.
            El bosque es una agrupación de plantas de origen natural y que en ocasiones albergan otras ajenas al bosque primitivo que aparecen a partir de poblaciones más o menos cercanas introducidas por el hombre. A grosso modo. Porque junto a las plantas de forma inseparable aparecen hongos que en forma de micorrizas viven junto a las plantas y otros que provocan la muerte de las mismas o que contribuyen a su descomposición una vez muertas. Pero también aparecen animales de diversos tamaños que interrelacionan con los demás seres vivos de modo que también viven junto a las plantas polinizándolas o alimentándose de ellas o descomponiendo sus cadáveres. Incluso se dan relaciones a tres bandas donde animales que se alimentan de plantas transportan esporas de hongos que inoculan en las plantas a su vez. No es que no existan estos seres en una arboleda, pero en esos casos la diversidad es menor y si se deja de actuar para conservar la arboleda ésta desaparece.
            En resumen, lo que quiero decir es que un bosque es un medio natural. Un ecosistema complejo donde se percibe un aparente equilibrio. Se puede aprovechar el bosque en una relación como la que tenían los cazadores-recolectores actuando como un elemento más del mismo. Se obtiene leña, frutos etc., sin agotar el bosque y sin comprometer su continuidad. Cuando se sobrepasa la capacidad de respuesta del medio,  o se opta por favorecer de forma descarada a una planta en concreto, se destruye el bosque para formar una arboleda. Pero ya no hay bosque. Una vez comprometido y perdido este equilibrio, aparecerán toda una serie de conceptos nuevos.
            Uno de esos conceptos es el de plaga, que aparece cuando un determinado tipo de organismo considerado por el hombre como no deseado aparece en un lugar donde no es bien recibido. Y digo no deseado por el hombre porque si consideramos el significado de plaga, como “colonia de organismos que ataca y destruye los cultivos y las plantas”, la primera plaga que ataca un bosque es el hombre. Él es quien destruye las plantas y el bosque seleccionando a una sóla especie sobre todas las demás a la que favorece. No usamos este concepto como plaga evidentemente, ya que somos nosotros quienes elaboramos el concepto y quienes de modo interesado lo aplicamos donde queremos. La aparición de una sóla especie en un lugar donde existía un antiguo bosque, provoca un desequilibrio entre las relaciones de los seres vivos. De repente, algunas especies se avocan a la extinción en ese lugar debido a la ausencia de un sitio donde reproducirse o alimentarse. Otras en cambio, se ven beneficiadas. Se encuentran en un lugar donde todo lo que sale del suelo es alimento y lugar donde reproducirse, y sus depredadores se ven mermados al no tener lugar donde refugiarse o existir..
            Será a estas especies a las que hemos favorecido de forma inconsciente a las que denominaremos plagas. Pero no debemos olvidar el origen de las mismas. Nosotros.
Lo que denominamos “lucha contra las plagas”, es una forma de hablar. Una incorrección. Realmente lo que entablamos es una lucha contra la propia naturaleza. Miles o millones de organismos se ven favorecidos al cambiar el entorno y se multiplican en ese nuevo espacio creado a su medida, donde todo lo que se encuentra a su alrededor es alimento. No tienen que buscarlo disperso entre cientos de especies, y nadie acecha en los alrededores amenazando sus vidas. Incluso las propias leyes de la selección natural cambian. Ya no compiten contra depredadores y plantas, sino que el hombre en su desesperación opta por el uso de biocidas cuya forma de matar es distinta. La población crecemuy rápido. Sus depredadores naturales, que se ven reducidos a aquellos que son capaces de habitar en el cultivo, responden lentamente y necesitan una superpoblación de presas para que sus poblaciones crezcan en un número suficiente. Esta tardanza, desespera a los hombres que aplican los biocidas y  acaban también con esos pocos depredadores.  Aquellos organismos que resisten la acción de los biocidas o que toleran concentraciones superiores de los mismos son los que se seleccionan para dejar descendencia, entablando una carrera contra la tecnología capaz de generar resistencias y súperbichos y súperhierbas que son cada vez más difíciles de combatir.

