Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos varios.. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Pensamientos varios.. Mostrar todas las entradas

viernes, 19 de mayo de 2023

El siglo que perdimos la agricultura

 


Hace unos 10.000 años que se descubrió la agricultura. Al parecer, es algo que surge en varios lugares a la vez, aunque es difícil establecer lo que es “a la vez” con rangos de años tan amplios. No sabemos si surgió a partir de semillas plantadas de forma intencionada, o si por el contrario fue fruto de la eliminación de competidoras en un entorno determinado, quizá en un primer momento, como facilitación en la recolección. Esta facilitación podría haber provocado la mayor proliferación de la planta de la que se obtenía provecho pero no necesariamente de forma intencionada en un primer momento.

El hecho de recoger la semilla, plantarla y facilitar los medios para que se desarrolle puede no haber sido algo que se hiciera de “repente”, tal y como he expuesto. En cualquier caso, la agricultura surge en medio del entorno natural. No es un proceso al margen de las mismas leyes que rigen el desarrollo y la ”lucha por la existencia” que imperaban en el entorno. Si bien la eliminación de competidoras por la luz y el espacio es un proceso común en la agricultura, también es posible que surgiese por simple comodidad en la recolección y esa ventaja sobrevenida para la especie que se deseaba recolectar fuera el germen de la agricultura. Las personas que vivían de la caza y la recolección, necesariamente repararían en como surgen las plantas a partir de las semillas, si bien no necesariamente de las plantas con semillas pequeñas, sí con las de los frutos que conservan su forma y recubrimiento durante meses tras la germinación, dejando claro que de “dentro del fruto” sale una nueva planta. Así pues, la agricultura comenzó en pequeñas áreas que se robaban al bosque o al medio que fuese, con el fin de producir lo esencial durante un corto espacio de tiempo, abandonando el lugar poco después, e iniciando el proceso de nuevo en otro sitio diferente. Una vista desde el cielo en un área selvática a orillas del río Orinoco nos muestra cicatrices de asentamientos abandonados, algo así como los nidos de los pájaros.

Desde aquellos primeros años fueren como fueren, intencionados o no, hasta hace un centenar o poco más, la agricultura ha sido algo que estaba inmersa en el medio natural. A pesar del riego, que se podía efectuar desviando los cauces de los ríos y haciendo que el agua volviese a discurrir por terrenos que los ríos hacía décadas que ya no inundaban y a pesar de la labor de eliminar competidoras por el espacio y la luz de forma activa arrancando lo no deseado. Estas acciones acababan en un modelado doméstico de las plantas. La modificación de los ríos para inundar las zonas deseadas y la eliminación de competidoras de forma manual y activa tiene su exponente más popular en las terrazas de cultivo de arroz localizadas en el continente asiático. En nuestro continente y el norte de áfrica, los cultivos serían más parecidos a nuestros cultivos tradicionales de secano, herederos de la siembra del trigo extendida por el imperio Romano, base de su alimentación junto con el aceite. Cada civilización ha tenido su producto agrícola sobre el que se apoyaba, ya fuese el trigo, el arroz, el maíz o la quinoa, siendo la agricultura un asunto de estado. Esto no ha cambiado. El arado romano y el trillo de sílex, han sido la herramientas habituales usadas para el cultivo hasta mediados del siglo XX en nuestro país, España. No son pocos los aperos para caballerías o bueyes que aún se pueden encontrar en los almacenes de las antiguas casas rurales. Los canales de riego que se usan conservan el trazado que se les diera hace 1000 años y el sistema y costumbres de riego datan de entonces, siendo aún válidos los beneficios en turnos de riego o tasas para tierras que aún fragmentadas, fueron originariamente propiedad de aquel que diseñó una determinada infraestructura de riego. 

Oímos o leemos siempre que las variedades agrícolas que disfrutamos fueron creadas por la selección de las personas generación tras generación. No es del todo cierto. Desde el primer segundo, aquel árbol cuyos frutos eran más dulces o aquella espiga de grano más grueso, estaba sometida desde su mismo nacimiento a la acción de la naturaleza. Hongos, insectos, sequía, suelo… todo ello al margen de la acción humana y que comprende desde la germinación hasta el punto de cosecha. Luego el fin último de la cosecha, que es realizado por las personas, ha estado supeditado a otra serie de filtros físicos o biológicos que han impedido que aquellos seres menos capacitados para la existencia acaben su ciclo biológico. Antes de esto, tuvieron que protegerse de la acción de los hongos que malogran la semilla, del diente de los herbívoros, tuvieron que gestionar mejor el agua y los nutrientes, tuvieron que hacer volar mejor su polen y captar a su vez el polen de otras para poder desarrollar el fruto, o bien atraer con mayor eficacia a los insectos polinizadores, Finalmente, tras todo este periplo natural, producir lo suficiente para poder garantizar su supervivencia en la última escala de la selección, la recolección por parte del ser humano. Y tampoco, ya que de todo lo recogido, únicamente aquellas variedades que se conservaban mejor y más tiempo, serían finalmente las seleccionadas.
Al año siguiente, se repetiría el proceso de modo que las plantas, si bien eran favorecidas por las personas según los gustos o necesidades culturales, siempre había un proceso paralelo de selección natural del cultivo. Así ha sido siempre, a lo largo de los tiempos. El resultado eran multitud de variedades locales de los diversos productos agrícolas y ganaderos que estaban, como por arte de magia, mejor adaptados a la vida en cada lugar que otros. Es la selección natural. La selección de las personas, era un paso más en esa selección natural.

En estos últimos años, la cosa ha cambiado. Se han seleccionado variedades en laboratorios al margen de la selección natural. Se reduce la diversidad genética mediante las técnicas que homogeneizan los cultivos, ya sea mediante injertos u otros métodos y se obtienen variedades híbridas que no son productivas en segunda generación, de modo que siempre el cultivo está en esa primera fase evolutiva. Para facilitar que la mayoría de esos frutos lleguen a estado de cosecha, se utilizan productos químicos que eliminan a aquellos seres vivos que durante milenios han facilitado la tarea del seleccionador, dotando de buena genética a aquello que el seleccionador después, sólo tenía que juzgar por el aspecto o sabor. Todo ese acervo genético y todo ese trabajo de millones de seres vivos diferentes a lo largo de quizá 10.000 años, ha ido, o está yendo, a la basura.
Así pues, a lo largo del siglo pasado, en la parte del planeta más industrializada se perdió la agricultura. Los vegetales no sufren un proceso de selección natural paralela a la selección de semillas realizada por el ser humano. Muchas de las variedades han desaparecido y no se utilizan, después de todo el largo proceso evolutivo que esto había llevado. Eso mismo se realiza incluso con la fauna auxiliar que es eliminada de forma sistemática cada temporada impidiéndole realizar su labor natural. Con este modo de explotación de la tierra, el objetivo de la actividad agrícola ha pasado a ser únicamente el de obtención de producción y rentabilidad. Importa poco el lugar donde se vaya a consumir el producto. La agricultura y la ganadería, que deberían ser servicios públicos equiparables a la sanidad, han sufrido la misma perversión que esta última está sufriendo en la actualidad. La agricultura y la ganadería, deben estar sujetos al derecho de todo ser humano a la alimentación. Forman parte del diseño social estratégico de cada país y es el modo más legítmo de soberanía. Doblegadas a los intereses del capitalismo, tanto la política ganadera como la agraria, han dejado de ser un factor inseparable de la soberanía de cada población y sin darnos cuenta, estos procesos de producción que se llevan a cabo en el medio natural, han pasado a ser gobernados de hecho, por grandes industrias. Incluso, se ha diseñado una política de ayudas equivocada que hace que éstas vayan a parar finalmente a las industrias que tienen intereses en este tipo de "desarrollo". Estamos dejando el agua, la tierra y los bosques en manos privadas que especulan con nuestra soberanía alimentaria, con el agua de nuestros ríos y con el suelo de nuestros países.

      Es así, como hemos llegado a los escenarios actuales, en los que un recorrido de kilómetros a lo largo de explotaciones agrícolas y ganaderas, nos muestra como están usando un agua que es escasa, para producir alimentos destinados a personas o animales de países lejanos a costa del agua necesaria para producir nuestros alimentos o sostener nuestro medio natural. No es la sequía lo más grave. Lo más grave de nuestra situación es que además de haber escasez de agua, la utilizamos como bien de exportación al ser usada para producir excedentes que van a parar a otros países, en ocasiones, más húmedos que el nuestro. Basta dar un paseo por los regadíos de alafalfa de exportación o mirar las imágenes de satélite las zonas del sur de España para ver el disparate al que nos está conduciendo la agroindustria. 

