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viernes, 28 de agosto de 2026

Polvo de estrellas...


El célebre astrónomo y divulgador científico Carl Sagan decía: "El nitrógeno de nuestro ADN, el calcio de nuestros dientes, el hierro de nuestra sangre y el carbono de nuestras tartas de manzana, fueron hechos en el interior de las estrellas colapsadas. Estamos hechos de materia estelar". Es más profundo de lo que parece. Porque si bien parece hablar del ser humano, realmente habla de todo lo que podemos ver. El origen de todos los átomos de los elementos que forman nuestro cuerpo se formaron en las reacciones nucleares en el interior de las estrellas colapsadas hace miles de millones de años, en la inmensidad el espacio. 

Hace quince años, parte de esa materia estelar se organizó para traer al mundo a Lia. Hoy, los átomos de los elementos que dieron forma e impulsaron la vida dentro de su cuerpo, se comienzan a liberar para tomar nuevas formas, continuando el viaje de la materia en el universo. A los pies de un Almez del bosque-jardín, bajo el que paseaba en sus últimos días de este verano tan complicado, comienza ese viaje. Vino de las estrellas, vuelve a ellas... Un día nosotros mismos tomaremos ese camino. Es el destino que a todas nos hace iguales. Al rey y su esclavo. Al arquitecto afamado y al peón de albañil. Al ser humano y a la lombriz. Toda la materia retornará al ciclo formando nuevos compuestos, vivos, o no.

Tuvimos suerte de compartir 15 años de nuestra vida con ella. Son buena gente los perros. 


sábado, 8 de agosto de 2026

En 2026, retomamos la actividad en el blog.




Comienza una nueva época en este blog. En 2012, comenzaba a escribir entradas en él, pero en junio de 2015 se produjo un cambio considerable en nuestra vida. Sufrimos una expropiación de nuestra vivienda por parte del Ayuntamiento de Zaragoza y tuvimos que adquirir una nueva. Una casa de campo de 300 años de antigüedad rodeada de un campo de alfalfa. Comenzamos de forma simultánea a retirar todo lo que no servía, lo que incluye paredes interiores, suelo, tejado y casi todo en general, y a  sustituir el campo de alfalfa por un jardín informal con pintas de bosque en la primavera de 2016. En junio de 2025, 10 años después de comenzar la reconstrucción de la casa y la consolidación del bosque-jardín, aterrizamos ya en el nuevo hogar. Una foto de la puerta principal con el año en el que tenemos constancia se inscribió en el registro de la propiedad y una plaza de la compañía aseguradora de incendios que tenían contrato en dicha finca en 1866 y cuyo valor de tasación era de 132.000 reales de vellón. En una próxima entrada contaré de talles de la datación de la obra y demás. 

Esta actividad de construcción de un nuevo hogar resintió la actividad en el blog. No era posible llevar todo y el blog fue lo que dejé de lado. Un paréntesis que comenzaría en 2017 y que acaban en 2025, año en el que sólo hice tres entradas. En 2026, rescato el proyecto inicial, y espero hacer al menos una entrada mensual. 


No por no haber actividad el blog ha estado desaparecido, pues aun con poca actividad se han ido visitando las diferentes entradas a lo largo del tiempo. He sacado capturas de pantalla para que se vea la actividad que ha tenido el blog en estos accidentados  14 años, con más de 408.000 visitantes de diferentes países, una cuarta parte de España, seguido de cerca por visitantes de EEUU. 

Como en la estadística el apartado de "otros" es más extenso que el país de mayor número de visitas, he ampliado la búsqueda de ese apartado para ver mejor de que otros países  se visita el blog. Así pues, una vez ampliado vemos que en el apartado de otros encabeza las búsquedas China, sin entender muy bien porqué, se separa Hong Kong del resto del país. El motivo es el diferente régimen económico de Hong Kong, heredado por haber sido colonia Británica, hasta que en 1997 pasa a control de China. Sólo 22 países en el mundo, no han tenido conflicto armado con Inglaterra. Es sorprendente. Aún así, EEUU supera esta marca no habiendo sido más que tres los países donde no ha habido presencia militar o  conflicto armado. Andorra, Bután y Liechtenstein. La corta historia de EEUU como país, 250 años, indica que su política exterior es realmente catastrófica. Durante 228 años, ha estado siempre inmerso en un conflicto armado con alguien. 

La entrada sobre las avispas alfareras, "pegote de barro con vida interior" y la del chupacabras son las entradas más vistas, seguidas por las dedicadas a los dientes de los animales. 
Comenzamos 2026 y la nueva época con la bienvenida a la primavera y dos entradas respecto al efecto de la migraciones en la evolución, separadas por una dedicada a los incendios, con una más donde se contempla el post-incendio.
Así pues, gracias por vuestra paciencia y nos seguimos viendo.


jueves, 5 de marzo de 2026

Ya llega la primavera

 Ya llega la primavera. El final del invierno ha sido muy húmedo y no permitía realizar las tareas que este año tenía encomendadas en el bosque-jardín. Ya era imperioso el bajado de las cajas nido para limpiarlas y darles una mano de lasur para protegerlas de la humedad. El estanque ya empieza a estar pletórico de vida, aunque no he retirado aún las hojas que han caído del platanero (Platanus hibrida). Se oyen algunas ranas (Pelophylax perezi), y el primer día que vino viento del sur, más cálido, ya tuvimos coro nocturno. Los tritones palmeados (Lissotriton helveticus) andarán ya en celo, pero será necesario salir por la noche para verlos.


Esta accidentada primavera y verano de 2025, no hemos podido estar atentos a lo que ocurría fuera de la casa. Los árboles desnudos durante el invierno nos dan alguna pista de animalicos que han estado reproduciéndose en el bosque-jardín aunque no lo hayamos visto en su tiempo. Hemos visto los restos de un nido de oropéndola (Oriolus oriolus) y otro de moscón, (Remiz pendulinus). En la limpieza de las cajas, hemos encontrado pasando el invierno hormigas carpinteras (Crematogaster scutellaris), en algunas de las cajas, como vemos en la foto. Al hacer un día fresco no me han mordido, porque enseguida que se les molesta, levantan el abdomen y se disponen a morder sin compasión. No creo que sean buenas compañeras de nido, dado que son algo agresivas.



Quien marca el principio de la primavera son las verónicas (Veronica persica), que vemos en la foto y el sauce cabruno, (Salix caprea) que se llena de abejas y abejorros para recoger los primeros pólenes. Y contrariamente a lo que esperamos, son los ciruelos quienes florecen antes incluso que los almendros entre los frutales. Las flores se van tornando a lo largo del año de modo que ofrecen polen suficiente para los insectos y de este modo, mantenemos una buena población que nos asegure la polinización de las judías y calabacines, así como los frutales.



