jueves, 16 de abril de 2020

El confinamiento de Darwin


Las orquídeas ya deben de estar creciendo en los alrededores de Zaragoza. No puedo ir a verlas debido a la necesidad de permanecer aislado en casa. no sólo por la alArma sanitaria sino por un problema con mi rodilla. Darwin, tras realizar su viaje alrededor del mundo, no disfrutó de muy buena salud el resto de su vida. Estuvo muchos años recluído en su casa recogiendo observaciones de sus palomas y entablando correspondencia con otros naturalistas que le aportaban datos de sus observaciones por todo el mundo. Buscaba sin cesar datos que le apoyaran en su idea de la evolución de las especies mediante la selección natural. El trabajo fue ingente y la línea de sus investigaciones rondaban siempre la reafirmación de su teoría de la evolución.
Uno de esos trabajos fue la investigación llevada a cabo con la fecundación de las orquídeas. Esa investigación, que se plasmó en un libro, resulta ser una lectura muy recomendable. Fue confeccionado con las observaciones que realizó en el entorno cercano de su casa, a las que añadió las realizadas con material que se le enviaba y las observaciones de otros naturalistas. 
Fue un libro que en gran parte se escribió y confeccionó en sus confinamientos por motivos de salud, y eso me ha dado la idea de escribir esto también en un período de confinamiento y cuando las orquídeas comienzan a salir.
Estudió Darwin diversas familias de orquídeas y el modo en que los insectos intervienen en su fecundación. El sorprendente mecanismo de estas plantas puede ser contemplado en directo y es una herramienta muy útil para hablar de ejemplos de coevolución en las excursiones que se realizan por el monte. Una de esas excursiones la realizamos con un grupo de profesores en el entorno del pueblo de Ruesta, en el norte de Zaragoza. La especie de orquídea que se prestó a colaborar en la citada excursión fue una  Himantogloussum hircinum, cuya fotografía encabeza esta entrada.
Os explico un poco el mecanismo de fecundación de estas bellísimas plantas. Es característico de las orquídeas un pétalo modificado a modo de pista de aterrizaje para los insectos llamado labelo que por la parte posterior acaba en un receptáculo alargado donde se acumula el néctar que atrae a los insectos y que se llama nectario. La longitud y forma del nectario es diferente según a que insecto vaya orientada y de que orquídea se trate. Cuando el insecto aterriza en el labelo, se desplaza hacia el cáliz de la flor para poder acceder al néctar contenido el nectario. Es entonces cuando se pone en contacto con un mecanismo automático que al ser empujado o rozado, libera un órgano llamado polinio que se adhiere a la parte del insecto que interese según la especie de orquídea que sea.
El polinio es una formación especial en la que se encuentran los sacos de polen. Consta de una parte pegajosa que se llama disco, con el que se fija al insecto y un filamento llamado caudícula que une el disco con los sacos de polen al otro extremo. El objeto del mecanismo es maravilloso y está pensado para garantizar la fecundación cruzada. Si el insecto visita una flor madura, al acceder al néctar roza una parte llamada rostelo y los polinios se desprenden quedándose adheridos por medio del disco. Cuando visita la flor siguiente de la misma planta la disposición de los sacos de polen quedan de tal modo que no pueden entrar en contacto con el estigma de la flor y por lo tanto no se produce la fecundación. Transcurrido un tiempo, que es variable según la especie de orquídea que sea, se produce la desecación del disco haciendo que la caudícula cambie la inclinación con la que se inserta en él, de modo que los sacos de polen cambian de posición  descendiendo.
 El tiempo transcurrido, distinto para cada especie, es tal que se garantiza que el insecto haya cambiado de planta cuando se produzca el descenso de los sacos de polen y cuando el insecto visita una nueva flor,  entren en contacto con el estigma produciendo la fecundación.  Este proceso es sencillo de observar en la orquídea antes mencionada, ya que el descenso de los sacos de polen se produce en un espacio de tiempo de unos quince segundos o así. En la fotografía de arriba a la izquierda, vemos el polinio que ha quedado pegado en el lápiz mediante el disco, y la caudícula muy corta que lo une a los sacos de polen. Esa posición es la que adopta tras secarse el disco, es decir tras producirse el descenso. Unos segundos antes su posición era a 90º respecto al lápiz. Las personas que estuvieron presentes vieron como se producía el descenso hasta esa posición en directo. A la derecha sobre esta línea una mariposa Zygaena filipendulae hallada muerta ese mismo día y que tiene un polinio adherido sobre la espiritrompa
A Darwin se le planteó un problema con las orquídeas del género Ophrys, es decir esas que tienen formas que imitan a insectos. (A la izquierda una Ophrys speculum, bastante común en los alrededores de Zaragoza). El problema era que estas orquídeas carecen de nectario, y que al carecer de él no comprendía que papel jugaban los insectos en la fecundación, al no existir atrayentes y una recompensa que animase a los insectos a visitar más flores iguales. Tras muchas pruebas y ensayos y tras permanecer tiempo observando a las orquídeas no contempló visitas de insectos a las mismas y llegó a la conclusión poco firme de que estaba adaptada a la autofecundación y que los sacos de polen eran colocados en el estigma por acción del viento. Y la conclusión era poco firme porque el mecanismo de desprendimiento del polinio era similar al de las otras orquídeas y transcurrido un tiempo se producía el descenso de los sacos de tal manera que se colocaban justo en la posición adecuada. Darwin dudaba que la naturaleza derrochase recursos de este modo.