       

          Pueblo Bonito, en el cañón del Chaco, es un poblado antiguo de Nuevo Méjico, habitado antes de que los españoles llegaran allí. Su desarrollo se fundamentaba en el comercio de gemas y su alimentación estaba basada en el cultivo de maíz, calabaza o yuca. La tala indiscriminada del bosque más cercano acabó sometiendo a la zona a un cambio en los niveles freáticos que acabaron por hacer inhabitable la ciudad e inoperativas las áreas de cultivo, teniendo que ser abandonada. Durante años fue un misterio el porqué fue abandonada la ciudad, hasta que restos arqueológicos parcialmente fosilizados mostraron los cubiles de algunos roedores ligados a bosques de pinos que en la actualidad se encuentran a más de 70 km de distancia. Las civilizaciones crecen en complicación administrativa y organizativa, llegando finalmente a una situación de extrema fragilidad, justo, cuando parecen más fuertes. Nuestra civilización global, es tremendamente frágil. Siempre con la visión del crecimiento, aún está con los planteamientos de producir para exportar, y a mes de mayo, con una cantidad de precipitaciones preocupante, seguimos actuando como si el año fuese normal. Si en un par de meses no ha llovido, recordaremos con amargura el agua invertida en los productos sembrados para la exportación, porque las reservas, cuando se agotan, se agotan para todo. Para la alfalfa de los caballos de los jeques saudíes y para las verduras que se sirven en nuestras mesas. Ninguna civilización es consciente de su colapso hasta que ocurre. Machu Pichu aún estaba en construcción cuando fue abandonada... 

 
       Cuando paséis por un campo de alfalfa, pensad. La pluviometría media de España es de 600mm anuales. Es decir, llueven de media 600 litros de agua por cada metro cuadrado. En Zaragoza, donde yo vivo, es de 300 a 350 litros anuales por metro cuadrado.  La alfalfa, para completar el ciclo productivo, necesita unos 900 litros anuales por metro cuadrado. Es decir, cada metro cuadarado de alfalfa se "bebe" lo que llueve en tres. Ese agua que falta, porque ni cuando la precipitación es normal está presente, se extrae de embalses que guardan lo que trae el río que recoge las lluvias más abundantes del Pirineo.  Si pensáis que el agua que necesitamos para ese campo es la que llueve en una superficie equivalente al triple, pensad también que de toda esa alfalfa que véis, sólo la cuarta parte es la que necesitamos nosotros para nuestro uso. Es decir, gastamos doce veces el agua necesaria para producir lo que necesitamos para que alguien se enriquezca con ello. A esto añadimos que necesitamos gastar millones de euros para entregarlos a los agricultores y adquieran la maquinaria necesaria para que puedan producir. Sin los medios mecánicos que tenemos que pagar con dinero público y que sin él no podrían adquirir los agricultores, no sería posible producir todo eso que no necesitamos, con agua que no tenemos. Producimos tres veces más de lo que necesitamos, con doce veces más de agua de la que tenemos, con tres veces más maquinaria y tres veces más de jornadas de trabajo. Todo para al final quedarnos sin agua. Es más lógico y barato que los agricultores y ganaderos sean empleados públicos que produzcan nuestros alimentos trabajando jornadas tres veces menores y gastando en maquinaria tres veces menos también. Con esta política agraria, preocuparse por el cambio climático es ser demasiado optimista, porque para que llegue a afectar a nuestra civilización, primero nuestra civilización debe de llegar hasta ese punto crítico. Y yo no veo claro esto.

miércoles, 15 de diciembre de 2021

El ciclo de la vida. Primer capítulo. Nuestro bosque-jardín, volcanes, mares, elefantes y romanos.




 Como lo prometido es deuda, aquí va una serie de entradas que denominaré el ciclo de la vida. Con ellas, quiero bosquejar un poco la complicada red que supone la vida y las relaciones establecidas entre los seres vivos y los diferentes ecosistemas que a veces, tan alejados están unos de otros. 

Nada hay tan opuesto en nuestras mentes como el desierto del Sahara y la selva tropical Brasileña. Sin embargo, el periódico aporte de polvo del desierto del Sahara que reciben los bosques de la Amazonía se cuantifica en miles de toneladas al año. Ese aporte que los vientos realizan, no sólo fertiliza la selva, sino que también aporta minerales al mar que son utilizados por el plancton. 

Estos sedimentos unas veces proceden de la erosión de materiales que  fueron expulsados en erupciones volcánicas y otras en cambio son el resultado de la erosión de rocas que fueron producidas por la actividad de organismos marinos. Es por ello, que no sólo se relacionan los seres vivos actuales entre ellos, sino que la relación se remonta a tiempos pretéritos. Comenzaremos pues bosquejando un poco esas relaciones. 

Una de las cosas que tenemos en nuestro nuevo hogar, aún en construcción es el "caño". Un "caño" es como llamamos en la zona de Zaragoza a una excavación en el terreno que muchas veces no está revestida de ningún modo y cuyas paredes son las del propio terreno. Se usaba como lugar donde mantener los alimentos frescos. Los caños son de profundidades variables, y se componen de un pasillo más o menos largo y de excavaciones a los lados del mismo donde alojar tinajas, cántaros y otro tipo de recipientes donde se almacenaban los alimentos. Es por ello, que descender al caño es adentrarnos en el pasado.

Los cantos rodados y gravas nos hablan del lecho de un río. El río Gállego, distante ahora casi un kilómetro, depositó los suelos que pisamos ahora durante el pleistoceno superior, hace entre 11.800 y 126.000 años. (mapa geológico de España, hoja 355). Entonces, los elefantes, leones, leopardos, osos o grandes tortugas como las que habitan las Islas Galápagos dejaban sus huellas impresas en los lodos depositados por el Gállego. El hombre de Neandertal era quien vivía en ese ambiente. Finalmente, desaparecería junto con aquella fauna conformándose lo que conoceríamos como época actual.

Ese suelo se formó con las rocas y arenas que el río Gállego arrancó desde su nacimiento y que transportó hasta aquí mismo. El granito, surgió de la actividad geológica en el Pirineo durante la Orogenia Herciniana, que tuvo lugar hasta hace unos  250.000.000 de años. Las calizas se formaron en el fondo del mar hace millones de años y fueron plegadas y montadas sobre la antigua cordillera durante la Orogenia Alpina que tuvo inicio hace unos 65.000.000 de años y sigue produciéndose hoy en día.

¿Qué tiene que ver esto con la actualidad?. Pues realmente mucho. Estos depósitos traídos por el río Gállego son los que van a formar el suelo, y el tipo de suelo está directamente relacionado con el tipo de vegetación que puede vivir sobre él. Como los suelos de que disponemos son de reacción básica, es decir, de PH mayor que 7, la vegetación que pueda vivir sobre ellos tendrá que ser tolerante a este tipo de condiciones. Es por ello, que no encontraremos castaños, por ejemplo, ya que necesitan suelos cuyo PH no sea tan elevado. 


Cuando el río Gállego se fue retirando hacia el oeste en su divagar lateral provocado por la formación de meandros,  los bosques serían del tipo "bosque galería". Con el aumento de la distancia al río, el espacio sería colonizado por las especies que poblasen el monte próximo y que no necesitasen vivir tan cerca del agua. Pinos, sabinas y algún roble con gran presencia de herbáceas, según podemos deducir de los restos polínicos descubiertos en las turberas de San Juan de Mozarrifar (Valero-Garcés 2004 y González-Sampériz 2005). Los bosques comenzarían a ser roturados y puestos en cultivo desde hace unos 2500 años, en época ibero-romana según José Luis Peña interpreta en los sedimentos de la Val de las Lenas, en Botorrita. En la foto de la izquierda vemos un fragmento de una lucerna romana, (que era un lámpara de aceite) que apareció en una de las sacas de  grava que utilizamos para hacer el hormigón de la rehabilitación. 

En el siglo XVIII, Juan Martín de Goicoechea, amigo de Francisco de Goya, fija su residencia a un kilómetro de nuestro bosque-jardin. Introduce el  cultivo del olivo en la zona y construye un molino de aceite cuyos restos se encuentran en el Parque Bruil de Zaragoza, que durante la Guerra de la Independencia pasa de manos francesas a españolas varias veces. Entonces, el lugar que ahora es nuestro bosque-jardin probablemente pasa a ser un campo de olivos rodeado de viñas hasta mediados del siglo XIX. La construcción que se encuentra en la finca se reforma a principios del siglo XIX y posteriormente de nuevo en la segunda mitad del mismo siglo. Para las vigas de forjados y techumbres se traen troncos de pinos que bajan conducidos en nabatas de las cuales aún se conservan en la techumbre más de dos docenas de remos de las mismas. Algunas de esas vigas antiguas han sido descompuestas por los escarabajos y las termitas y por lo tanto han dejado de ser útiles. Se han  usado para la estufa y el serrín producido al trocear la madera se incorpora como materia orgánica al suelo. Aquí es descompuesto en sustancias minerales y enriquece el sustrato formado por el material procedente de la erosión de los materiales expulsados por los volcanes de aquella orogenia hercínica,  las rocas formadas con los sedimentos calcáreos de antiguos mares y los procedentes de la erosión de los materiales que se depositaron en el antiguo lago de agua dulce que ocupó el valle del Ebro hasta hace unos cinco millones de años. 

jueves, 19 de septiembre de 2019

Exportando el agua de la vida.