Este año, hemos hecho una poda de ramas bajeras, que se conoce como refaldado. El objetivo, no ha sido tanto el de facilitar el corte de la hierba como el de favorecer la llegada de más luz al suelo y los arbustos. De este modo, el arbolado ocupa el piso de vegetación superior dejando los primeros metros desde el suelo a los arbustos. Las ramas servirán de leña, pues algunas son más gruesas de lo que me gustaría haberlas dejado crecer. Una rama de 10cm de gruesa es ya demasiado, pues tarda más tiempo del deseable en cicatrizar la herida, pero no hemos tenido opción, al ser imposible haber acometido la poda el año pasado. La poda no es una buena práctica para la conservación del arbolado, por lo que lo recomendable es no hacerla. Sólo en casos de ramas que se han tornado molestas al incidir sobre cables o fachadas o que impiden el paso a los vehículos. En nuestro caso, no es ninguno de los anteriores y optamos por dar paso a la luz. La poda de los frutales, tiene otro objetivo, que es el de facilitar la recolección y la maduración homogénea de todos los frutos, al estar expuestos al sol con copas abiertas en forma de vaso. Nosotras no hacemos eso. Nuestros frutales son árboles en primer término y productores de fruta en segundo. Tampoco les hacemos tratamiento fitosanitario ninguno.

Vuelven las aves que se fueron a pasar el invierno lejos o se van quienes lo pasaron con nosotras. Reflexionando sobre los viajes de los animales que vienen y van, prepararé un viaje sobre los emigrantes y como la emigración es un motor clave de la biodiversidad y la evolución. Y hablo de emigrantes, aquellos animales que abandonan su patria para siempre, no de los migratorios cuyos movimientos son estacionales. 


 

sábado, 18 de octubre de 2025

Poco a poco avanzamos.

Comenzábamos las mudanzas y un día de mayo, a mediados, encontré un enjambre de abejas comunes (Apis melifera) en una de nuestras sabinas negrales (Juniperus phoenicea). Da gusto ver enjambres de abejas libres, ya que gran parte de la abejas son usadas por los apicultores como ganado para  producir miel y cera. Pese a que nos cuentan que son las abejas de al miel las que polinizan nuestro cultivos, hay muchas más especies de abejas y tanto las abejas solitarias como los abejorros son muy importantes en las tareas de polinización. 

Este año, han sido muy abundantes las avispas alfareras, (Eumenes sp.). No llego a dimensionar la cantidad de orugas que habrán llegado a consumir. Estas avispas, elaboran unos cántaros característicos donde depositan varias orugas paralizadas y después ponen un huevo dentro. La cantidad de ellos ha sido muy elevada este año con respecto a otros. La larva saldrá del huevo y consumirá las orugas que están vivas pero paralizadas, de modo que se conservan frescas durante toda la vida de la larva. A la izquierda, uno de los cántaros que fabrican estas avispas. Este, todavía no está lleno de orugas en su totalidad, por lo que aparece abierto y con el reborde típico. Cuando termine de llenarlo y ponga el huevo, usará el barro del reborde para tapar el agujero. De este modo la larva está a salvo y se desarrolla en un ambiente adecuado de humedad y temperatura.


No nos da la vida, y tengo por ello, desatendido este blog. La mudanza ya está casi terminada, a falta de organizar un poco todavía, y estamos pendientes de fabricar puertas, colocar rodapiés y remates en las ventanas. Este año, no tendremos calefacción y tendremos que tirar con la estufa de leña sólamente. Hemos tenido que preparar unas puertas que cierren la planta de arriba para evitar que cuando llegue el invierno se nos vaya el calor hacia la planta superior y pasemos frío. Las puertas las hemos apañado con una balconeras que compramos de segunda mano a unas personas de Flix. 

Estamos orgullosos de dar una segunda vida a la mayor parte de los muebles que tenemos en casa. La compra de muebles de segunda mano, la restauración de los mismos y darles nuestro aire nos consume tiempo, es verdad, pero es una labor gratificante. 

Esta semana de vacaciones la hemos gastado en parte en esto y en barnizar ventanas, preparar algo de leña... 

He visto que la población de saltamontes sigue en alza y que hay varias especies que más o menos se solapan en el tiempo. La más grande es la langosta egipcia (Anacridium aegyptium), que se ve en la foto de la izquierda. Se reproduce en el terreno, ya que he visto ninfas muy pequeñas este año. Aunque he visto langostas (Locusta migratoria), creo que no se reproducen aún.  Tengo que clasificarlos y hacer inventario de saltamontes y grillos. Es mi ganadería particular. Los árboles del bosque-jardin son grandes y este año podaremos las ramas más bajeras para que llegue luz suficiente a los arbustos. Sin sol, no fructifican, y la idea es que los pájaros distribuyan las semillas por los ribazos o en terrenos baldíos de las proximidades. me temo que sta próxima primavera voy a tener un excedente brutal de plantones de nogueras (Junglans regia), ya que las picarazas (Pica pica) se han llevado casi todas. Aparecen abiertas por cualquier sitio, pero sabemos que muchas estarán escondidas por la cercanía. Estoy un poco impaciente con que comiencen a hacer eso con las bellotas de robles (Quercus faginea) y coscojas (Quercus coccifera). Las carrascas aún son muy pequeñas para generar bellota. 

martes, 15 de julio de 2025

Por fin en casa.

 


Hace diez años ya que adquirimos lo que hoy es nuestra vivienda. Las circunstancias de la especulación inmobiliaria y la inclusión de nuestra vivienda en una zona urbanizable nos abocaron a la expropiación y tener que abandonar la antigua morada familiar a mayor gloria de las empresas inmobiliarias. Es frecuente en nuestro país perder derechos fundamentales frente a las grandes empresas por "el interés general", que es el arma que los políticos utilizan para contravenir los dictámenes técnicos y científicos y poder favorecer al sector inmobiliario pareciendo que lo hacen por favorecer a la ciudadanía

Tuvimos que adquirir la nueva vivienda, que hemos reformado con gran coste para nuestra salud. Tantos años de trabajo continuado no pasan en balde, y a la vez que nos agotábamos íbamos cumpliendo años. Hoy, día 15 de julio de 2025, justo se cumplen esos diez años. Ponemos la tradicional bandera al final de obra. Pero  mejor ponemos una bandera de lo que fue un gobierno más justo, y que por ello, fue depuesto. No vamos a poner la bandera de quien esgrimiendo el interés general, acaba premiando el interés particular del más rico. En todo este tiempo, un paréntesis de vida de naturalista interrumpido por los “hallazgos” que se suceden durante una obra y el ver crecer el bosque jardín que comenzó con la plantación en abril de 2006, durante las fiestas de la “Semana Santa”. Lejanos quedan los días de retirada de hierba que robaba la luz a la plantación, y la de colocación de tutores que permitieran a los frágiles plantones no sucumbir ante la furia del cierzo tras haber vivido un año en un vivero abrigado. 

