miércoles, 16 de abril de 2014

Las cigüeñas de Kropotkin.

           

         
  Últimamente he estado algo liado. Hemos hecho un taller de prehistoria para la clase de mi hijo Quique de 3º de la E.S.O. en casa del que os hablaré cuando me lleguen las fotos. Voy a realizar para el Instituto ITACA de Zaragoza una exposición sobre la evolución de la que también os hablaré y otro taller de prehistoria para niños más pequeños. Estas vacaciones espero poder poner algunas verduras en el huerto, pintar… de locura este mes.
            Aún así, hemos encontrado un hueco para irnos de viaje un par de días a Andorra. No somos gente muy de compras, así que nos parece más interesante volver de nuevo para visitar el monte, que es más de nuestro agrado, pues eso de las compras no nos ha entusiasmado demasiado, además que los precios, la verdad, son como los de mi ciudad.
            A la vuelta para casa, decidimos volver por los Monegros, entrando por Fraga, pasando por el Monasterio de Sígena, Sariñena y Alcubierre. En una torre de alta tensión desmantelada en las inmediaciones de Sena, pudimos comprobar el espectáculo que veis en la foto que encabeza la entrada. Un montón de nidos de cigüeña en una única torre estando las demás vacías. Curioso comportamiento parecido al de la gente que se apelotona en altos edificios. Entre veinticinco y veintisiete nidos nos pareció contar en una sóla torre.

Al otro lado de la carretera, (foto izquierda) también habían colonizado otra torre, al parecer por que ya no cabían en la primera, pero el resto aparecían vacías. Esta estrategia es la misma que utilizan otras aves para dormir en invierno. Todas juntas en un espacio reducido. Es una estrategia anti-depredadores muy eficaz.
            En primer lugar cuando se trata de nidificar, al ser colonias tan numerosas, siempre hay “alguien en casa” de modo que los ladrones de huevos son detectados y expulsados más fácilmente que si los nidos aparecen aislados. En invierno, cuando no hay huevos ni nidos, la estrategia es igualmente útil.
            En algunos dormideros de milanos reales se llegan a juntar más de un centenar de individuos que se apelotonan en unos pocos árboles. En casos de aves más pequeñas son miles los individuos que pueden llegar a juntarse. Cuando cae la noche, pongamos por caso, una pareja de ginetas que tienen su territorio allí, pueden subir al árbol y atrapar un ave. Con ella se alimentarán esa noche. Si las aves se dispersan en grupos más pequeños, puede ocupar cada grupo el territorio de una pareja de ginetas distinta, con lo que las probabilidades de no llegar al día siguiente es mayor, ya que los cazadores nocturnos que actúan sobre el total de la población de aves aumenta. Así pues, aunque parezca lo contrario, vivir en grupo aumenta las posibilidades de supervivencia. Esta idea del mayor éxito reproductivo obtenido por las especies que cooperan entre sí, es la que esgrimió Piotr Kropotkin para redirigir el debate sobre la lucha por la existencia que esgrimían algunos Darwinistas y que estaba derivando en una peligrosa forma de racismo que otros denominaban “Darwinismo social”.
            Esto del Darwinismo social es algo que no entiendo bien. Se pretendía que aquellas etnias “mejor adaptadas” tenían derechos de explotación sobre las peor adaptadas o dotadas. Se justifica de este modo el racismo y la xenofobia. Pero realmente, para saber quién es el “mejor adaptado” lo que hay que valorar es el éxito evolutivo.
           
Nosotros tendemos a suponer mayor éxito a aquellas poblaciones que se agruparon en civilizaciones complejas. Lo que es cierto, es que aquellas civilizaciones que se sustentaban en el pretendido “Darwinismo Social” en el que unas castas o clases dominaban sobre las otras han sido de más breve duración que las poblaciones de aborígenes australianos, (foto derecha) que han subsistido 40.000 años en las mismas condiciones de vida o las tribus amazónicas que llevan 10.000 años subsistiendo del mismo modo. A la larga, las poblaciones que han mantenido un sistema de vida “menos civilizado” son las que han perdurado más años en un mismo lugar, es decir, que no han tenido que “desmantelar” su “avanzado estado de civilización por haber llegado a comprometer su misma existencia.
           