Hace dos días que he regado mis árboles... mi bosque. Hoy no hay agua. Estamos sufriendo restricciones en el riego. Han tenido que cambiarse los protocolos y las prioridades de los cultivos porque no hay agua para todos. En estos dos días tras el riego, nada de agua.
     Hemos visto estos días atrás las graves inundaciones que ha causado la gota fría en levante. Y mientras tanto, el trasvase estaba activo. El agua del Tajo era robada para llevarla a la cuenca del Segura. Desvestir a un santo para vestir a otro. Es la gestión del agua en España.
     Vivo en una tierra seca, donde llueven 350 litros por metro cuadarado al año. Además, hace viento unos 300 días al año. Un viento que acentúa la pérdida de humedad de las plantas. Mis árboles nuevos lo han pasado mal y han tenido que ser apoyados con agua del pozo. Muchos huertos se han resecado y las cosechas no han sido como se esperaban. A los calores intensos del verano se ha sumado el viento de forma simultánea poniendo a prueba a las plantas. Las lluvias, que tenían una distribución media mensual más o menos regular a lo largo de los meses del año de unos 20 litros por metro cuadrado, siendo el doble en mayo, han cambiado de modo que se puede estar sin una gota en temporadas superiores al mes,
     ¿Y cual es la política comercial y agrícola en un entorno tan seco?. Pues exportar el agua. No directamente, claro está. Un trasvase de agua que parece no serlo, pero que de hecho lo es. Se producen en los regadíos de la ribera del Ebro y del Gállego muchas toneladas de alfalfa. Alfalfa que se riega con las aguas de los ríos. Aguas que proceden de embalses que inundaron los pueblos de personas que vivían en la montaña. Aguas que hacen crecer cultivos cuyo destino será China y Arabia Saudí. Pasa lo mismo con frutas y verduras en otras partes del país, y con los frutos rojos que roban el agua de forma ilegal al Parque Nacional de Doñana para llevarlos a los países húmedos del norte de Europa. El agua, tan escasa siempre en este país se exporta en forma de producciones hortofrutícolas o forrajeras a otros lugares.
   
 En los supermercados, vamos a encontrar frutas que viajan desde la otra parte del mundo. Frutas que no se porducen aquí porque aquí se porduce alfalfa que se dedica a la exportación. Las legumbres propias de la peninsula no son fáciles de encontrar en el comercio siendo la mayoría canadienses, argentinas o de EE. UU. La economía está globalizada. Se gana más dinero transportando mercancías de una parte del mundo a otra que produciendo los bienes que se transportan. Un riesgo muy grave para nuestra civilización.
   
   
Otras civilizaciones han desaparecido. Nos sorprende el hallazgo de ruinas de construcciones fastuosas y de grandes ciudades. Épocas de tremendas bonanzas que hicieron que Mayas, Egipcios, Romanos, y otras culturas de Asia construyesen elaborados templos y grandes obras de ingeniería. Todas colapsaron. Y colapsaron al completo. Tras décadas de éxito acabaron de forma abrupta. Si aquellos colapsos fueron grandes, nada tienen que ver con el que sufrirá nuestra civilización. Porque del mismo modo que las pasadas civilizaciones, la civilización de nuestra era, la era del transporte de larguísimas distancias, cuando colapse lo hará también de forma global. Se nos repite que el motor de combustión es un riesgo para el planeta, que debemos optar por vehiculos eléctricos. Pero nada se hace con este desmán del transporte internacional que tiene como único objetivo el beneficio para unos pocos. Traer naranjas de África para llevar las producidas al lado de casa a otros lugares muy distantes... exceso de embalado, exceso de conservantes, exceso de transporte, exceso de producción que provoca una presión mayor sobre la tierra propia que tiene que producir también lo de otros... quizá este ritmo frenético no tenga una vida muy larga en el tiempo... quizá esta civilización del crecimiento colapse antes de que los científicos puedan llegar a cuantificar cual es la incidencia real de nuestra actividad en el clima de la Tierra.
   
 Ninguna civilización ha dejado de crecer al ver amenazado su futuro. En  Machu Pichu, todavía había edificios en construcción cuando se hubieron de abandonar. Zaragoza, que gozaba de una red de alcantarillado en tiempos de Roma, carecía de él en la edad media. En el teatro romano podemos advertir los pozos negros construidos cientos de años después. Cada civilización tuvo su recesión. Y en ningún caso la recesión fue voluntaria, sino fruto de la sobreexplotación.

martes, 13 de marzo de 2018

Otro cumpleaños del blog... y van seis.

Otro año de vigencia del blog, aunque lleva un tiempo abandonado... tanto que publico con un mes de retraso el cumpleaños. Gracias a todos los que lo habéis visitado y comentado en él. Esta actividad hace que las estadísticas que recojo sigan creciendo...

He publicado ya 186 entradas. El blog ha sido visitado en el momento de escribir esto 123.000 veces. La mayor parte de las visitas proviene de España, 49.542. El siguiente país en el ránking es EEUU, con 14.744 visitas, seguido de México con 9.625, Rusia con 7.228, Argentina con 6.030, Colombia con 4.293, Chile con 2.595, Francia con 2.070, China con 1.808 y Alemania con 1.732.
Hay visitas de otros muchos países pero no me salen en la estadística, y no nombro más porque seguro que me dejo alguno...

La entrada estrella es la del Chupacabras... o mejor dicho la del no chupacabras, ya que de lo que trata es de desmitificar la existencia del mismo. Lo cierto es que es la palabra más usada en las búsquedas que llevan a los internautas a encontrar este blog...

Gracias a todos de nuevo y espero que en unos meses pueda de nuevo aumentar el ritmo de publicaciones para hacer que el blog sea visitado con mayor asiduidad y ofrezca más información...

miércoles, 17 de febrero de 2016

Arboledas y bosques

            Árboles, bosques y arboledas. A mí me queda claro cada uno de los conceptos que acabo de escribir. Creo que a los naturalistas, salvo raras excepciones, también.
            Todos tenemos claro el concepto de árbol; especie vegetal de tronco leñoso de más de unos cinco metros de altura. La arboleda es pues un conjunto de árboles (foto de encabezamiento). Pero una arboleda no es bajo ningún concepto un bosque. Puede haber arboledas donde encontremos diferentes especies de árboles y arboledas donde las especies arbóreas se limitan a una única especie. Estas arboledas pueden ser el resultado de la destrucción de un bosque o de la repoblación forestal, aunque en este caso a mí me gusta más el término de cultivo forestal. Como un campo de maíz pero con plantas de mayor porte.
            El bosque es una agrupación de plantas de origen natural y que en ocasiones albergan otras ajenas al bosque primitivo que aparecen a partir de poblaciones más o menos cercanas introducidas por el hombre. A grosso modo. Porque junto a las plantas de forma inseparable aparecen hongos que en forma de micorrizas viven junto a las plantas y otros que provocan la muerte de las mismas o que contribuyen a su descomposición una vez muertas. Pero también aparecen animales de diversos tamaños que interrelacionan con los demás seres vivos de modo que también viven junto a las plantas polinizándolas o alimentándose de ellas o descomponiendo sus cadáveres. Incluso se dan relaciones a tres bandas donde animales que se alimentan de plantas transportan esporas de hongos que inoculan en las plantas a su vez. No es que no existan estos seres en una arboleda, pero en esos casos la diversidad es menor y si se deja de actuar para conservar la arboleda ésta desaparece.
            En resumen, lo que quiero decir es que un bosque es un medio natural. Un ecosistema complejo donde se percibe un aparente equilibrio. Se puede aprovechar el bosque en una relación como la que tenían los cazadores-recolectores actuando como un elemento más del mismo. Se obtiene leña, frutos etc., sin agotar el bosque y sin comprometer su continuidad. Cuando se sobrepasa la capacidad de respuesta del medio,  o se opta por favorecer de forma descarada a una planta en concreto, se destruye el bosque para formar una arboleda. Pero ya no hay bosque. Una vez comprometido y perdido este equilibrio, aparecerán toda una serie de conceptos nuevos.
            Uno de esos conceptos es el de plaga, que aparece cuando un determinado tipo de organismo considerado por el hombre como no deseado aparece en un lugar donde no es bien recibido. Y digo no deseado por el hombre porque si consideramos el significado de plaga, como “colonia de organismos que ataca y destruye los cultivos y las plantas”, la primera plaga que ataca un bosque es el hombre. Él es quien destruye las plantas y el bosque seleccionando a una sóla especie sobre todas las demás a la que favorece. No usamos este concepto como plaga evidentemente, ya que somos nosotros quienes elaboramos el concepto y quienes de modo interesado lo aplicamos donde queremos. La aparición de una sóla especie en un lugar donde existía un antiguo bosque, provoca un desequilibrio entre las relaciones de los seres vivos. De repente, algunas especies se avocan a la extinción en ese lugar debido a la ausencia de un sitio donde reproducirse o alimentarse. Otras en cambio, se ven beneficiadas. Se encuentran en un lugar donde todo lo que sale del suelo es alimento y lugar donde reproducirse, y sus depredadores se ven mermados al no tener lugar donde refugiarse o existir..
            Será a estas especies a las que hemos favorecido de forma inconsciente a las que denominaremos plagas. Pero no debemos olvidar el origen de las mismas. Nosotros.
Lo que denominamos “lucha contra las plagas”, es una forma de hablar. Una incorrección. Realmente lo que entablamos es una lucha contra la propia naturaleza. Miles o millones de organismos se ven favorecidos al cambiar el entorno y se multiplican en ese nuevo espacio creado a su medida, donde todo lo que se encuentra a su alrededor es alimento. No tienen que buscarlo disperso entre cientos de especies, y nadie acecha en los alrededores amenazando sus vidas. Incluso las propias leyes de la selección natural cambian. Ya no compiten contra depredadores y plantas, sino que el hombre en su desesperación opta por el uso de biocidas cuya forma de matar es distinta. La población crecemuy rápido. Sus depredadores naturales, que se ven reducidos a aquellos que son capaces de habitar en el cultivo, responden lentamente y necesitan una superpoblación de presas para que sus poblaciones crezcan en un número suficiente. Esta tardanza, desespera a los hombres que aplican los biocidas y  acaban también con esos pocos depredadores.  Aquellos organismos que resisten la acción de los biocidas o que toleran concentraciones superiores de los mismos son los que se seleccionan para dejar descendencia, entablando una carrera contra la tecnología capaz de generar resistencias y súperbichos y súperhierbas que son cada vez más difíciles de combatir.