Algo ya hemos relatado en este mismo blog sobre las cosas que van ocurriendo en el bosque-jardín. Desde las apariciones masivas de típulas un año, hasta los pulgones que parecían iban a acabar con todo y como sus depredadores los controlaron.  Una historia de vida y muerte que es cotidiana y que se desarrolla todos los días. Comer y no ser comidos. El estanque, ha traído vida y espectáculo tanto visual como sonoro. Este año, la presencia de una grajilla cangrejera (Ardea ralloides) de la que sólo disponemos de imágenes de móvil de escasa o ninguna calidad.

Dormimos con la nana que nos cantan los machos de los sapos parteros (Alytes obstetricans) foto de la derecha, con su insistente pi-pi-pi. Esta es una ilusión que albergué siempre desde que los oí cantar entre los huecos de las paredes de la casa de mi colega Sylvain Vanderesse, en su casa de Oloron Ste-Marie. Las ranas (Rana perezi), aunque bastante más ruidosas, no nos impiden conciliar el sueño, y tampoco los ruiseñores (Luscinia megarhynchos), que este año podemos decir que han interpretado su canto desde nuestro seto.


Este año, estoy contento con el nuevo fichaje de nuestro bosque-jardín. Nuestros robles presentan las inconfundibles “canicas” o agallas del roble, inducidas por la presencia de la avispita (Andricus kollari). A estas, agallas, sí hemos hecho fotografía que se acompaña este texto. Los robles más próximos desde los que podría haber llegado la avispa de las agallas del roble se sitúan a 32 kilómetros de distancia, en plan Sierra de Alcubierre. Los robles de la Sierra, ya se usaron para la construcción del Puente de Piedra en 1432. "De todos los bosques de robles de la zona, los de mayor calidad se encontraban en Leciñena".



No son estos insectos los únicos que inducen agallas en las plantas de nuestro bosque-jardín, puesto que también hay pulgones que las producen. dos hay muy llamativos,  Pemphigus bursarius, en los peciolos de las hojas del chopo y Pemphigus immunis en los brotes, (foto de la derecha). Los pulgones que inducen estas agallas, segregan una ceras especiales que les dan el apodo de "lanudos o lanígeros), y se encuentran en el interior de las agallas, a salvo de sus depredadores.  ,


Una de las cosas que más juego dan a los naturalistas son los artrópodos con su espectacular poder de colonización. Tras unos años libres de presencia de la polilla del boj (Cydalima perspectalis), hemos vuelto a constatar la presencia de ella sobre nuestros boj. Es para la única especie que ejercemos un control, pulverizando con Bacillus thuringensis en su variedad específica para orugas. La situación de la polilla del boj de especie invasora y especialmente destructiva, nos mueve a utilizar este control para evitar que los adultos puedan llegar a colonizar cualquier otro boj. La proliferación de especies ajenas a nuestros ecosistemas, es lo que ya denominamos en otra entrada como la nueva globalización  

Espero en esta nueva etapa, cuando ya estamos viviendo en la nueva casa desde el día 1 de julio, me permita ser algo más fiel a la publicación de entradas en este blog, que las circunstancia me habían obligado a apartar. 

miércoles, 1 de enero de 2025

Diez años de trabajo, 300 años de historia.


 

  


 Ya estamos en 2025. Y estamos de celebración. En 2015, adquirimos una casa de campo antigua que se denominaba "Torre don Alejos”. Comenzamos desalojando y eliminando las partes inservibles de la misma, para acometer con urgencia la consolidación y reparación de la techumbre. En 2016, realizamos la primera plantación del bosque-jardín, cuya imagen terminada era tal y como vemos en la foto de la derecha.

  

Al realizar la eliminación de la “lavadura” o el remozado de las paredes para ejecutar uno nuevo en noviembre de 2015, nos dimos cuenta que se trataba de una edificación muy antigua, pues estaba construida de tapial. El tipo de tapial se conoce como "tapia valenciana", una variedad que se podía rastrear en el tiempo. Además se apreciaban perfectamente al menos tres épocas de construcción diferentes ejecutadas con diferentes materiales. Primera visita, al archivo municipal de Montemuzo, buscando la posibilidad de que el tal don Alejos fuese Miguel Alejos Burriel, primer alcalde liberal de la ciudad de Zaragoza, pero era imposible rastrear así. Acepté el consejo de las archiveras municipales de acudir al registro de la propiedad. Así pues, obtuvimos un histórico de primera inscripción que se había realizado en 1866. 

En 1866, según el registro, se inscribe la casa por Ignacio Abós Gavarre y Francisca Aliod Fañanás, con motivo de su casamiento. La casa había sido adquirida por los padres de Ignacio a la viuda de Alejos Marqués. Ahí aparece el tal don Alejos. Dice el registro que en 1866, el padre de IgNAcio Abós contaba con 62 años. Su hijo, contaba con la edad de 28 años, por lo que podemos establecer la venta de la finca por la viuda de Alejos Marqués treinta años antes, sobre 1830. Así que el tal don Alejos, imaginamos que se haría con la propiedad en torno al año 1800. Llamamos casa vieja, a la original fabricada en tapial, y casa nueva a la ampliación realizada probablemente por Alejos Marqués tras su adquisición en torno al primer cuarto del siglo XIX.

En 1866, estaba asegurada contra incendios en la compañía La Urbana, por 132.000 reales de vellón. Entonces, los registros de la propiedad, como se ve, eran una suerte de notaría. Es por ello, que se obtiene más información de la que es propia del mero registro de la propiedad, relacionándose parentescos, dotes, valoraciones y otras fincas de la familia, sabiendo por ello, que también disponían de una vivienda en Zaragoza, en la calle San Valero, número 9. Nosotros encontramos una placa original muy deteriorada que hemos restaurado para colocarla en la fachada, como es probable que luciera en su día una similar.

De las vigas del suelo y los tejados que hubo que retirar, se hicieron rodajas que se pulieron con el objeto de pasárselas a Jesus Julio Camarero, dendrocronólogo del IPE, que nos hizo el favor de datarlas. La vigas de la casa “vieja” arrojaban una edad en torno a 1780, y las de la “casa nueva” en torno al año 1806. Dedujimos pues, que la primera ampliación de la casa, realizada con adobe, se produjo en torno a 1810 por don Alejos Marqués. Pero la edad de 1780 quedaba entonces poco creíble para la construcción en tapial por el contexto histórico del uso de ese tipo de tapial en concreto. 