            Las arboledas, son unas formaciones necesitadas de “cuidados” para defenderlas de la naturaleza que insiste en formar un bosque u otro ecosistema ahí. No son sistemas naturales y su sostenibilidad es un concepto algo relativo. Realmente son lugares de producción de madera. A la utilidad de las arboledas como lugares de producción intensiva de madera, hemos podido encontrar otra utilidad que a nuestro juicio justifica la multiplicación de su superficie. Ahora son además “sumideros de CO2”. Un remedio para rebajar las concentraciones de CO2 de la atmósfera que se han liberado al quemar los restos de los antiguos bosques que yacen en forma de carbón o petróleo bajo la corteza terrestre.

            Pero he leído un resumen que Matt McGrath ha realizado en BBC.com sobre un artículo de la doctora Kim Naudts publicado en Science, que asegura que las arboledas no son tan eficaces como los bosques en capturar CO2, y que además contribuyen al calentamiento global. Es un estudio realizado en Europa, entendiendo ésto como Europa Central. Los aspectos negativos de una arboleda frente a un bosque se han visto incrementados. No sólo se cuantifica su menor efectividad de acumulación si atendemos al mayor volumen de biomasa que contiene un bosque con respecto a una arboleda. En los bosques, tanto las ramas y restos de especímenes muertos que no son retirados, como el sotobosque, también son lugares en los que se almacena CO2. Obviamente, esto no ocurre en una arboleda ya que se retiran tanto las ramas como los árboles muertos como el sotobosque.


         
  En este estudio, se asegura además que el color más oscuro de las coníferas utilizadas en las arboledas que sustituyeron bosques de hoja caduca, se captura más calor, es decir, se refleja menos radiación la atmósfera y esto incrementa la temperatura. En 0,12 grados se ha cuantificado este aumento. Es por lo tanto (según dice el estudio) necesario apostar por la sustitución paulatina de las especies de crecimiento rápido como el pino silvestre (Pinus sylvestris) o el abeto rojo (Picea abies) repobladas masivamente por toda Europa en los últimos 150 años. Esto marca pues un nuevo rumbo a tener en cuenta en aquellos casos en los que se pretende aumentar las superficies de arbolado para utilizarlos como sumideros de CO2, siendo preferible el retorno a los bosques (foto de la izquierda) y disminuyendo las arboledas.
En el caso de España, que no se refleja en el estudio, podríamos añadir incluso la proliferación de incendios al haber extendido las especies pirófitas en lugares de clima más atlántico donde los incendios eran más raros.

lunes, 25 de enero de 2016

La guardería de los peces gato

El pasado verano, durante nuestras vacaciones, nos dimos una vuelta por un lago artificial en Francia, y pudimos observar una cosa curiosa. Se trata del comportamiento de los alevines de peces gato (Ictalurus melas), que forman cardúmenes de varios cientos de ejemplares. Si bien todos los alevines de peces se concentran en cardúmenes al principio de sus vidas, el caso del pez gato es algo especial. Los cardúmenes de pez gato son una masa en forma de bola que no parece avanzar hacia ningún lado. Cuando se les molesta se limitan a descender un poco hacia el fondo y remover el fango de modo que se forma una nube de barro que oculta su presencia, hecho este muy práctico ya que su colorido no contribuye a su camuflaje. Por los alrededores de estos cadúmenes, de los que pude observar cuatro o cinco, merodeaban los black bass (Micropterus salmoides) esperando poder capturar a algún despistado. Pese a estar un rato observando, no pudimos ver ninguna incursión de los black bass para capturar a ningún pez-gato, pero sí que en uno de los cardúmenes pudimos comprobar la presencia de dos adultos que no estaban para devorar a los pequeños, sino que los agrupaban y hacían más como un perro pastor. Aunque sabía de este comportamiento, no lo había visto jamás, y vino a mi memoria el haberlo leído en algún sitio cuando ví el primero de ellos. Cuando me acerqué a hacerles la foto, empezaron a bajar hacia el fondo y a removerlo de modo que en pocos segundos la melée de pececillos desapareció a mi vista. Hice lo mismo con cada grupo, y ninguno de ellos salió huyendo como sí hacen los demás peces, sino que todos, lentamente fueron descendiendo hacia el fondo y operando del mismo modo.

viernes, 8 de enero de 2016

Cuarto cumpleaños...