            Las arboledas, son unas formaciones necesitadas de “cuidados” para defenderlas de la naturaleza que insiste en formar un bosque u otro ecosistema ahí. No son sistemas naturales y su sostenibilidad es un concepto algo relativo. Realmente son lugares de producción de madera. A la utilidad de las arboledas como lugares de producción intensiva de madera, hemos podido encontrar otra utilidad que a nuestro juicio justifica la multiplicación de su superficie. Ahora son además “sumideros de CO2”. Un remedio para rebajar las concentraciones de CO2 de la atmósfera que se han liberado al quemar los restos de los antiguos bosques que yacen en forma de carbón o petróleo bajo la corteza terrestre.

            Pero he leído un resumen que Matt McGrath ha realizado en BBC.com sobre un artículo de la doctora Kim Naudts publicado en Science, que asegura que las arboledas no son tan eficaces como los bosques en capturar CO2, y que además contribuyen al calentamiento global. Es un estudio realizado en Europa, entendiendo ésto como Europa Central. Los aspectos negativos de una arboleda frente a un bosque se han visto incrementados. No sólo se cuantifica su menor efectividad de acumulación si atendemos al mayor volumen de biomasa que contiene un bosque con respecto a una arboleda. En los bosques, tanto las ramas y restos de especímenes muertos que no son retirados, como el sotobosque, también son lugares en los que se almacena CO2. Obviamente, esto no ocurre en una arboleda ya que se retiran tanto las ramas como los árboles muertos como el sotobosque.


         
  En este estudio, se asegura además que el color más oscuro de las coníferas utilizadas en las arboledas que sustituyeron bosques de hoja caduca, se captura más calor, es decir, se refleja menos radiación la atmósfera y esto incrementa la temperatura. En 0,12 grados se ha cuantificado este aumento. Es por lo tanto (según dice el estudio) necesario apostar por la sustitución paulatina de las especies de crecimiento rápido como el pino silvestre (Pinus sylvestris) o el abeto rojo (Picea abies) repobladas masivamente por toda Europa en los últimos 150 años. Esto marca pues un nuevo rumbo a tener en cuenta en aquellos casos en los que se pretende aumentar las superficies de arbolado para utilizarlos como sumideros de CO2, siendo preferible el retorno a los bosques (foto de la izquierda) y disminuyendo las arboledas.
En el caso de España, que no se refleja en el estudio, podríamos añadir incluso la proliferación de incendios al haber extendido las especies pirófitas en lugares de clima más atlántico donde los incendios eran más raros.

viernes, 28 de agosto de 2015

Víctimas de la especulación.

         
  Os dije que un día os contaría la historia que ha conducido a que hace unos dos meses llegara una carta del Ayuntamiento de Zaragoza a mi casa en la que pone que he de elegir si quiero formar parte de una “Junta de Compensación”, que no es otra cosa que una agrupación de personas que promueven la creación de una urbanización si no quieren ser expropiados de sus bienes cuando un propietario con más del 50% de la superficie de una zona urbanizable así lo decide.
Un gran propietario decidirá el futuro de otros muchos propietarios con menos terrenos. Es lo que tiene esta democracia nuestra. Como leíamos en Rebelión en la Granja de George Orwell, "todos los animales son iguales pero algunos son más iguales que otros". Una Constitución, la española que parece ser interpretada por el mismísimo cerdo Napoleón. Expropia el Ayuntamiento y el beneficiario de la expropiación será esa Junta de Compensación. Al haber dibujado el constructor que promueve esta urbanización un parque en el lugar donde ahora se encuentra mi casa, esta será demolida y yo habré de buscar un nuevo hogar. He de decir que mi casa es legal y cuenta con una antigüedad de más de 80 años. Da lo mismo. Es más, cabe la posibilidad de que viviendas que se edificaron de forma ilegal queden sin derruir si los dueños son capaces de asumir los costes de urbanización (unos 60 euros por m2). Pero este es el desenlace, y os dije que contaría la historia.

           
Hace unos años, muchos, personas que querían construir sus casas en el barrio donde vivo idearon unas encuestas en las que preguntaban a los vecinos que si querían que el barrio fuese más grande. La gente suele contestar a estas cuestiones de forma descabellada y al parecer, el barrio de 3000 habitantes quería que aumentase en unos 10.000 vecinos si mal no recuerdo. Había suelo para construir, pero los que insistieron para que se les recalificase no estaban interesados en construir, sino en especular y vender a precios muy altos. En los planes urbanísticos, se prevén tierras calificadas como urbanizables que constituyen un suelo de reserva por si se agota el suelo urbano, (cuya característica principal es que ya está provisto de todos los servicios, de ahí su prioridad en la ejecución). Sólo se ejecuta el suelo urbanizable cuando el suelo urbano se agota o cuando los políticos ven una causa de “interés general” que justifique su anticipación. Algunas personas vinculadas políticamente a uno de los dos partidos mayoritarios, (da igual cual, puesto que cualquiera de los dos actúan igual, de hecho, a los efectos son sólo uno), poseían tierras calificadas como urbanas. La ejecución de estas tierras es preferente a la hora de urbanizar, como ya he dicho, aunque sin haberlas urbanizado, se echará mano de los suelos de reserva.

            Casualmente, la zona donde vivo y otras fueron calificadas como urbanizables. Lindan con terrenos de personas que poseen terrenos urbanos que no ejecutan pero que tienen prisa en enriquecerse vendiendo terrenos en estos lugares y que incrementan el valor de sus terrenos urbanos aledaños. De nada nos sirvió recurrir tal calificación.

            El primer contacto con la realidad fue surrealista. La primera promotora hizo una reunión en la sala de plenos del ayuntamiento y esa reunión se nos convocó desde los altavoces de la alcaldía del barrio. Hice saber al Alcalde pedáneo que es irregular este modo de proceder. La constructora o promotora puede obtener toda la información necesaria sobre los propietarios en el registro de la propiedad pagando las tasas como cualquier ciudadano y contactar después con los propietarios. Los contactos posteriores fueron más razonables con visitas a los propietarios. Finalmente acabó el proceso en reuniones con los propietarios y la constructora en los domicilios y posteriormente en un día para elaborar las opciones de compra que se sustanciaban en el despacho del alcalde pedáneo y con opciones de compra impresas con la impresora del ayuntamiento desde el ordenador municipal. El alcalde no estaba presente, tan sólo cedía su mesa de reuniones y el espacio municipal anexo.Esta promotora, tras firmar opciones de compra con muchos propietarios, (quería comprar todo), se reunió con los responsables de urbanismo y decidió abortar la operación. El vehículo de la A.P.I. que había gestado toda la operación apareció con bollos y rayado; y nos aseguró que había recibido amenazas por parte de otro promotor. Entonces no hicimos caso y pensamos que habría sido alguno cabreado o algo así.