Consultando bibliografía sobre la tapia valenciana, (J.L. Baró y C Villar, Técnicas de tierra en al alquerías históricas de la huerta valenciana; I Bravo y J Sánchez, Tapia Valencina en Guadix y M. Galarza, Tapia Valenciana: una técnica constructiva poco conocida), pudimos establecer que el método  constructivo de la tapia valenciana se divide en cuatro tipos diferentes según la cantidad de ladrillo que contiene, siendo el de la Torre Don Alejos el que se conoce como tipo III. Buscando construcciones en Zaragoza con este tipo de tapia, encontramos una casa en Peñaflor, Una tapia que aún se conserva en el Pignatelli (antiguamente Casa de Misericordia), Una tapia del convento de los Agustinos, anexo a la Iglesia de los Agustinos y la muralla que rodea la cartuja de Aula Dei. El Palacio de los condes de Bureta, tiene también partes del mismo que están construidas con tapia valenciana, lo que se aprecia tanto en la pared del fondo de la cafetería como en la fachada exterior orientada al este. Esto sitúa la construcción de estos edificios en el entorno del siglo XVII-XVIII, por la poca densidad de ladrillo usado en la tapia.

Había que darle una vuelta a la datación de las vigas de la casa vieja. Pero no había series de anillos tan antiguas para pino silvestre. Procedimos a sacar una muestra para datar por carbono 14 la médula de dos rodajas y de este modo asegurar un punto de partida. La datación nos arrojó una fecha para los primeros anillos entre 1644 y 1686. Como las rodajas sólo disponían de 31 años y no más de cincuenta, que es lo recomendable, se realizaron tres tentativas. Además, como no habían series disponibles de mediciones en anillos de de pino silvestre tan viejo, sugerí que se hiciese una comparativa con series de anillos de pino negro, que es más longevo. Entiendo que el pino silvestre en su hábitat, tendría un comportamiento similar al que tendría el pino negro en el suyo, y partíamos con unas fechas aproximadas conocidas. Se eligió la serie de mediciones de anillos de pinos negros ubicación de pino negro del ibón de Acherito, próximo a la estimación de la procedencia del pino silvestre del que eran las vigas, que bajaría en nabata por el Aragón o por el Gállego hasta Zaragoza. De las tres comparativas realizadas, la que mayor robustez tenía era la más moderna. A nosotros nos apetecía que la casa fuese de  finales del siglo XVII, pero finalmente, parece ser que es más probable que la construcción se realizase en los primeros años del siglo XVIII.  El año más probable de la corta del pino que se usó como viga se situaba pues, en 1715-1720. Por aproximación estimamos que por anillos perdidos y tiempo de construcción, decidimos estimar como correcto el año 1725 como año de su construcción.

Así pues, La Torre don Alejos, podemos afirmar sin riesgo de equivocarnos mucho, data de 1720-1725, siendo entonces una construcción modesta con corral construida en su totalidad de tapial, conocido como "tapia valenciana". Se desconoce el propietario o constructor de esta primera etapa, y será imposible conocerlo al no existir documentación. Sufre un ampliación que podemos fechar en 1815, y que sería ejecutada por D. Alejos Marqués que implica elevar una nueva vivienda en adobe sobre la tapia valenciana existente y que conformaba el cerramiento original del corral. Es en ese momento en el que obtendrá la denominación de Torre don Alejos, pese a ser más antigua. En torno a 1805 pudo haber sufrido un incendio que implicó el cambio de cubierta de la vivienda original construida en el primer cuarto del siglo XVIII, aunque esta reforma muy bien pudo haberse ejecutado junto con la ampliación. Posteriormente, quizá a principios o mediados del siglo XX, con los nuevos propietarios, se eleva algo menos de un metro, la construcción realizada por Alejos Marqués a principios del siglo XIX, con tocho. Estas tres etapas se aprecian perfectamente en la fachada desnuda. 

  

 


La madera de la construcción usada como viga, son troncos descortezados de madera de pino, que se ha conservado casi en su totalidad. No se ha podido conservar ninguna viga original anterior al año 1800, ya que se encontraba muy deteriorada y de esas fechas se tuvo que sustituir una de ellas. La madera, se bajó ya sea por el río Gállego, ya sea por el Aragón, en nabatas o almadías, cosa que podemos certificar no sólo por los agujeros de las puntas de los maderos por los que se unen unos y otros, sino porque al menos 17 de las vigas de la techumbre eran los remos o timones de las nabatas, y se puede identificar claramente este origen. 

Estas vigas, están aplanadas en uno de los extremos y además presentan entalladuras que servirían para encajarlas entre dos palos verticales y atadas con mimbreras retorcidas a modo de soga. Estas entalladuras evitarían que se deslizasen del lugar donde eran colocadas. 

domingo, 29 de diciembre de 2024

Las hojas, tesoro del otoño

     


    Acaba el ciclo. Las plantas de hoja caduca, árboles y arbustos, se despojan de sus hojas para encarar el duro invierno. De este modo evitan la congelación, y también la demanda de agua que en invierno, cuando hace frío y se encuentra congelada, es difícil de obtener.  Las hojas, se preparan para caer. La planta retira el suministro de nutrientes y desaparece la clorofila. Todas las reservas se retiran hacia el tronco de modo que estén preparadas para la primavera, cuando se vayan a necesitar. Cuando las hojas están listas para ser desprendidas, la inserción con las ramas se debilita de modo que caen por su propio peso. El suelo se tapiza con ellas.


Una vez en tierra, las hojas se descompondrán de forma que todas la sustancias minerales que la planta usó para formarlas volverán al suelo, para formar las hojas de los años venideros. La tierra, de este modo, recupera parte de los nutrientes. En mi bosque-jardín, las cosas no son muy complicadas. Las hojas sólo cambian de sitio, pues el viento las distribuye y acumula en algunos puntos de forma preferente. Esto hará que el suelo no sea igual en toda la finca. Las hojas que caen en el corral, las recogemos y las extendemos sobre el huerto, para que la tierra vaya mejorando y se repare lo que de él extrajimos en forma de hortalizas.