Fue más tarde cuando otros naturalistas se percataron que estas orquídeas también realizan la polinización cruzada, fecundando a otras plantas diferentes pero que era su aspecto, parecido a las hembras de unas especies de abejas en concreto lo que atraía a los machos de esa especie y los polinios quedaban adheridos a su cuerpo al intentar copular con las flores. A la derecha flor de Ophrys speculum junto a una hembra de Dasycolia ciliata a quien imita










A la izquierda, imagen de un sello belga que ilustra la orquídea con el macho de la abeja que la poliniza.









A pesar de no haber llegado a esta deducción, hizo una curiosa predicción. Al llegarle una orquídea procedente de Madagascar, una orquídea conocida como estrella de navidad, (Angraecum sesquipedale), Darwin predijo que su fecundación dependía de una mariposa nocturna gigante con una espiritrompa de entre unos 25 a 28 cm. que todavía no se conocía. Algunos entomólogos ridiculizaron tal afirmación que Darwin hizo en el libro publicado en 1862. En 1903, fue descubierta la mariposa que fecunda a esta orquídea, y fue bautizada como Xantopan morganii praedicta, haciendo mención pues a la predicción de Darwin sobre su existencia. Su espiritrompa mide 26 cm.

sábado, 8 de febrero de 2020

De paloma a Archaeopteryx...

El pasado día 6, estuve en la Tertulia Albada, en Zaragoza impartiendo una charla sobre la evolución de los seres vivos. Me tengo que conformar con eso ahora, ya que no tengo mis rodillas como para estar preparando exposiciones de naturaleza como las que hacía antes. Fue una tarde maravillosa, hablando de lo que más me gusta, la naturaleza, y dentro de ella, el proceso de la evolución de los seres vivos.
Fue en Illueca donde puse por última vez mi exposición sobre la evolución, hace ya varios años.
A pesar de no tener exposiciones al menos en un período de tiempo razonable hasta mi recuperación, sigo preparando material para las mismas. Esta vez he contado con la ayuda de Lucía, mi hija.
Con los restos de una paloma disecada encontrada en la basura, plumas de gallina, una muda de serpiente, dientes de siluro y una picaraza muerta que encontramos en el jardín, hemos reconstruído  un Archaeopteryx lithographica, un dinosaurio emplumado o un ave primitiva, como queramos, que durante mucho tiempo se ha considerado como un paso intermedio entre los dinosaurios y las aves, y cuya réplica fósil viaja en mis exposiciones.



Estoy orgulloso de esta reconstrucción, máxime cuando para conseguirla nos hemos valido de restos de animales que no hemos matado y que hemos encontrado en la calle. La foto de la reconstrucción encabeza esta entrada, y aquí a la derecha mi reproducción de un fósil de Archaeopterix elaborada en escayola pintada. Hasta ahora, esta era la réplica que poníamos en la exposición. A partir de ahora, junto a ella expodré la reconstrucción cuya fotografía encabeza esta entrada.

martes, 4 de febrero de 2020

Una charla en el instituto

Este año, como los anteriores, he vuelto a realizar la charla sobre huellas y rastros en el instituto de Movera. El alumnado de forestales es el asistente a la charla y como todos los años, parece ser que ha gustado bastante. Es una sola jornada, por la mañana, en horario aproximado de 9:30 a 14:00. En ella  se habla de las huellas producidas por los animales y también sobre otros rastros que podemos encontrar en la naturaleza y que nos muestran los indicios de diferentes actividades relacionadas con la vida cotidiana de los habitantes de nuestros campos, bosques o jardines. Excrementos, huesos, plumas, restos de frutos, nidos en desuso... toda una muestra de señales que mencionamos brevemente como una primera toma de contacto con el mundo del rastreo, una técnica muy útil que nos permite saber quien vive a nuestro lado sin que lo hayamos visto. Un placer poder hablar a tantas personas de mi pasíon personal que es la naturaleza... contento de haber podido ventilar mi mente y cambiar de actividad... Gracias al profesorado y alumnado de Movera por volver a elegirme para dar la charla y también por su agradecimiento y felicitaciones.

viernes, 1 de noviembre de 2019

Una mosca en día de difuntos... Caramelos o susto!