            Al poco tiempo apareció en escena un segundo promotor cuya principal característica era el de dejar las urbanizaciones que comenzaba con unos acabados de vergüenza. Preocupado por cómo se desarrollaban los acontecimientos y el colaboracionismo del alcalde pedáneo, tuve una entrevista personal con el Gerente de Urbanismo de Zaragoza en la que me dijo que no me preocupase, que en Zaragoza no se solían aprobar convenios urbanísticos en los que los propietarios de menos del 80% del suelo estuviesen de acuerdo, y que generalmente, se aprobaban cuando los propietarios de un 95% del suelo estaban de acuerdo evitando así los conflictos que surgen en las expropiaciones.. (la ley permite promover cuando el promotor tiene más del 50% del suelo) . Según el Gerente de Urbanismo, el constructor sólo disponía de un escaso 50% del total del suelo. Unos meses después se aprobó de forma inicial el convenio urbanístico añadiendo algo más de superficie (modificando el plan de urbanismo) que por supuesto estaba en manos del promotor. En enero del 2014, se aprobó de forma definitiva. Atrás quedan las luchas y mentiras.

           
Atrás quedan las maniobras del alcalde pedáneo, que interesado en acelerar el proceso colaboraba de forma voluntaria o involuntaria facilitando las cosas a la promotora. Aparecieron unas hojas llamando a una convocatoria de un pleno para los jóvenes del barrio con el fin de que pidiesen terrenos al Ayuntamiento para hacer viviendas mediante una cooperativa y así acelerar el proceso urbanizador. En un tiempo récord constituimos mi mujer, Belén y yo una “Asociación para el Control de la Disciplina Urbanística y contra la Corrupción” y nos presentamos en el pleno repartiendo trípticos que nos había preparado una persona que registró la asociación en el registro de asociaciones y se puso como secretario. La empresa constructora era la antigua FADESA, que había construido en el barrio vecino un montón de viviendas que diez años después siguen estando sujetas a reparaciones por las condiciones escandalosas de mala construcción (Jardines de Candala). Los jóvenes asistentes se fueron del pleno ya que se sintieron engañados. El alcalde ordenó a la funcionaria que me identificara para interponer una denuncia que nunca se cursó.

            Fracasada esta vía, se propuso por parte de la Sección Sindical de UGT en la papelera de Montañana, donde trabaja el Alcalde pedáneo, una cooperativa con el fin de solicitar terrenos de nuevo al Ayuntamiento para construir viviendas. Uno de los que estaban impulsando el proyecto acababa de concluir la construcción de una vivienda ilegal, hecho que fue puesto de manifiesto por parte de algún asistente a la reunión. No parece ético que alguien que ha construido de forma ilegal promueva una asociación para que otros compren terreno para construir su vivienda. Esta segunda vía quedó de nuevo abortada. Es anecdótico que la beligerancia del alcalde pedáneo contra la construcción de viviendas ilegales y contra la colocación de viviendas prefabricadas que le llevó incluso a solicitar a las entidades bancarias del barrio a que no diesen préstamos para estas últimas, no lo condujera a denunciar a esta persona.

          
 
Las últimas intentonas fueron firmas recogidas en los comercios pidiendo piscinas u otros servicios. Y así pues, es como llegamos al punto en el que me encuentro. Testigos de cómo un ayuntamiento pedáneo se pliega a los deseos de un constructor utilizando los medios públicos en beneficio de promotores inmobiliarios. Testigos de cómo el Ayuntamiento de una gran ciudad se pliega a los deseos de un Promotor inmobiliario aprobando de forma inicial un proyecto que meses antes un técnico creía no viable. Con informes técnicos que decían que no era necesario promover más suelo en Zaragoza, y que las cesiones y obras que el promotor ofrecía de forma adicional no justificaban que fuese declarada obra de interés general. Testigos de cómo el Gobierno de Zapatero modificó la ley para que los expropiados en un proceso como el que me envuelve no fuesen compensados considerando el terreno con las expectativas de posible edificabilidad (método con el que tuvimos que pagar el impuesto de sucesiones al morir mi suegro); sino que se nos pagase como un terreno rústico de cultivo, con lo que es imposible adquirir una nueva vivienda con lo que nos dan por el robo de la que habitamos. Una ley que pretendía brindar un balón de oxígeno a las compañías constructoras abaratándoles la adquisición de terrenos a precio de saldo a costa de pagar miserias a sus propietarios. Testigos de lo que significa vivir en un país gobernado para beneficio de la banca, los grandes promotores inmobiliarios y grandes constructoras.

            Ha sido pues por el desenlace de este proceso por lo que no he escrito en estos últimos meses con la frecuencia habitual. Hoy, dispongo de otra vivienda rústica adquirida donde no se con que prontitud me iré a vivir. Porque mi opción es seguir viviendo como hasta ahora, libre, rodeado de campos, aunque espero que en esta última lo esté por un pequeño bosque, pues los campos, apestados de insecticidas y llenos de maíz transgénico poco me atraen. Es ahora que por fin hemos adquirido un nuevo lugar en el que pensar. Una casa de adobe (como la que habito hoy), con más de cien años de historia en sus muros.

            Mucho será el trabajo a realizar, pero contamos con una inmensa riqueza.  La negativa de los bancos a financiar viviendas en terreno rústico nos obliga a comprar a precio de derribo con préstamo personal. La verdad que ha sido un trámite innecesario, aunque lo hemos hecho. La solidaridad de amigos y familiares hubiera hecho posible la compra sin depender del banco, concertando créditos sin intereses con estas personas. Aún así, el dinero de la compra lo hemos solicitado a los bancos que hemos contribuido a rescatar, y el dinero de las reformas será aportado de forma solidaria mediante préstamos sin intereses por personas que sin duda nos aprecian. A esto se añade el ofrecimiento de ayuda manual para todos los trabajos que sean necesarios, desde desescombro y limpieza a levantar muros y retejar pasando por petición de permisos de obras y demás. Así, el primer pago de la expropiación que esperamos se sustancie a primeros del 2016, será para devolver lo prestado.

            Estaré pues atareado con las reformas de nuestro futuro nuevo hogar, así que no podré atender este blog con la frecuencia necesaria, ni leer a los blogs amigos tan amenudo como me gustaría. Pero espero que en dos años el proyecto esté consumado. Es el plazo que creo discurrirá, entre que resuelven las alegaciones propuestas a los estatutos de la junta de compensación por abusivos, (ya que en algunos puntos no respetan la ley establecida y merman derechos a los propietarios aunque los servicios jurídicos del Ayuntamiento sorprendentemente no lo han advertido) hasta el pago de la primera mierda pinchada en un palo que nos ofrecerán como expropiación y lo que tardará el tribunal en responder a nuestra más que probable solicitud de justiprecio que pondrán fin al proceso expropiatorio.


            Es paradójico que ahora que el consistorio está en otras manosy que están decididos a acabar con esta locura no se pueda parar esta huída hacia adelante puesto que el impulso de la misma ya sólo está sujeto a la iniciativa privada. También es paradógico que la ley que hizo el PSOE para favorecer a los promotores y que provoca que nuestra tierra se haya depreciado hasta el valor de tierra rústica también afecte al promotor que posee 150 hectáreas de finca rústica comprada a un precio desorbitado. Sólo le queda huir hacia adelante urbanizando todo para que su terreno se convierta en urbano y tenga algún valor. Creo que nunca veremos casas en este lugar y que contemplaremos nuestra casa envejecer y derrumbarse por falta de mantenimiento sin edificios a su alrededor.  Pero no somos los primeros ni seremos los últimos. Unos se fueron por embalses, otros por repoblaciones de pinos, nosotros por urbanizaciones, otros para hacer una Expo del Agua, y muchos, millones por hambre y guerras. Quizá esto es más frecuente de lo que nos parece.

miércoles, 16 de abril de 2014

Las cigüeñas de Kropotkin.

           

         
  Últimamente he estado algo liado. Hemos hecho un taller de prehistoria para la clase de mi hijo Quique de 3º de la E.S.O. en casa del que os hablaré cuando me lleguen las fotos. Voy a realizar para el Instituto ITACA de Zaragoza una exposición sobre la evolución de la que también os hablaré y otro taller de prehistoria para niños más pequeños. Estas vacaciones espero poder poner algunas verduras en el huerto, pintar… de locura este mes.
            Aún así, hemos encontrado un hueco para irnos de viaje un par de días a Andorra. No somos gente muy de compras, así que nos parece más interesante volver de nuevo para visitar el monte, que es más de nuestro agrado, pues eso de las compras no nos ha entusiasmado demasiado, además que los precios, la verdad, son como los de mi ciudad.
            A la vuelta para casa, decidimos volver por los Monegros, entrando por Fraga, pasando por el Monasterio de Sígena, Sariñena y Alcubierre. En una torre de alta tensión desmantelada en las inmediaciones de Sena, pudimos comprobar el espectáculo que veis en la foto que encabeza la entrada. Un montón de nidos de cigüeña en una única torre estando las demás vacías. Curioso comportamiento parecido al de la gente que se apelotona en altos edificios. Entre veinticinco y veintisiete nidos nos pareció contar en una sóla torre.