    En el libro que me dejó mi compañero Ricardo, he leído una cosa curiosa sobre las hojas. Sobre los árboles y la pesca. "Katsuhiko Matsunaga, un estudioso de química marina de la universidad de Hokkaido, descubrió que las hojas que caen sobre los ríos y barrancos, llegan al mar y con el aporte orgánico se produce una estimulación del crecimiento del plancton marino, lo que se traduce en un aumento de la productividad pesquera de las costas. El investigador, recomendó a las comunidades de  pescadores a repoblar de árboles y arbustos de hoja caduca las orillas de ríos y barrancos. De este modo,  se incrementa la cantidad de materia orgánica disponible en el mar para facilitar el aumento del plancton marino y así, aumentar también el número de peces y ostras. Fue tal el éxito, que aún tras el tsunami de 2011, el cultivo de ostras del estuario del río Okawa se recuperó con sorprendente rapidez. Se achaca tal éxito al plan forestal de su comunidad pesquera. El presidente de esta sociedad,  Shigeatsu Hatakeyama,  cultivador de ostras conocido como el abuelo ostra, fue uno de los ganadores del premio forestal de la ONU en 2012. Tal es la importancia de los bosques y las hojas de las que ellos se desprenden en sitios tan lejanos como el mar.



martes, 20 de agosto de 2024

Vida y muerte en el bosque-jardín.

 


El juego de la vida y la muerte se vive en directo en el bosque-jardín. Las urracas, (Pica pica) nos ayudan a mantener en un límite determinado el número de topillos. Los nuevos turnos de riegos, dos al mes, permiten a los topillos prosperar mejor, dándose ahora un incremento en la población. Hemos tenido que poner barreras anti-topillos en algunos árboles y arbustos, y aún a pesar de ello, nos hemos quedado sin frambuesos (Rubus idaeus).

Este año, hemos tenido un nido de urraca muy accesible instalado sobre un espino albar (Crategus monogyna) donde salieron tres pollos. Uno de ellos murió y los otros en cambio, consiguieron darse vida por el bosque-jardín hasta ser independientes de sus padres. Creemos que uno de los miembros de l apareja era una urraca que nos trajeron a casa y terminamos de criarla de forma artificial. Estaba más cerca de lo normal, siempre alrededor de la zona donde más querencia tenía. 

Hace unas semanas, se ha hecho más frecuente la presencia del azor (Accipiter gentilis), y nos ha dejado alguna pluma corporal para ayudar a la determinación del consumado cazador de palomas (Columba livia y Columba palumbus) así como de tórtolas turcas, (Estreptopelia decaocto). Una tarde pudimos pescarlo in-fraganti con una paloma recién cazada en las garras, de la que aún no había comenzado el desplume. Le salió del suelo a escasos metros a Belén cuando nos íbamos a casa. Yo ya sólo lo vi alejarse con al paloma en las garras. Es un lujo poder disfrutar de su presencia en el bosque-jardín. Lo he visto bañarse o beber en el estanque y hemos puesto una cámara trampa a ver si aparece... de momento, nada.

Ayer por la mañana, el azor cambió de dieta, y acabó con una urraca. La urracas es una presa complicada, ya que el resto de la comunicada suele acosar a quein las caza. De hecho, el desplume se comenzó en dos lugares distintos al que por fín adoptó como lugar para terminar de consumirla. No es la primera vez que captura una, y recuerdo como más espectacular una vez en al que puede observar una captura. Los pollos de las urracas se desplazaban por las ramas de la acacia donde tenían el nido. De repente, como un proyectil, pasó a gran velocidad entre los árboles, se internó en el interior del dosel de la acacia (Robinia pseudoacacia), a pesar de sus espinas y capturó a uno de los pollos sin detenerse, llevándoselo en las garras ante la impotencia de los progenitores que cuando acudieron a la acacia, el azor ya volva lejos en el horizonte.

jueves, 22 de febrero de 2024

La economía circular



 Está ahora cada vez más presente el concepto de economía circular. Parece ser que por fin nos hemos dado cuenta que lo del usar y tirar es un disparate tremendo. Así pues, podemos ver como se tiran cosas que aún valen para adquirir unas nuevas, que en ocasiones son incluso de peor calidad. 

En las entradas anteriores, cuando hablo del suelo, también está presente el concepto de "economía circular". El suelo, es lugar del que parte todo. No es infinito. La materia inicia un ciclo fuera del suelo que comienza con el paso a formar el cuerpo de las plantas. Las sales minerales, junto con el agua, son absorbidas por las plantas que usando la luz del sol forman la materia viva que son sus cuerpos. Estos vegetales, son consumidos por otros seres vivos que no son capaces de producir materia viva de lo inanimado. Una vez que esas sustancias que salieron de la tierra y formaron las plantas, pasan a otro ser vivo que será consumido por otro en un ciclo que sólo se cerrará  cuando el último eslabón de la cadena muera y sea descompuesto, volviendo todo al origen. Mientras tanto, gran parte de lo consumido va retornando al suelo con los desechos como son la orina, las heces o el pelo y plumas que se van perdiendo. En la foto, vemos un cartel colocado en Ruesta al lado de un tronco de roble caído. Explica como los hongos y los insectos descomponen el tronco haciendo retornar al suelo la materia que un día salió del él.

En este punto, ya nos damos cuenta que nuestro sistema de producción tanto agrícola como ganadero tiene un grave problema. Extraemos mucho y devolvemos poco. Así pues nuestros suelos agrícolas tienden a la desertización. Aportamos actualmente abonos con tres componentes básicos, Nitrógeno Fósforo y Potasio. Pero todas las personas intuimos que las plantas viven de algo más que esos tres elementos. La extracción continua de cosechas va agotando cada vez más otros elementos que en menor grado son usados por las plantas, pero que no se reponen. Antiguamente, el aporte del estiércol reponía de forma natural lo que se retiraba. No era suficiente el que producían los animales propios, pero se usaban residuos orgánicos urbanos si era necesario. Vi el otro día en la tele que Florida parece que tiene un programa bastante ambicioso en este campo. Si los productos agrícolas y ganaderos acaban en la ciudad, es del todo necesario que de la ciudad retornen al campo, que es donde se producen. Es necesario que estos productos vuelvan en el mayor grado posible a retornar el ciclo de los elementos, y de este modo reducir al mínimo el uso de los abonos triples consiguiendo de forma simultánea una menor dependencia exterior y un menor uso de combustibles en su producción. 