Es bien cierto que aquellas civilizaciones más complejas han llegado a multiplicar su población en mayor medida, pero también es cierto que ha sido imposible sostener dichas civilizaciones por que los medios de subsistencia se colapsan (a la izquierda Pueblo Bonito, foto wikipedia). Parece que el ser humano tiene dos estrategias de subsistencia. La de las pequeñas poblaciones que viven en un régimen de cooperación estrecha de un modo poco agresivo con el medio y que se multiplican de un modo lento; y la de aquellas que establecen complejos modelos sociales, basados más en que unas personas trabajan para otras, que acaban consumiendo más recursos de los que son necesarios para vivir, con papeles claramente diferenciados, estableciendo modelos de trabajo "eficaz", propio de una sociedad civilizada,  pero que colapsan y tienen que desaparecer al cabo de un tiempo más o menos breve.

            Dentro de algunos cientos o miles de años, el tiempo dará la razón sobre cuál era el modo más         adecuado de supervivencia. El de los aborígenes australianos o amazónicos que perdurarán si no los eliminamos o nuestro modo de civilización.

jueves, 3 de abril de 2014

La senda del caracol

           
 Una de las cosas buenas que tiene la lluvia es que hace que se forme barro en todos los lugares y que la actividad de los animales no pase desapercibida. En este caso, no es la lluvia, sino que son los riegos de los campos que al salirse una vez más del campo que están regando, inundan el camino que conduce a mi casa dejándolo prácticamente impracticable de baches y barro. Las huellas que os muestro hoy son las producidas por un caracol al cruzar un charco.  Podemos apreciar la trayectoria más o menos rectilínea que se interrumpe cuando pasa por encima de una piedra. Estamos más acostumbrados a ver las marcas en forma de senderos brillantes que dejan los caracoles sobre otros sustratos como piedras u hojas anchas de plantas.
           
Los lugares con gran humedad ambiental es el medio ideal para los caracoles. En esos medios no corren el riesgo de secarse por el calor del sol y no necesitan moverse por la noche, cuando la humedad es mayor. A la izquierda os pongo la foto de un rastro de caracol atravesando el mismo camino pero esta vez seco, para que os hagáis idea del sufrimiento del pobre caracol cuya baba ha quedado reducida a unos pegotes de barro. Al parecer salió con la humedad de la noche y “se le hizo tarde” para volver a casa. Si el viaje hubiese sido algo más largo podría haber muerto deshidratado.


miércoles, 26 de marzo de 2014

LLegó la primavera a España.