Al otro lado de la carretera, (foto izquierda) también habían colonizado otra torre, al parecer por que ya no cabían en la primera, pero el resto aparecían vacías. Esta estrategia es la misma que utilizan otras aves para dormir en invierno. Todas juntas en un espacio reducido. Es una estrategia anti-depredadores muy eficaz.
            En primer lugar cuando se trata de nidificar, al ser colonias tan numerosas, siempre hay “alguien en casa” de modo que los ladrones de huevos son detectados y expulsados más fácilmente que si los nidos aparecen aislados. En invierno, cuando no hay huevos ni nidos, la estrategia es igualmente útil.
            En algunos dormideros de milanos reales se llegan a juntar más de un centenar de individuos que se apelotonan en unos pocos árboles. En casos de aves más pequeñas son miles los individuos que pueden llegar a juntarse. Cuando cae la noche, pongamos por caso, una pareja de ginetas que tienen su territorio allí, pueden subir al árbol y atrapar un ave. Con ella se alimentarán esa noche. Si las aves se dispersan en grupos más pequeños, puede ocupar cada grupo el territorio de una pareja de ginetas distinta, con lo que las probabilidades de no llegar al día siguiente es mayor, ya que los cazadores nocturnos que actúan sobre el total de la población de aves aumenta. Así pues, aunque parezca lo contrario, vivir en grupo aumenta las posibilidades de supervivencia. Esta idea del mayor éxito reproductivo obtenido por las especies que cooperan entre sí, es la que esgrimió Piotr Kropotkin para redirigir el debate sobre la lucha por la existencia que esgrimían algunos Darwinistas y que estaba derivando en una peligrosa forma de racismo que otros denominaban “Darwinismo social”.
            Esto del Darwinismo social es algo que no entiendo bien. Se pretendía que aquellas etnias “mejor adaptadas” tenían derechos de explotación sobre las peor adaptadas o dotadas. Se justifica de este modo el racismo y la xenofobia. Pero realmente, para saber quién es el “mejor adaptado” lo que hay que valorar es el éxito evolutivo.
           
Nosotros tendemos a suponer mayor éxito a aquellas poblaciones que se agruparon en civilizaciones complejas. Lo que es cierto, es que aquellas civilizaciones que se sustentaban en el pretendido “Darwinismo Social” en el que unas castas o clases dominaban sobre las otras han sido de más breve duración que las poblaciones de aborígenes australianos, (foto derecha) que han subsistido 40.000 años en las mismas condiciones de vida o las tribus amazónicas que llevan 10.000 años subsistiendo del mismo modo. A la larga, las poblaciones que han mantenido un sistema de vida “menos civilizado” son las que han perdurado más años en un mismo lugar, es decir, que no han tenido que “desmantelar” su “avanzado estado de civilización por haber llegado a comprometer su misma existencia.
           
Es bien cierto que aquellas civilizaciones más complejas han llegado a multiplicar su población en mayor medida, pero también es cierto que ha sido imposible sostener dichas civilizaciones por que los medios de subsistencia se colapsan (a la izquierda Pueblo Bonito, foto wikipedia). Parece que el ser humano tiene dos estrategias de subsistencia. La de las pequeñas poblaciones que viven en un régimen de cooperación estrecha de un modo poco agresivo con el medio y que se multiplican de un modo lento; y la de aquellas que establecen complejos modelos sociales, basados más en que unas personas trabajan para otras, que acaban consumiendo más recursos de los que son necesarios para vivir, con papeles claramente diferenciados, estableciendo modelos de trabajo "eficaz", propio de una sociedad civilizada,  pero que colapsan y tienen que desaparecer al cabo de un tiempo más o menos breve.

            Dentro de algunos cientos o miles de años, el tiempo dará la razón sobre cuál era el modo más         adecuado de supervivencia. El de los aborígenes australianos o amazónicos que perdurarán si no los eliminamos o nuestro modo de civilización.

miércoles, 26 de marzo de 2014

LLegó la primavera a España.

           
             El pasado lunes, estuve viendo las cópulas de la pareja de cernícalos (Falco tinnunculus) que anida desde hace varios años en un ciprés al lado de mi casa, en un nido abandonado de urraca. En los enormes chopos próximos, las urracas (Pica pica) “discuten” para ocupar los nidos que tradicionalmente y desde hace años vienen siendo ocupados por parejas de esta misma especie. En el mundo de las urracas sigue haciendo falta construir más viviendas, ¡qué diferente al nuestro.! La primavera se desborda a nuestro alrededor pese a ésta semana de frío y viento helado. En la foto superior orquídea espejo de Venus (Ophrys speculum), una de las primeras orquídeas que aparecen en los pinares cercanos a Zaragoza.
            Este año la primavera comenzó el día 22. En Madrid, tuve la ocasión de asistir a una manifestación histórica en la cual se pide que volvamos a “rebobinar la película”. Que los servicios públicos retornen al punto de partida y que cese el lote de recortes y subidas de impuestos que asfixian al país… bueno, al país no, sólo a una parte de los que viven en este país, básicamente los trabajadores y aquellos que han dejado de serlo en este período. Se pide al gobierno que gobierne para el pueblo que los eligió.
            La televisión no tarda en recordarme el país en el que estamos. El silencio informativo que sólo se rompió por las salidas de algunos políticos comparando al pueblo desesperado con los de “amanecer dorado” y con la chulería de aquellos que decían por mi pueblo no pasarán, como si la circulación por el país dejase de ser libre. Curiosa comparación con los nazis para un movimiento en cuyas marchas podemos ver inmigrantes de diversos lugares del mundo. No obstante siempre queda leer Le Monde o Libération, periódicos franceses, donde se hablaba de la “gigantesca manifestación” que había habido en Madrid. Es la mayor manifestación que he visto en mi vida.
            En España las “noticias” sólo hablan de las cargas policiales. Pero no hablan de que la policía irrumpió en un concierto media hora antes de que acabara el acto autorizado pese a que desde los micrófonos se les pedía que por favor abandonasen el lugar. Seguramente cumplían órdenes de alguien que sí sabía que todavía había permiso para estar concentrados en Colón. Sólo hablan de policías heridos. De policías que fueron puestos allí tras las provocaciones para que una vez desatada la violencia quedaran sólos y aislados facilitando los titulares y las “noticias” de la jornada. La maniobra de desprestigio de la marcha ha llegado al punto extremo de utilizar policías como cebo para que los violentos que en todos los sitios aparecen, (fútbol o cualquier otro tipo de concentración multitudinaria) se cebaran con ellos. Y no dudaron en provocar su respuesta irrumpiendo mientras el acto se desarrollaba en paz y en un horario autorizado. Amparados en la noche, cuando todos los gatos son pardos. Es como un cazador de jabalíes que abandona a su perro a merced de los colmillos de un jabalí herido tras haberle animado a atacarle.
            Que violentos tomasen la calle no impidió, como es costumbre que se detuviese de forma arbitraria a personas que simplemente iban de vuelta para coger el autobús de regreso a sus casas, y que estuvieron retenidas durante horas sin agua ni comida en malas condiciones. Los “sindicatos” policiales muestran fotografías de armas incautadas incluso un año atrás en una falta de táctica tal que finalmente sabemos que se trata de fotos publicadas en medios informativos, alguno incluso un año antes. Algunos incluso piden que se autorice más libertad en el uso de la violencia policial, hecho que puede desembocar en una espiral de violencia en las manifestaciones que sólo será útil para aquella minoría violenta que pasea por nuestras calles o que se oculta entre los cuerpos uniformados, y sobre todo para aquellos que viven de ocultar la verdad. Cuando Hitler formó sus cuerpos de las SS, y Himmler establecíó la Solución final, no tuvo que salir de Alemania para buscar quien torturase y eliminase a las personas en los campos de concentración. Los encontró entre la población civil, algunos entre la policía, otros entre los militares, e incluso entre el personal sanitario. Esta minoría violenta vive en nuestros pueblos, pasea por nuestras calles y lleva a sus hijos a los colegios. Cualquier maniobra que provoca el enfrentamiento entre ellos, que brote ese comportamiento con el objeto de coger en medio a personas que no son así y aprovechar políticamente el conflicto, no habla muy bien de aquellos que lo promueven.
            A la corrupción, indulto de ladrones y robo al pueblo, hay que añadir la manipulación de los medios y la provocación. Y es que necesitaban que hubiese heridos en la policía, y eso sólo se consigue provocando primero a aquellos que responden a la provocación y dejando después a unos pocos a merced de éstos. Esta manifestación también será recordada por la despreciable maniobra política que pudo terminar en tragedia, y de cuyo resultado se responsabiliza a las marchas por la dignidad, marchas que llevaban un mes de silencio informativo caminando por este país, al lado de los guardias civiles de tráfico que los acompañaron durante largos tramos de carreteras regulando el tráfico, de la policía local de los pueblos por los que pasaron y de la policía nacional en algunos lugares de más entidad sin provocar ni un solo conflicto y que en algunas ocasiones caminaron junto a ellos sin que fuera estrictamente necesario para la seguridad de las columnas, apoyando silenciosamente la marcha con su gesto.