Pero no es sólo en este ámbito  donde se puede practicar la economía circular. El mercado de segunda mano (o de tercera o cuarta) permite que los productos fabricados estén más tiempo en uso rentabilizando de este modo aquella extracción que se realizara originalmente. Nosotros, en la rehabilitación de nuestra vivienda, hacemos uso de la economía circular preferiblemente y como primera opción para muebles y otros materiales. Así pues, la ,mayor parte del amueblamiento, y con gran diferencia por encima de las adquisiciones nuevas, se produce en el mercado de segunda mano. Esto nos permite tener muebles como los de antes, fabricados con madera, fáciles de reparar si se estropean, con los cajones ensamblados con enlaces de cola de milano, traseras de madera maciza y protegidos con cera natural, algunas de las veces. En la foto, podemos ver dos mesillas de noche que son como muy modernas de 1921, según sabemos por los papelitos que aún salieron de su interior. Este tipo de productos se pueden obtener a muy bajo precio si la restauración y recuperación la hace uno mismo, cosa que es sencilla a la vez que gratificante, y que a nosotros nos aporta una gran satisfacción personal. Así pues, no sólo es que hayamos conservado todas las vigas originales de la casa que hemos podido, sino que las nuevas, si ha sido posible, son de otras viviendas desmontadas o derruidas que aquí tendrán una segunda vida. 

Las estufas, es mucho más económico adquirirlas de segunda mano y llegado el momento repararlas sustituyendo aquellas chapas que se hayan degradado (y que se pueden vender como chatarra) que adquirir una nueva estufa y mandar toda a la chatarra. Las partes de hierro fundido son eternas y las de chapa, fácilmente sustituibles e incluso de mayor calidad que las de origen. Esta de la foto, ya lleva no recuerdo ni los años con nosotros además de los que llevara en la casa donde la compramos. Tras su uso en la casa que nos fue arrebatada por la especulación inmobiliaria, hemos procedido a su reparación cambiando la chapa posterior que ya se había deteriorado, sustituyéndola por otra galvanizada y el doble de gruesa, con lo que espero que tengamos estufa para una buena cantidad de años. La estufa de leña nos ha permitido el uso de la madera inservible de las ventanas viejas y las vigas carcomidas debido a la actividad de los insectos. No se han ido al fuego estas vigas antes de proporcionarnos la información valiosa de la antigüedad de la casa gracias a la lectura de los anillos de la madera y la comparación con series de anillos de árboles vivos y fechas de creación de esos anillos conocidas. Así pues, hemos datado la construcción de la casa en unos 300 años que se cumplirán el año que viene. Pero esta historia, la de como hemos conocido la antigüedad y la historia de nuestra casa... es tema para otra entrada.



sábado, 2 de septiembre de 2023

Intentando llegar a la sostenibilidad

En el continente africano, existen unas aves que se conocen como pájaros indicadores. El nombre se les atribuye debido a su comportamiento. Cuando advierte la presencia de seres humanos o animales que son capaces de abrir una colmena, emite un canto especial que llama la atención de la especie a la que quiere dirigir a la colmena. El pájaro puede ser atraído igualmente por la una persona emitiendo una llamada especial. El pájaro, cuando obtiene la atención de quien debe abrir el panal, se va colocando en un lugar desde el que se le ve bien y se posa en silencio cuando llega a las proximidades de la colmena. Entonces, la especie elegida, procede a eventrar la colmena y cuando esta ha terminado, el pájaro indicador aprovecha los restos. En algunas poblaciones humanas (según veíamos en un documental de David Attemborough, “La vida a prueba”, en el capítulo “Viviendo juntos”), la costumbre es colocar un fragmento de panal en lo alto de una lanza para que el pájaro indicador pueda alimentarse con la miel sin dificultad. Creen algunas personas que de no hacerlo así, el pájaro indicador podría enfadarse y un día conducirlos hacia un león o una serpiente venenosa en vez de a un panal. En la parte superior vemos un pájaro indicador de la mano de una persona que trabaja en el proyecto SEGO, de la Universidad de Cape Town. La foto es del del Dr. Dominic Cram, de la U. Cambridge. En este proyecto se estudian las reacciones entre ambas especies contando con la ayuda local

En mi bosque-jardín, también pretendo, como aquellos pueblos africanos, colocar los restos de un panal para beneficio de los colaboradores. No es el caso de mis colaboradores tan gráfico como el del pájaro indicador,  pero tal y como yo lo veo, no deja de ser una colaboración. Es imposible luchar contra los daños que puedan provocar los insectos en todos los árboles y plantas del bosque-jardin. Los árboles alcanzan unas dimensiones muy altas, existen muchos ejemplares tanto de árboles como de arbustos y es una labor que no se puede realizar sin una agresión al medio que sea asumible ni razonable. "Mi fragmento de panal colocado sobre una lanza", es lo que os voy a detallar. La lanza, es simplemente la ausencia de tratamiento químico agresivo. Los pulgones que inundan las plantas en el comienzo de la primavera, provocan la marchitez de las extremidades de las ramas de los árboles, sus partes más tiernas, y cubren muchas hojas por la parte del envés. Así mismo, los hongos aparecen provocando las típicas  abolladuras en las hojas en los frutales, pero también en chopos, fresnos o cualquier otro árbol. Así llegamos todos años a finales de mayo, cuando el aspecto de los frutales preocupa por la cantidad de pulgones que hay sobre ellos. Tenemos que hacer una reflexión, y considerar quizá ese sea el aspecto normal de un árbol frutal a finales de mayo, y que el aspecto "sano" de un árbol fumigado limpio e impoluto es el aspecto que debería de preocuparnos ya que no es el normal. Durante la primera semana de junio y los primeros días tras ella, se produce una explosión brutal de la población de insectos depredadores  como los escarabajos coraceros (Rhagonycha fulva)  que ilustran la foto. Ellos hacen, de forma invariable, que a lo largo del resto del año, no se vuelva a producir una situación de presencia de pulgones que se pueda advertir sin una búsqueda activa. Los topillos no son un problema, pues los controlan las aves, aunque no vendría mal alguna serpiente. Las esperamos. Los sapos se encargan de los bichos del huerto, que son apoyados por las ranas cuando se riega y salen de excursión desde el estanque

Los pulgones son mi pedazo de panal colocado sobre la lanza de la ausencia de tratamiento. Así los depredadores, que llegan a los lugares en los que un tratamiento químico no  llega, pueden garantizar su reproducción y multiplicación completando su ciclo vital. El tratamiento químico es como un botón de "reset" que devuelve constantemente la población de insectos al inicio del ciclo que empezaron en primavera. Al trastocar los tiempos, cuando llegan en masa los depredadores se encuentran con que no existe la cantidad de comida esperada y ya no se desarrolla con normalidad el resto del proceso. Nunca los depredadores pueden alcanzar su número óptimo porque no dejamos acabar el proceso anterior, que nunca puede ser el de la muerte del árbol, ya que supondría el fin. Por eso las personas que tratan con insecticidas, ya sean químicos o naturales, continúan realizando tratamientos contra pulgones cuando en mi bosque-jardín ya no quedan.