Llegado el otoño, vuelven a nuestra vivienda los visitantes de todos los años. Uno de los que mas curiosidad me despiertan son las moscas de la fruta Ceratitis capitata. Son una pesadilla para los agricultores puesto que echan a perder mucha fruta, pero eso no quita que puedan ser unos seres sorprendentes.
Recuerdo haber visto su comportamiento en un documental, y tambien en una ocasión en mi casa. La fotografía que encabeza la entrada es la de una de estas moscas cuando se posa. Podemos advertir lo curioso de su diseño. Unos puntos negros en el tórax y manchas marrones en las alas sobre fondo transparente. Cuando se desplaza, lo hace adoptando una posición curiosa, girando las alas de una forma muy curiosa. Cuando se aproxima a otro insecto o a una araña comienza un baile curioso a su alrededor, preocupándose de mostrar bien sus alas. En esta foto que se muestr arriba a la izquierda, podemos ver como las manchas de sus alas, cuando adoptan esta posición se parecen a las patas de una araña. por ello, ese baile alrededor de los extraños. La mosca pretende mostrarse como un araña, e incluso llega a engañar y poner en fuga a las propias arañas.
Un inconveniente de este comportamiento, es que si bien puede valorar la situación delante de sí misma, su espalda aparece vulnerable. Si echamos un vistazo a la mosca desde su espalda, podemos comprobar el efecto de su diseño. En la siguiente foto, aparece una mosca vista desde atrás. Entonces es cuando advertimos la función de los puntos negros, que parecen los ojos de una araña saltarina (de la familia salticidae), y las manchas de las alas, que simulan las patas de la araña. De este modo, cualquier depredador que aceche a la mosca por detrás, se lo pensará dos veces, ya que lo que realmente parece es una araña con potentes quelíceros llenos de veneno... Es por esta maravilla adaptativa, que a pesar de los chandríos que provoca en los cultivos de nuestros agricultores a mi me inspira la simpatía que estas cosas despiertan siempre en los naturalistas...

jueves, 19 de septiembre de 2019

Exportando el agua de la vida.

Hace dos días que he regado mis árboles... mi bosque. Hoy no hay agua. Estamos sufriendo restricciones en el riego. Han tenido que cambiarse los protocolos y las prioridades de los cultivos porque no hay agua para todos. En estos dos días tras el riego, nada de agua.
     Hemos visto estos días atrás las graves inundaciones que ha causado la gota fría en levante. Y mientras tanto, el trasvase estaba activo. El agua del Tajo era robada para llevarla a la cuenca del Segura. Desvestir a un santo para vestir a otro. Es la gestión del agua en España.
     Vivo en una tierra seca, donde llueven 350 litros por metro cuadarado al año. Además, hace viento unos 300 días al año. Un viento que acentúa la pérdida de humedad de las plantas. Mis árboles nuevos lo han pasado mal y han tenido que ser apoyados con agua del pozo. Muchos huertos se han resecado y las cosechas no han sido como se esperaban. A los calores intensos del verano se ha sumado el viento de forma simultánea poniendo a prueba a las plantas. Las lluvias, que tenían una distribución media mensual más o menos regular a lo largo de los meses del año de unos 20 litros por metro cuadrado, siendo el doble en mayo, han cambiado de modo que se puede estar sin una gota en temporadas superiores al mes,
     ¿Y cual es la política comercial y agrícola en un entorno tan seco?. Pues exportar el agua. No directamente, claro está. Un trasvase de agua que parece no serlo, pero que de hecho lo es. Se producen en los regadíos de la ribera del Ebro y del Gállego muchas toneladas de alfalfa. Alfalfa que se riega con las aguas de los ríos. Aguas que proceden de embalses que inundaron los pueblos de personas que vivían en la montaña. Aguas que hacen crecer cultivos cuyo destino será China y Arabia Saudí. Pasa lo mismo con frutas y verduras en otras partes del país, y con los frutos rojos que roban el agua de forma ilegal al Parque Nacional de Doñana para llevarlos a los países húmedos del norte de Europa. El agua, tan escasa siempre en este país se exporta en forma de producciones hortofrutícolas o forrajeras a otros lugares.
   