            ¡Que no nos roben la primavera.!


domingo, 17 de noviembre de 2013

El tiempo esta loco... y nosotros también

Más allá de polémicas sobre cambio climático, lo que no podemos negar es que sí ha habido un cambio en el tiempo. Consideramos como tiempo a las condiciones atmosféricas de un determinado lugar en un determinado instante, y el clima a la media de estas características en un período suficientemente largo como para que sea significativo.
En mi corta experiencia, que mis recuerdos remontarán hasta quizá treinta ciclos estacionales, sí he percibido un cambio en el tiempo. Los inviernos de mi juventud eran más rigurosos, con más hielo y niebla. Del mismo modo, los veranos eran más calurosos, de modo que las estaciones eran algo más extremas. Pero esta es la “sensación” y el recuerdo de un período muy corto. No puedo saber si llovía más o menos a ciencia cierta, pues para esto es necesario contar con las mediciones en un mismo lugar durante un tiempo, y de este modo poder caracterizar un clima.
Los animales también perciben esos cambios de tiempo, así que ya veis en el encabezamiento de esta entrada a mis tortugas tomando tranquilamente el sol el día 17 de febrero de 2013. El día 14 de noviembre siguen haciendo lo mismo. Parece no obstante, que ya llega el frío. No son sólo mis tortugas las que están haciendo esto. En la piscina municipal donde trabajo, las palomas están construyendo nidos y poniendo huevos, cosa que aprovechan las urracas para obtener una ración extra de alimento. (izquierda)
Vemos pues que es seguro que estamos ante un cambio del tiempo, pues en un período muy corto, los cambios de las condiciones atmosféricas son perceptibles. Pero esto no es un cambio climático. El cambio climático debe de tener en cuenta una serie de años suficiente como para que se demuestre que a lo largo de mucho tiempo, lo que se percibe es una elevación o bajada de las temperaturas o precipitaciones. Las mediciones en las estaciones meteorológicas, tampoco tienen series de registros demasiado antiguos. Si tuviésemos series de 2000 o 3000 años, la cosa sería más sencilla.
Es por ello, que estas series se han de buscar en otros sitios, y la forma de hallarlas es de forma indirecta. Todos hemos oído hablar de los sondeos en los hielos polares. Eso está muy lejos. Cerca de nosotros, hay personas que hacen reconstrucciones a largo plazo estudiando a los seres vivos… ¡o muertos!.
Los paleontólogos, estudian fósiles que, comparando con su distribución actual, nos indican la disposición antigua de bosques, desiertos, mares, hielos… por ejemplo, la aparición de renos en algunas cuevas, nos indica que en aquellos tiempos, el ecosistema de tundra-taiga se extendía hasta la misma península ibérica o tan cerca de ella que los hombres cazaban y transportaban los renos hasta las cuevas. Las temperaturas no podemos saberlas pero sí sabemos que el clima era diferente. En enlace al blog de Aragosaurus de esta misma página, podemos saber cosas sobre el interesante trabajo de los paleontólogos.
Los palinólogos, estudian el polen retenido en los fangos de algunos lagos endorreicos. De este modo, sabemos que en períodos de frío, las hayas (bosque típico Altántico) se extendieron hasta Castellón y Valencia, pues hay polen presente en las Turberas de Prat de Cabanes.
Los dendrocronólogos son capaces de afinar incluso más, ofreciendo con sus estudios unos datos de temperaturas medias y condiciones climáticas más concretas. Para ello utilizan el estudio minucioso de los anillos de crecimiento de las plantas, principalmente árboles. Comparando el comportamiento de crecimiento de los anillos de un árbol durante un período conocido y con registros fiables, se pueden extrapolar a otros árboles. Solapando unos con otros se ha llegado a obtener una serie climática de temperaturas medias de varios cientos de años atrás. En la página de Jesus Julio Camarero, podemos saber más sobre el trabajo de los dendrocronólogos.

Tengo la suerte de conocer personalmente a profesionales que usan estas técnicas. Los científicos de estas disciplinas dejan fuera de toda duda que los cambios climáticos ocurren, han ocurrido y ocurrirán. Estas condiciones no han de ser eternas.

Entonces, esto deja el debate del cambio climático únicamente en el lugar de si éste tiene origen en las actividades del ser humano o no. Aún en el caso de que el cambio climático no tuviese origen en las actividades del hombre, como los negacionistas opinan y argumentan, cabe preguntarse si es razonable el ritmo de destrucción y consumo de los recursos que estamos llevando a cabo. No sólo hay que pensar en la cantidad de CO2 que se emite (se emiten otras muchas cosas), hay que pensar que los bosques desaparecen a un ritmo salvaje, y con ellos otros muchos recursos naturales limitados.
Y quizá el problema al que nos enfrentamos no es sólo un problema de cambio climático. Quizá si llegamos a un cambio que acerca las playas a los lugares de interior, llevemos menos maletas de las que pensamos cuando vayamos de vacaciones.
Nos aproximamos a un cambio, que si no es climático seguro que será traumático. Lacantidad desmesurada de energía que obtenemos del petróleo y el carbón no es posible obtenerla de forma razonable de ningún otro lugar. Pensar que podemos seguir este ritmo de consumo utilizando huesos de oliva o leña porque son renovables es un error. También el petróleo y el carbón son renovables. Lo que ocurre es que en poco más de 70 años hemos consumido lo producido en quizá 350.000.000 de años. No sólo estamos acabando con los bosques de hoy, estamos acabando con los bosques de toda la historia de La Tierra.
El planteamiento, por tanto no es tanto si ponemos aerogeneradores o plantas solares, el planteamiento es que si no somos capaces de racionalizar nuestra existencia, el futuro no es muy halagüeño. Los bosques en España se han expandido en este último medio siglo a causa del menor consumo de leña a favor del carbón, el gas y el petróleo. Si se pretende la vuelta a la leña que eufemísticamente de denomina biomasa, con el nivel de consumo actual, el bosque, los huesos de oliva, las cáscaras de almendras y los restos de poda nos durarán un cuarto de hora.
El uso de los restos de las tareas de poda en los montes como leña, (o biomasa) me parece un disparate y tiene cualquier calificativo menos sostenible. Utilizar estos recursos se ha hecho siempre que se utilizaba la leña. No es un descubrimiento. Al fuego se echaba todo lo que podía arder. Y así llegamos a esta situación de bosques de encinas con pies “reviejados” y carentes entidad como bosque en algunos lugares y a los acampos (antiguas dehesas) sin un solo árbol. Todos estudiamos en la antigua EGB y espero que en la actual ESO, que la materia tiene un ciclo. Los seres que mueren en el bosque son necesarios para mantener la riqueza del suelo en un ciclo interminable. Si nos llevamos “todo pal fuego”, no sé en qué punto se supone que está esa renovabilidad. Plantar árboles como sumideros de carbono para luego cortarlos y quemarlos tampoco parece algo demasiado razonable. Ahora que el petróleo se agota, parece ser que vamos a volver a castigar nuestros bosques.
La energía nuclear es limpia, según dicen. Para eso hay que obviar que los depósitos de residuos van a permanecer escondidos a nuestra vista, (que no inactivos) más tiempo del que la humanidad lleva sobre La Tierra. En el futuro, los humanos no sabrán ni dónde se almacenaron estos residuos, y las condiciones de los contenedores que los alojen es fácil pensar cómo estarán. Si en unos pocos miles de años hemos perdido civilizaciones enteras engullidas por la selva o el desierto, y no teníamos referencia alguna de su existencia, es tonto pensar que dentro de 5000 años alguien sabrá donde se encuentran los depósitos de residuos nucleares actuales.
El problema del ser humano, es que actúa como si su existencia fuese a ser infinita en el tiempo. No se puede pensar en el infinito cuando todo lo que nos rodea es finito. Los recursos, el agua, la tierra… todo se acaba. 
Los nativos de las selvas amazónicas llevan cientos de años en el mismo lugar que permanece inalterado, o más correctamente, la alteración que producen “cicatriza” cuando cambian de sitio, de modo que en un futuro próximo pueden regresar a su antiguo asentamiento y comenzar de nuevo. La población de seres humanos se mantiene en unos números razonables de forma natural. Eso es una población sostenible. Estas poblaciones duran tanto como el ecosistema en el que viven. Tampoco son eternas, pero son sostenibles.
Los seres humanos tras el descubrimiento de la agricultura y el pastoreo, nos convertimos en civilizaciones que se desarrollan y extienden cada vez más. Esto es una civilización duradera. Estas poblaciones crecen tanto como espacio son capaces de cultivar y regar. Por encima de unos límites, la transformación colapsa los recursos (madera, tierra y agua) disponibles y acaba con la civilización que ha de abandonar sus asentamientos. (Pueblo Bonito, en el cañón de Chaco o Isla de Pascua). A menor nivel tecnológico, mayor duración en el tiempo.