Los insectos que someten a las plantas a esta situación de estrés, producen de hecho una selección de las más resistentes que yo no puedo hacer. Así pues, aquellos árboles o arbustos que llegan a un determinado tamaño, ya han superado las pruebas necesarias que los cualifican como aptos para poder permanecer en el bosque-jardín sin necesitar más tratamientos. Después vendrán otros insectos que decidirán cuales de las frutas son razonables y cuales no. Determinadas frutas, se desarrollan en nuestros huertos porque son fuente de atenciones y cuidados excesivos por parte de los hortelanos. Cuando es necesario realizar tratamiento tras tratamiento insecticida para poder coger fruta, quizá lo que nos están indicando los insectos es que es mejor optar por una fruta diferente. Así pues, podemos afirmar sin error, que el bosque-jardin es un buen sitio para poder obtener, además de los productos hortícolas tradicionales, frutas como los nísperos, higos, alberjes (albaricoques), ciruelas y abugos (peretes).  Todos los anteriores se pueden recoger sin miedo a que existan pérdidas de frutos por ataque de insectos o aves.  

Además de los indicados,  tenemos otros frutales como los paraguayos, melocotones, manzanas y peras que sufren una gran incidencia de colonización por insectos que consumen fruta, aunque de momento y con árboles pequeños, no podemos presumir que la situación es la "normal". De momento, se pueden recoger los que somos capaces de consumir en conserva, otros en crudo y no es traumático para nosotros que una gran parte queden en el árbol para consumo de la fauna y para que vuelvan a la tierra formando parte el ciclo de la descomposición de la materia orgánica que garantiza la conservación del suelo.  Iremos viendo si es posible consumirlos o simplemente quedarán como testigos de aquello que se mantiene únicamente como otro árbol ornamental más, que además aporta alimento a una legión de insectos, aves y pequeños mamíferos. Hemos de considerar que la pérdida de las variedades locales y el cultivo de otras "estándard" que son reproducidas en viveros cuyo lugar de origen y plantas madre no conocemos, habrá trastocado la relación entre los insectos y los árboles, y eso, sin tener en cuanta de los "rotos" que haya podido producir el hecho de instaurar monocultivos forrajeros a diestro y siniestro con sus correspondientes aplicaciones insecticidas. 

Como vemos pues, en el bosque-jardín, dejamos como en una especie de pequeña ofrenda parte de la producción. La propia evolución de los seres vivos, facilita el hecho de que cualquier ser vivo que capta la energía vital  necesaria mediante el consumo de otros, invierta en ello a su vez, la menor cantidad de energía en conseguirlo. El planteamiento pues, es que los insectos que comen fruta lo hagan, pero a su vez, nosotros podamos elegir una fruta que a ellos les resulte menos interesante, de modo que sobre aquellas especies más sensibles se produzca la suficiente cantidad de insectos frugívoros como para que se mantenga a su vez la población suficiente de insectos cazadores que controle a las poblaciones de insectos antes de que consuman "nuestras" frutas... 

La dinámica de las poblaciones de los seres vivos que veo en el bosque-jardín es cambiante. Es un mundo de desastres continuos. Picos de poblaciones de diferentes seres vivos que cambian a lo largo del tiempo y que sin suponer un desastre claro y perceptible, forman eso que en la naturaleza llamamos "equilibrio", pero que en realidad es un proceso de pequeñas catástrofes encadenadas. La paciencia y la observación es el principal ingrediente para calmar los nervios o el miedo a perderlo todo. La primera catástrofe vino de la mano de las poblaciones de típula, http://elgrumetedelbeagle.blogspot.com/2021/11/las-tipulas-en-el-bosque-jardin.html que alcanzaron números astronómicos, pero que no se percibieron hasta la mortandad masiva de la larvas por ahogamiento que vino tras la presencia de cientos de adultos que se veían cuando se cortaba la hierba. Otro desastre vino con la pandemia de 2020, en la que la imposibilidad de cortar la hierba con el turno establecido, provocó el crecimiento de las gramíneas provocando la desaparición de la mayoría de plantas con flor, como vemos en la foto de la izquierda. Un corte periódico y el aumento de la altura del mismo, nos ha permitido aumentar la diversidad de las plantas con flores aptas para los polinizadores y el aumento de la población de saltamontes, que es el ganado en miniatura más perceptible, a pesar de formar parte de un ejército de herbívoros en nuestro Masai-Mara en miniatura, formado por orugas de polillas o mariposas y larvas fitófagas de otros insectos.

La agricultura es un proceso extractivo. Y necesario. Pero como cualquier otro proceso extractivo, por ejemplo la minería, o la ganadería, se tiende a agotar el recurso. La tierra tiene una cantidad determinada de elementos minerales en su composición. Las plantas, extraen esos elementos y con ellos forman sus estructuras, tallo, hojas, flores, etc. La agricultura, al igual que la ganadería, es el proceso que nos alimenta desde que dejamos de ser cazadores-recolectores. Los productos de estas actividades extraen nutrientes del suelo que viajan lejos del lugar de producción, creando un déficit de los mismos. La ganadería, es un complemento necesario de la agricultura, pues las excretas de los animales retornan a la tierra en forma de estiércol que es procesado rápidamente por los descomponedores como el escarabajo estercolero de la foto, o los microorganismos del suelo. El estiércol, caso de aportarse, debe ser transportado desde otros lugares, pues la agricultura de producción, es capaz de extraer más minerales del suelo de los que aportan los animales que puedan pastar estas tierras. Hace varias décadas, el Ayuntamiento de Zaragoza vendía fertilizante, que sería en parte el resultado de la degradación de los residuos urbanos, pues se encontraba alguna moneda que iba mezclada con el mismo. La cabaña ganadera ya no daba a basto a reponer lo que salía del suelo de la huerta. Y esto era con la agricultura y ganadería tradicional, que eran mucho menos agresivas con el medio que la actual. Hoy la ganadería es industrial, y pese a que produce por sí misma una gran cantidad de nitrógeno que podría fertilizar las tierras, ni siquiera las excretas animales son como las de antaño. Los fármacos utilizados por la ganadería moderna, pueden tener un efecto nefasto sobre aquellos seres encargados de degradar y enterrar los excrementos animales, haciendo que un abonado tradicional con estiércol no sea como era antaño. 