           
             El pasado lunes, estuve viendo las cópulas de la pareja de cernícalos (Falco tinnunculus) que anida desde hace varios años en un ciprés al lado de mi casa, en un nido abandonado de urraca. En los enormes chopos próximos, las urracas (Pica pica) “discuten” para ocupar los nidos que tradicionalmente y desde hace años vienen siendo ocupados por parejas de esta misma especie. En el mundo de las urracas sigue haciendo falta construir más viviendas, ¡qué diferente al nuestro.! La primavera se desborda a nuestro alrededor pese a ésta semana de frío y viento helado. En la foto superior orquídea espejo de Venus (Ophrys speculum), una de las primeras orquídeas que aparecen en los pinares cercanos a Zaragoza.
            Este año la primavera comenzó el día 22. En Madrid, tuve la ocasión de asistir a una manifestación histórica en la cual se pide que volvamos a “rebobinar la película”. Que los servicios públicos retornen al punto de partida y que cese el lote de recortes y subidas de impuestos que asfixian al país… bueno, al país no, sólo a una parte de los que viven en este país, básicamente los trabajadores y aquellos que han dejado de serlo en este período. Se pide al gobierno que gobierne para el pueblo que los eligió.
            La televisión no tarda en recordarme el país en el que estamos. El silencio informativo que sólo se rompió por las salidas de algunos políticos comparando al pueblo desesperado con los de “amanecer dorado” y con la chulería de aquellos que decían por mi pueblo no pasarán, como si la circulación por el país dejase de ser libre. Curiosa comparación con los nazis para un movimiento en cuyas marchas podemos ver inmigrantes de diversos lugares del mundo. No obstante siempre queda leer Le Monde o Libération, periódicos franceses, donde se hablaba de la “gigantesca manifestación” que había habido en Madrid. Es la mayor manifestación que he visto en mi vida.
            En España las “noticias” sólo hablan de las cargas policiales. Pero no hablan de que la policía irrumpió en un concierto media hora antes de que acabara el acto autorizado pese a que desde los micrófonos se les pedía que por favor abandonasen el lugar. Seguramente cumplían órdenes de alguien que sí sabía que todavía había permiso para estar concentrados en Colón. Sólo hablan de policías heridos. De policías que fueron puestos allí tras las provocaciones para que una vez desatada la violencia quedaran sólos y aislados facilitando los titulares y las “noticias” de la jornada. La maniobra de desprestigio de la marcha ha llegado al punto extremo de utilizar policías como cebo para que los violentos que en todos los sitios aparecen, (fútbol o cualquier otro tipo de concentración multitudinaria) se cebaran con ellos. Y no dudaron en provocar su respuesta irrumpiendo mientras el acto se desarrollaba en paz y en un horario autorizado. Amparados en la noche, cuando todos los gatos son pardos. Es como un cazador de jabalíes que abandona a su perro a merced de los colmillos de un jabalí herido tras haberle animado a atacarle.
            Que violentos tomasen la calle no impidió, como es costumbre que se detuviese de forma arbitraria a personas que simplemente iban de vuelta para coger el autobús de regreso a sus casas, y que estuvieron retenidas durante horas sin agua ni comida en malas condiciones. Los “sindicatos” policiales muestran fotografías de armas incautadas incluso un año atrás en una falta de táctica tal que finalmente sabemos que se trata de fotos publicadas en medios informativos, alguno incluso un año antes. Algunos incluso piden que se autorice más libertad en el uso de la violencia policial, hecho que puede desembocar en una espiral de violencia en las manifestaciones que sólo será útil para aquella minoría violenta que pasea por nuestras calles o que se oculta entre los cuerpos uniformados, y sobre todo para aquellos que viven de ocultar la verdad. Cuando Hitler formó sus cuerpos de las SS, y Himmler establecíó la Solución final, no tuvo que salir de Alemania para buscar quien torturase y eliminase a las personas en los campos de concentración. Los encontró entre la población civil, algunos entre la policía, otros entre los militares, e incluso entre el personal sanitario. Esta minoría violenta vive en nuestros pueblos, pasea por nuestras calles y lleva a sus hijos a los colegios. Cualquier maniobra que provoca el enfrentamiento entre ellos, que brote ese comportamiento con el objeto de coger en medio a personas que no son así y aprovechar políticamente el conflicto, no habla muy bien de aquellos que lo promueven.
            A la corrupción, indulto de ladrones y robo al pueblo, hay que añadir la manipulación de los medios y la provocación. Y es que necesitaban que hubiese heridos en la policía, y eso sólo se consigue provocando primero a aquellos que responden a la provocación y dejando después a unos pocos a merced de éstos. Esta manifestación también será recordada por la despreciable maniobra política que pudo terminar en tragedia, y de cuyo resultado se responsabiliza a las marchas por la dignidad, marchas que llevaban un mes de silencio informativo caminando por este país, al lado de los guardias civiles de tráfico que los acompañaron durante largos tramos de carreteras regulando el tráfico, de la policía local de los pueblos por los que pasaron y de la policía nacional en algunos lugares de más entidad sin provocar ni un solo conflicto y que en algunas ocasiones caminaron junto a ellos sin que fuera estrictamente necesario para la seguridad de las columnas, apoyando silenciosamente la marcha con su gesto.


            ¡Que no nos roben la primavera.!


lunes, 17 de marzo de 2014

Señales de los patos salvajes.

El otro día estuve llevando a Lucía a su clase de patinaje, en el recinto de lo que fue la Expo de Zaragoza. Mientras daba su clase, me fui a dar una vuelta por la orilla del Ebro, que con el barro que había creía que me podía dar un rato agradable. Ví unos ánades reales (Anas platyrhynchos) bastante cerca.
Me proporcionaron todo un catálogo de las señales que dejan en su quehacer cotidiano que os voy a poner en esta entrada. En primer lugar, las plumas, que siempre aparecen allí donde pasan parte de su vida. Los ánades pueden visitar cualquier pequeña masa de agua en medio de una llanura cerealista o cualquier campo de alfalfa por muy lejos que esté de una zona húmeda, por lo que aunque parezcan evidentes las señales al estar en el río, estas se pueden encontrar en medio de un secano. De hecho, el primer molde de escayola de una huella de pato lo saqué en una pequeña balsa con muy poco agua en plena estepa cerealista. 