La agricultura y ganadería industrial, apoyadas por la globalización, que dependen más del petróleo que del agua, (hoy voy a comer judías canadienses envasadas en Cuenca y posiblemente son más baratas que las producidas en la misma Cuenca) no puede ser ni tan siquiera duradero. Cuando los recursos de esta civilización se colapsan no cabe la migración, ya que colapsan en lugares remotos y tremendamente lejanos a la propia civilización. Nos encontramos frente a una civilización que podemos llamar civilización breve. A mayor nivel tecnológico, mayor brevedad.
Albert Einstein decía que no sabía cómo sería la tercera Guerra Mundial, sólo sabía que la Cuarta sería con palos. Yo creo además que esa guerra ni tan siquiera será necesaria para que debamos de usar los palos de nuevo.

Y mis tortugas asoman la cabeza por encima del agua para decírnos que el tiempo cambia, pero que al ritmo que vamos, colapsamos antes de terminar con el debate de si el cambio es de origen antrópico o no.

domingo, 10 de noviembre de 2013

¿Que pasa con el maíz?



Hace varios años, me sucedió un hecho curioso. Tenía unas gallinas a las que alimentaba con trigo y maíz en grano. El grano, lo compraba en un molino que hay en el pueblo donde vivo. Cuando se acababa un saco, compraba uno nuevo. Así siempre. Una vez, abrí un nuevo saco y les puse la comida como siempre. Al día siguiente se habían comido el trigo, pero el maíz seguía intacto. Como este hecho se repetía, decidí poner sólo maíz, pero seguían sin comerlo. Finalmente opté por no ponerles más maíz.
Algunos meses después, hablando con un vecino, me comentó que a él también le pasó, y es que el maíz que vendía el molino y que siempre habíamos comprado pasó a ser transgénico.

Hace un mes, estuve hablando con un agricultor que siembra maíz enfrente de mi casa. Cultiva alfalfa en nuestros campos que tiene arrendados y maíz transgénico en otros. Me dijo que si quería coger alguna pinocha (que es como se llaman las mazorcas en Zaragoza) para mi pony o para las gallinas  que la cogiese de las plantas que estaban en la zona más exterior del campo. En las partes exteriores del cultivo, había unos “palos” (que es como se llaman a las filas de plantas de maíz también en Zaragoza) que eran de maíz tradicional y que habían tenido que poner ya que los campos cercanos no eran de maíz transgénico y el departamento de agricultura les obligaban a hacerlo así. Según decía, “si les das de ese maíz se lo comerán, pero si les das transgénico has de molerlo un poco, pues si lo pones entero las gallinas no lo comen".

Hace años, no di importancia al hecho de que mis gallinas decidiesen un día dejar de comer maíz. Hoy, tengo unas nuevas gallinas, y sólo les doy trigo y cebada. El hecho de que gallinas de otras personas tuviesen el mismo comportamiento me llamó la atención, y más aún que dijesen que era porque el maíz era transgénico. Los nuevos testimonios de  un agricultor que sí sabía a ciencia cierta que lo que les daba a sus gallinas era transgénico porque lo cultiva él mismo y que asegurara que sólo lo comían si se molía me pareció que algo raro podría estar ocurriendo.

Mantuve una discusión en un blog donde comenté este hecho. Se estaba criticando en el mismo la falta de rigor científico del movimiento ecologista. Dije que en el mundo científico también se puede adolecer de falta de personal multidisciplinar, y que si bien la existencia de maíz transgénico muestra un éxito de los científicos genetistas, el pasar a cultivarlo sin estudios del impacto en el medio ambiente por parte de ecólogos en diferentes medios podría ser también un fallo, y comenté el raro caso de las gallinas. Allí manifestaron que les parecía inadmisible el hecho o directamente mentira. Decidieron que lo que ocurría era debido a un problema en el buche de las gallinas, al tamaño del maíz y a mi falta de rigor. Yo sólo quería relatar un hecho, no sembrar la polémica por lo que tras intentar explicar que no se podía deber al hambre, las piedras del buche o el tamaño del grano y que no sacaba nada más en claro que la pérdida de tiempo decidí dejar el tema.

Decidí entonces salir a dar una vuelta por el camino de mi casa que discurre entre los campos de maíz, transgénico a mi izquierda y convencional a mi derecha y contar cuantas pinochas habían sido atacadas por los estorninos en cada uno de los campos, y ver si se apreciaba alguna diferencia. Arriba la foto de una pinocha atacada por los estorninos.

Es imposible contar con un maíz 100% transgénico y 100% convencional en la misma zona debido a que el maíz se poliniza con el viento, y ya sabemos la polémica que hay con la "contaminación" de maíz convencional con transgénico. Las gallinas, al estar en cautiverio, están acostumbradas a comer cualquier cosa que se les da, por eso es tan raro ese comportamiento de no comer este tipo de maíz. Sin embargo, los estorninos son libres de volar y de comer aquello que más les guste mientras puedan elegir. No debería de haber mucha diferencia, pensé.
Para comparar un campo con otro, recorrí un camino que deja los campos de transgénico a la izquierda y tras un campo de alfalfa a cada lado, comienza el maíz convencional a la derecha. Hice un conteo de plantas de la primera fila tanto en un maíz como en el otro y anoté cuantas pinochas habían sido atacadas por los estorninos.
En el campo que se sembró con maíz transgénico y con maíz convencional en los márgenes, de un total de 2821 plantas, 38 estaban atacadas por los estorninos. Estas plantas atacadas corresponden con las de maíz convencional, pero que pueden haber sido polinizas con polen transgénico al estar en contacto directo con una gran masa de plantas transgénicas. El ataque se produjo sobre un 1,34% de las plantas
En el campo sembrado con maíz convencional, de un total de 1165 matas, 63 habían sido atacadas. El ataque se produjo sobre un 5,31% de las plantas.
Había diferencias a pesar de ser maíz convencional en los dos casos, pero el menos afectado estaba en contacto directo con el maíz transgénico como he dicho.

El pasado domingo 2 de noviembre, José Enrique Lobera, un colega en estas cosas de la naturaleza, me trajo dos cadavéricos souvenirs encontrados en la playa. Hablando frente a un café, no sé porqué salió el tema del maíz que se ve desde la ventana de mi cocina. Creo que fue a razón de un comentario sobre las coles de mi huerto y las pocas mariposas de la col que he visto este año. No sabía si el maíz transgénico tendría algo que ver, comenté, ya que si era del que sintetiza Bacillus turingensis, al ser una cepa agresiva con los lepidópteros podría haberles afectado.
Me dijo que algunos cazadores y agricultores de la comarca de las Cinco Villas en Zaragoza le manifestaron que los jabalíes, si pueden elegir, es decir, si hay varios campos de maíz, sólo entraban en los que no eran transgénicos o que en éstos entraban mucho menos. En un foro he leído un comentario de un agricultor que siembra transgénico para que el jabalí no lo toque, y que le daba resultado. Otro le contesta que los jabalíes también se comen en maíz transgénico pero menos que en el caso de tratarse de maíz convencional…

Yo no puedo distinguir un maíz del otro. ¿Pueden hacerlo los animales cuando está entero ya que molido lo comen sin problema?. A qué se debe este comportamiento en diferentes especies?. ¿Es fruto de la casualidad?. ¿Habrá más casos parecidos?... ¿pasa algo con el maíz?.
Intentaré ofrecer maíz a aves en libertad y observar su comportamiento. De todos los modos tengo un problema, y es que ya no queda maíz del campo de maíz convencional, por lo que todo procederá de los campos de transgénico, y el maíz convencional que rodea el núcleo de maíz transgénico tengo mis dudas de que no sea transgénico por la "contaminación" sufrida por polen transgénico. Las aves silvestres lo comen igual, de modo que lo que intentaré averiguar es si eligen un tipo antes que el otro.
Acepto direcciones donde obtener maíz ecológico para aportar en el "experimento" y certificar que las dos variedades son realmente dos variedades garantizadas, ya que no tengo la seguridad de que el maíz convencional recogido en este campo nio es transgénico. De momento, mis gallinas estaban hoy sin comida y el maíz que les eché ayer (un puñado) seguía en el suelo, a pesar de estar muertas de hambre.