...Y cuatro. Cuatro son ya los años que hace que El Grumete navega por la red. En estos cuatro años ha habido de todo. En este año, la tónica general ha sido la irregularidad en la publicación ya que  ha habido momentos en los que "la mar ha estado agitada", y el velero ha tenido que permanecer a resguardo de la tempestad, estando la tripulación atendiendo otros asuntos. No obstante, la tripulación está a salvo y los daños sólo son materiales y un poco morales.
Una de las novedades que he tenido este año es la publicación en G+, que aún no sé como funciona. He de agradecer a Miguel Llabata, de "Tierra Sylvana" que me informase de la existencia de tal espacio que no sé si gestiono bien,  pues no comprendía bien el mecanismo ese del +1...

Haciendo historia, os hago públicos los datos que obtengo de la estadística del blog. En cuanto a páginas visitadas, ahora estamos en las 95.490 desde que apareció el blog.   En éste último año, 18. 490. Han disminuido las visitas pues en este año, pero también las publicaciones. No obstante agradezco a todos las visitas realizadas. El repunte de visitas más disparatado ha sido a causa de salir en la portada de "menéame" por la publicación de la entrada sobre la poda "El día del Apaleamiento". La polémica suscitada por algunos a los que cortar ramas a los árboles les parece una práctica saludable hizo que se dispararan las visitas, si bien a mí no me parecía una de las más interesantes entradas de este blog. Únicamente se hacía una exposición de una práctica que en muchos casos está injustificada y que provoca decrepitud de los árboles y peligro para los viandantes, no era un tratado de manejo adecuado del arbolado urbano.

Aún así, la entrada más visitada sigue siendo la del "Chupacabras" , con 14.099 visitas, seguida por la del "Día del paleamiento" con 5.741, pero ésta influída por la polémica, que muchas veces, si leemos los comentarios de meneame ni tan siquiera tienen que ver con la entrada.
La siguiente es la del "Sorprendente oído de los búhos" con 1.831. Con una media de unas 1.000 entradas, están las dedicadas a los dientes de los mamíferos, ya sean carnívoros o herbívoros, y un poco por debajo, sobre las 900, las flechas de vidrio, la presa del gavilán y los agujeros en las conchas.

Por países, el récord lo ostenta  España, con 40.999, seguido por EE.UU con 11.190. México, con 8.810; Argentina 5.206; Colombia 4.118; Chile 2.493; Rusia, 1.495; Perú, 1.453; Francia, 1.420 y China con 1.108. En resumen, más de la mitad de las visitas son extranjeras, si es que puede usarse ese término cuando se hace uso de internet.

A todos los que visitais este blog os doy las gracias. Igualmente a los que habéis participado en el mismo con vuestros comentarios. Decir nada más que espero seguir captando vuestra atención con las entradas y gracias por vuestra fidelidad. Gracias también a los que publicais blogs que visito con la frecuencia de que soy capaz, que ahora está algo disminuída.

Salud a todos.

El Grumete.



viernes, 25 de diciembre de 2015

El "Día del Apaleamiento", o comienzo de la temporada de poda.

Recuerdo un capítulo de Los Simpsons titulado como esta entrada. Se trataba de una antigua tradición en Springfield que se basaba en apalear a cualquier serpiente que se encontrase. Todo el pueblo participaba en dicho festival.




En muchos jardines de España, se acerca una época terrible. La tradición del invierno es proceder a la “poda”. En muchos casos, la llamada poda se trata de cometer actos de salvajismo sobre los árboles despojándolos de todas sus ramas, dejándolos desmochados como estos que vemos a la izquierda.







Existe otra variedad no menos agresiva que es el terciado del árbol dejándolo desprovisto de la práctica totalidad de las ramas pero respetando alguna más que en el desmoche.  A la derecha vemos el antes y el después de un pobre olivo. Es imposible intuir el porqué de semejante atentado.Estos actos son cometidos por aquellos que “se atreven” a podar, o por aquellos que sostienen que un árbol sin podar muere. Incluso hay empresas de jardinería donde se ordenan las podas por los encargados sin haber recibido ni la más mínima formación y son obedecidos  por sus empleados por respeto jerárquico. En algunos  parques, incluso son algunos ciudadanos quienes destruyen los árboles si no ven que los árboles se han podado o si el criterio seguido en la poda no les parece adecuado.