 En los supermercados, vamos a encontrar frutas que viajan desde la otra parte del mundo. Frutas que no se porducen aquí porque aquí se porduce alfalfa que se dedica a la exportación. Las legumbres propias de la peninsula no son fáciles de encontrar en el comercio siendo la mayoría canadienses, argentinas o de EE. UU. La economía está globalizada. Se gana más dinero transportando mercancías de una parte del mundo a otra que produciendo los bienes que se transportan. Un riesgo muy grave para nuestra civilización.
   
   
Otras civilizaciones han desaparecido. Nos sorprende el hallazgo de ruinas de construcciones fastuosas y de grandes ciudades. Épocas de tremendas bonanzas que hicieron que Mayas, Egipcios, Romanos, y otras culturas de Asia construyesen elaborados templos y grandes obras de ingeniería. Todas colapsaron. Y colapsaron al completo. Tras décadas de éxito acabaron de forma abrupta. Si aquellos colapsos fueron grandes, nada tienen que ver con el que sufrirá nuestra civilización. Porque del mismo modo que las pasadas civilizaciones, la civilización de nuestra era, la era del transporte de larguísimas distancias, cuando colapse lo hará también de forma global. Se nos repite que el motor de combustión es un riesgo para el planeta, que debemos optar por vehiculos eléctricos. Pero nada se hace con este desmán del transporte internacional que tiene como único objetivo el beneficio para unos pocos. Traer naranjas de África para llevar las producidas al lado de casa a otros lugares muy distantes... exceso de embalado, exceso de conservantes, exceso de transporte, exceso de producción que provoca una presión mayor sobre la tierra propia que tiene que producir también lo de otros... quizá este ritmo frenético no tenga una vida muy larga en el tiempo... quizá esta civilización del crecimiento colapse antes de que los científicos puedan llegar a cuantificar cual es la incidencia real de nuestra actividad en el clima de la Tierra.
   
 Ninguna civilización ha dejado de crecer al ver amenazado su futuro. En  Machu Pichu, todavía había edificios en construcción cuando se hubieron de abandonar. Zaragoza, que gozaba de una red de alcantarillado en tiempos de Roma, carecía de él en la edad media. En el teatro romano podemos advertir los pozos negros construidos cientos de años después. Cada civilización tuvo su recesión. Y en ningún caso la recesión fue voluntaria, sino fruto de la sobreexplotación.

domingo, 9 de junio de 2019

De gente y oficios del pasado...


               
Sabeís algunos que estamos en proceso de rehabilitar una vivienda antigua en Zaragoza. La vivienda donde estamos ahora será expropiada para construir una urbanización. Una situación como la de las películas americanas de especulación y políticos malvados, aunque ésta no tendrá un final feliz. Sólo es una historia de lucha y trabajo. Las casas antiguas en este lado de los Pirineos se suelen derribar para construir otras con técnicas modernas y materiales que permiten una mayor rentabilidad al constructor. Queremos que ya que estamos trabajando tanto, y que la casa es antigua, cuente algo de la historia de aquellas personas que antes que nosotros trabajaron duro.
Lo primero que hicimos fue intentar saber la antigüedad de la vivienda. En el registro de la propiedad obtuvimos una copia del documento de primera inscripción en 1866. También cotejamos la antigüedad de los maderos de las vigas del suelo gracias al trabajo desinteresado del dendrocronólogo Jesus Julio Camarero, que echó un vistazo a rodajas de esos mismos maderos y cotejó las fechas mediante la medición de los anillos de crecimiento, arrojando una fecha aproximada de corta de los citados maderos acorde con la de su inscripción.
Los maderos antiguos que retiramos de los almacenes, presentan en sus extremos la inconfundible huella de aquellos que eran talados durante el invierno y transportados en la primavera en nabatas o almadías.  Las “proas” de barco del extremo se completan con dos agujeros por los que se pasaban ramas de salgueras (Salix sp.) que unían los maderos entre sí formando la balsa o nabata. A estas ramas flexibles, de sauce que se retuercen para que alvcancen resistencia y flexibilidad en el Pirineo Aragonés las llaman “berdugos”. La nabata, que podía estar constituída de varias longitudes de troncos, es decir, que llevaba empalmadas varios grupos de troncos en sentido longitudinal, era gobernada con remos, que a su vez hacían las veces de timón.
Para recordar aquellos trabajos, hemos recuperado los extremos de las vigas desechadas que harán las veces de canetes sobre los que apoyamos las vigas del porche. Así pues, quedarán expuestos para que se vean las puntas de los maderos con los agujeros por los que se pasaban los “berdugos”.