Con objeto de intentar alargar los recursos en nuestro bosque-jardin, solo tomamos del huerto lo necesario, dejando allí lo que sobra, tanto en verdura como en fruta. No importa que crezca la hierba, lo importante es que la hierba que ha crecido quede en el sitio para que los nutrientes extraídos no vayan a otro lugar. La hierba es cortada y se queda en el suelo, formando una capa orgánica que protege de la desecación al suelo y evita el empobrecimiento del mismo. Aún así, el bosque-jardin es un suelo que proviene de siglos de agricultura y la reestructuración del suelo no se puede hacer "en un rato. Al principio los arboles y arbustos tuvieron que ser apoyados con abono de síntesis química, además de ser aportado con cierta regularidad el estiércol de caballo que nos proporciona nuestro pony en aquellas zonas donde la hierba no crece bien. El reto para la regeneración del suelo, no es ahora un problema de la extracción, pues el ciclo se cierra en el propio bosque-jardin. El reto está en volver a reponer lo que un día salió. Se repone de forma natural con los lodos en suspensión que trae el riego, con los que caen en forma de lluvia y que vienen de sitios tan lejanos como el desierto Sahara y con los excrementos de aves que no viven solo aquí y que se acercan a beber, pero quizá el balance sea negativo, pues si no son nidificantes, los frutos y demás alimento irá a nutrir a sus polladas situadas lejos del bosque-jardín, como ocurre con las capturas que hacen las aves rapaces que he visto alguna vez. Ahora el viento ya no arrastra es suelo, pues ya no está desnudo. El aporte de estiércol del pony, trae materia orgánica de fuera. La paja de cebada, la avena o la alfalfa que come nuestro pony, viene de otros lugares a enriquecer nuestro suelo transformada ya en estiércol de caballo.  Pero no deja de ser un aporte basado en la producción de otro lugar con carencias que se deben solventar con abonos de síntesis. En el balance de los nutrientes, la agricultura y la ganadería cuentan con un déficit brutal. Las grandes ciudades son un sumidero de nutrientes procedentes de fuera. No retornan nada a los lugares de los que surgieron dichos nutrientes. Es necesario por lo tanto, no sólo repensar nuestra agricultura y ganadería, sino el impacto que tienen en el medio natural las grandes ciudades como sumideros de nutrientes. No se puede cambiar el modelo agroganadero sin cambiar el modelo de gestión de los residuos urbanos, pues sólo retornando la mayor cantidad posible de dichos residuos al medio, podremos hablar de ciudades "sostenibles".


 





martes, 30 de mayo de 2023

El estanque, una historia de descubrimientos continua.

 


Ilustra el encabezamiento de esta entrada una fotografía de una lámina de un insecto acuático dibujada por el pintor miniaturista y naturalista August Johann Rösel von Rosenhof. Fue un pintor y grabador de origen austríaco que se interesó por el mundo de los insectos cuando estos eran considerados descendientes del diablo. Se decía de esta afición que el pintor iba a conducir a su familia a la desgracia y la ruina, pues recolectaba las larvas y las criaba en casa para poder dibujar todo el proceso vital de los insectos. La publicación primera se realizó en 1740, cinco años después de que Linneo crease su sistema de denominación científica binomial, y así se encabezan las láminas. Para poder observar a estos animales pequeños y dibujarlos con precisión, llegó a aprender a tallar lentes que le facilitasen la labor. Además de estos fantásticos dibujos que realizaba sobre planchas de cobre, pintaba retratos que le dieron una gran fama entre las gentes de la época.

¿Por qué esta introducción?, paso a detallar. Hace un par de días estuvimos quitando el exceso de algas filamentosas del estanque. Enmarañados entre las algas, encontramos una formaciones que en principio nos parecieron un residuo vegetal, pues estaban en las proximidades de unas plantas que hemos puesto en las zonas menos profundas. Eran como pequeñas bolsas, aproximadamente en tamaño y forma similares a las “bombetas”, esos petardos que son una bolsita de papel que se arroja contra el suelo. Fuimos sacando algunas de ellas, todas vacías, cuando Belén dijo: ¡esta tiene bichos!. Encontramos muchos vacíos, uno con huevos y otro aún con larvas en su interior. Eran larvas de Hibrobius sp, un escarabajo acuático de grandes dimensiones. Busqué fotografías en internet, pero no encontré ninguna, así que estas serán las primeras que se podrán consultar.

El hidrobius o escarabajo acuático marrón, es un escarabajo de grandes dimensiones que consume materia en descomposición cuando es adulto, pero cuyas larvas son carnívoras. No es un reducto de paz el estanque. Los más temibles depredadores son las larvas de libélula, que disponen de unas pinzas situadas en un órgano que se extiende proyectándolas hacia a fuera y que son utilizadas como un arpón. Encontramos también pieles vacías o “exuvios” de libélula en nuestra búsqueda. Al lado sale fotografiada una de esas "pieles" de libélula junto con un par de capullos de puesta del hidrobio. Estas larvas de libélulas se encargan de mantener las poblaciones de ranas en un número razonable. Depredan sobre todo sobre los renacuajos o incluso sobre pequeñas ranas.

Las larvas del escarabajo, poseen unas mandíbulas tremendas, muy poderosas, que les capacitan para alimentarse de moluscos. De hecho, si bien el año pasado la cantidad de caracoles acuáticos en el estanque alcanzaba unos números astronómicos, este año hay bastantes menos. Aunque ví escarabajos acuáticos adultos el año pasado, no les saqué fotografías. Cuando tenga un rato para estar en el estanque, buscaré alguno para sacarle alguna, y así dispondré de su ciclo de vida completo. Pese a contener tantos rastros diferentes mi libro de huellas y señales, nunca dejo de encontrar nuevos indicios que deja la fauna en su quehacer cotidiano que no están recogidos en el mismo. La naturaleza y nunca decepciona y siempre ofrece sorpresas a quien la observa, ya sea en bosques lujuriosos, ya sea al lado de casa, como en nuestro caso, dentro de un estanque que hemos preparado para que los anfibios puedan reproducirse y vivir como siempre lo han hecho.


Aquí al lado, adjunto una fotografía de uno de estos capullos vacío. Están fabricados en una especie de seda y la textura es similar a la de los capullos de las orugas dela seda (Bombix mori) En su interior, como hemos visto, aparecen ordenados los huevos. Estas formaciones las conocemos como ootecas. De este modo, quedan al resguardo de las larvas de libélula que también pueden depredar sobre ellos cuando son pequeños. El hecho de encontrar numerosas larvas pequeñas en el interior de uno de los capullos, sugiere que se alimentan en las proximidades del capullo y regresan al mismo para guarecerse, ya que esos insectos que hemos visto en una fotografía anterior no están recién nacidos y vivían en el interior de un capullo ya abierto. Para salir al exterior las larvas perforan un agujero en un lateral de la parte superior como se aprecia en la fotografía.