Los árboles así maltratados, presentan tremendas heridas que exponen la madera interior del árbol al exterior. Además, en muchas ocasiones se cortan las ramas a cierta distancia del tronco haciendo que la herida se cicatrice defectuosamente. Esta zona, no llega a cerrarse, y el corazón interior del árbol será colonizado por hongos, insectos, humedad y agua que se cuela en las lluvias. Cuando una rama se parte o se corta y esta no es muy grande, genera una herida pequeña que el árbol cerrará de forma natural en el transcurso de pocos años.Cuanto más grande y peor hecha sea la herida, más años tarda en cicatrizar. A la izquierda vemos como se forma un callo alrededor de la rama que poco a poco cerrará la herida.



Al proceder de forma salvaje en la poda, el árbol se ve sometido a un estrés considerable. Al comienzo de la primavera, se encuentra con que dispone de una gran cantidad de raíces que le permiten captar agua y sales minerales, pero no dispone de yemas de las que broten las hojas que le permitirán sintetizar su alimento. Para intentar solventar cuanto antes este grave problema ha de poner en marcha su mecanismo de emergencia. Todas las yemas durmientes en las axilas de las ramas amputadas o bajo la corteza del tronco, han de brotar con gran fuerza generando no sólo las hojas, sino las propias ramas que han de sustentarlas debido a que estas han sido cortadas. Este esfuerzo tremendo tiene graves costos para el árbol, que invierte todo su esfuerzo en reparar los daños ocasionados y por ello queda sin floración ni fructificación. Al final del otoño, la masa de hojas ya ha sido recuperada, y la superficie de hojas capaz de producir alimento ya ha sido repuesta. El árbol ha perdido un año de su vida y ha sufrido múltiples heridas. Si la agresión cesase, al año siguiente, el árbol podría alimentarse bien desde el mismo comienzo de la primavera, pues muchas yemas dejarán brotar hojas nuevas y podrá incluso permitirse la floración y fructificación. Generalmente no es así, y en el invierno siguiente vuelve a sufrir el apaleamiento particular al que se somete a muchos árboles. Ésta situación anómala en la vida de un árbol, desemboca en la decrepitud prematura y en el lamentable aspecto que presentan algunos árboles. La lucha por la existencia hace que el árbol viva quizá cincuenta años como mucho, una mera sombra de su longevidad, pero aún así un milagro considerando el tamaño de las agresiones.



No sólo es malo para el árbol. Las nuevas ramas de “emergencia” son largas y gruesas y se sujetan al árbol únicamente por la corteza, que es el sitio por el que se alimentan y desde el que crecen a partir de una yema (ramas epicórmicas).  El viento pone en riesgo a aquellas personas que se ponen bajo el árbol, pues estas ramas se desprenden con mayor facilidad. Si consideramos también la pudrición  producida a partir de las heridas de las ramas mayores o principales, nos encontramos que la irresponsabilidad de aquellos que se ponen a cortar ramas a lo loco pone en riesgo a los demás ciudadanos.






A la izquierda, se ve la diferencia entre dos árboles de la misma especie (Platanus x hispanica) cuyo mantenimiento anual ha sido diferente.
El ejemplar de la derecha sufre cada año un desmochado, de modo que las ramas principales son desprovistas de todos los brotes del año. Podemos advertir que la cantidad de hojas es muy pequeña para el tamaño del árbol, que sin duda también tendrá un sistema radicular pobre, ya que la parte aérea y la subterránea han de estar en equilibrio, pues las hojas han de poder procesar las sustancias minerales absorbidas por las raíces. No tiene sentido un gran sistema radicular si las substancias absorbidas no se pueden procesar.
El ejemplar de la izquierda de la foto en cambio, a pesar de que habrá sido podado en su juventud para dejar la parte baja del tallo libre de ramas, podemos ver como tiene porte típico de árbol, con su guía principal, un tronco bien definido y una gran superficie foliar, lo que sin duda significa que también tendrá un buen sistema radicular.