En el tejado de la casa, hemos encontrado otros “tesoros”. Hasta 17 de las vigas empleadas, son los maderos que se emplearon como remos. Aunque tienen los extremos cortados para adaptarlos a la medida necesaria, se aprecia la parte aplanada a golpes de hazuela que hace las veces de pala de remo. También se aprecia el estrechamiento progresivo hacia la parte que agarraba el nabatero y lo principal, lo que me dio la pista final, las muescas en la parte central del remo que servían para colocarla sobre los dos palos verticales en los que se sujetaba el remo, atado también con ramas de salguera.


En la foto de la izquierda vemos con detalle las muescas que se le hacían al remo para que encajase entre los dos palos verticales de los extremos de la nabata que eran después atados con salgueras. Estas muescas evitaban eque el remo se deslizase longitudinalmente y o bien se saliese más trozo por la popa, o se viniese tan hacia la proa que no fuese efectivo el trabajo dentro del agua. Esta forma de fijación se ve con detalle en la foto que encabeza la entrada, procedente de wikipedia y que ilustra unos nabateros del Río Gállego o Galligo, como se denomina en la zona.


No queríamos que tanto trabajo y tanta historia quedase en el olvido. Ahora que ya no se construye con maderos, sino con vigas, queríamos que nuestra nueva vivienda, muestre parte del trabajo que otros realizaron. Personas a las que no conoceremos, hace 150 años, trabajaron duro, como nosotros ahora. Intentamos conservar su memoria…

miércoles, 1 de mayo de 2019

Operación patitos.


El pasado sábado 27 de abril, al salir a la calle, en la acequia que hay justo delante de nuestra casa, había una pata ( Anas platyrrhynchos) con seis patitos recién salidos del huevo a los que Jorge Serrano les hizo la foto que encabeza esta entrada. Esto suponía un problema, ya que los patitos no podían salir de la acequia, y estaban a punto de quitar un entibo (pequeña presa realizada con tablas en la acequia con el fin de desviar el agua hacia un campo para regarlo). Esto supone un aumento considerable del caudal. Los patitos serían arrastrados aguas abajo donde existe un sifón muy profundo que pasa por debajo de la autopista y posiblemente la pata habría perdido a su prole. Había que actuar pronto, capturando a la pata con sus patitos para llevarla a otro lugar, pero la posibilidad de que la pata huyera y dejara a los patos era un riesgo. Decidimos que en vez de capturar a la pata, lo mejor sería que se capturase sola. De este modo, abrimos una tajadera (compuerta deslizante que permite la entrada de agua a un campo) y tras ella pusimos un transportin de mascotas. Paseando tras la pata y sus patitos, que se desplazaban a lo largo de la acequia, al llegar a la altura de la tajadera abierta, al ver una escapatoria los patitos se introdujeron dentro y la pata inmediatamente después.
 Cerramos el transportin, pero en último momento un patito se salió escondiéndose entre la vegetación del campo, que era una maraña de zarzas (Rubus ulmifolius), cañas (Arundo donax), carrizos (Phragmites australis) y una gran cantidad de herbáceas.
Fuimos para casa, cerramos el transportin con cuerdas y después lo pusimos en las proximidades del lugar donde se había perdido el patito, de modo que él fuese sólo hasta el mismo, dentro del cual estaba la madre y sus hermanos. Al principio, los patitos piaban, que era la intención, para que el fugitivo acudiese a la llamada de sus hermanos, pero una advertencia de la pata fue suficiente para que estuviesen el resto del tiempo en silencio. 




Quedó Belén de guardia para capturar al patito si aparecía antes de que fuese visto por alguna urraca (Pica pica) que pudiera capturarlo. Mientras, los demás nos fuimos a comer. El patito salía a un pequeño charco de menos de un metro cuadrado, se bañaba y nadaba, pero cuando iba a ser capturado se escondía rápidamente y era imposible de localizar. Cuando comimos, Quique y Lucía hicieron el relevo y Belén vino a casa. Yo me acerqué con una red, pero Quique vio al patito en un hueco y lo capturamos a mano. 







Una vez toda la familia en el interior del transportín los bajamos al río Gállego donde puestos en libertad, esperamos que lleguen todos a la edad adulta. Mi sobrina Marta hizo un vídeo del momento de la suelta...