En la foto anterior podemos ver una pluma típica de macho, con su característico diseño vermiculado y a la derecha otra de hembra con las características manchas marrones oscuras en forma de “gota”.



En el suelo, podemos ver dos tipos de marca generalmente. Por un lado las huellas, que pueden presentar o no la característica palmeadura y la impresión del halux, que es el dedo que se dirige hacia atrás, que equivale a nuestro dedo gordo. Generalmente están giradas un poco hacia adentro en la marcha normal. En la imagen de la izquierda, una huella de pato en la que apreciamos claramente la mayor longitud del dedo central y la curvatura del dedo exterior.

Cuando el fango es muy blando las huellas tienen un aspecto algo extraño como podemos ver en la foto de debajo


Otra de las señales que podemos hallar es la marca de alimentación. Cuando el agua es poco profunda, los patos sumergen el pico al completo en el barro, y lo abren y cierran a gran velocidad filtrando las partículas que les sirven de alimento mediante un denticulado especial del borde exterior de su pico. Cuando el agua se retira quedan estas marcas característica allí donde se han alimentado de este modo. Los agujeros son de unos tres o cuatro centímetros de diámetro por otros cuatro o cinco de profundidad.

miércoles, 5 de marzo de 2014

La cesta de la araña tigre.

El otro día estuvimos por Francia. En un campo cubierto de helechos, encontramos el nido que fabrica la araña tigre (Argiope bruennichii) colgado entre los tallos y frondes. En este nido, los huevos pasarán el invierno a salvo de las bajas temperaturas esperando que se suavicen en la primavera-verano del año siguiente cuando nacerán las pequeñas arañitas.


Esta cesta es tan característica que el aspecto de la misma sirve como identificativo claro de la presencia de esta araña. Su sobrecogedor aspecto  es algo intimidatorio, si bien la literatura consultada nos dice que la araña es inofensiva. Puede vivir desde el nivel del mar hasta las montañas, y es muy frecuente en los huertos y zonas de regadío donde yo vivo. Si se siente intimidada efectúa un rápido balanceo en al tela de araña cuyo fin parece ser el hacerse más visible. Generalmente la encontraremos en el centro de su tela.

martes, 25 de febrero de 2014

Los dientes de los mamíferos. Lagomorfos

Siguiendo con la serie dedicada a los dientes de los mamíferos, en esta entrada vamos a tratar los lagomorfos. Los lagomorfos ibéricos son la libre y el conejo en sus distintas especies. A pesar de su parecido con los roedores debido a sus incisivos prominentes, los lagomorfos poseen algunas características que los diferencian claramente de estos. En primer lugar, sus incisivos superiores, están acanalados profundamente dando la impresión de estar divididos en dos. En segundo lugar, los lagomorfos poseen un incisivo pequeño situado detrás justo del incisivo acanalado que está dispuesto al modo de los roedores.
Los incisivos inferiores no aparecen acanalados, teniendo la misma forma pues que los de los roedores. Los molares, que son de crecimiento continuo o de “raíz abierta” (hipsodontos)  presentan unas coronas con crestas transversales que constituyen unas eficaces limas capaces de moler gran cantidad de vegetales.








La fórmula dentaria de los lagomorfos es I 2/1 C0/0 PM 3/2 M3/3. Al ser la  fórmula dentaria  idéntica en conejos o liebres y presentar grandes semejanzas sus cráneos, se hace muy difícil diferenciarlos. A la izquierda, fórmula dentaria superior en un cráneo de conejo. Encabezando la entrada, fórmula dentaria inferior en un cráneo completo de conejo.









 La mejor forma para separar un cráneo de conejo de uno de liebre, es mirando su paladar, que si bien en ambos casos es pequeño, en el conejo es más o menos cuadrado. En el caso de la liebre es claramente rectangular, siendo al menos el doble de ancho que de largo.

sábado, 15 de febrero de 2014

Qué pasa con el maíz II.


            La fotografía de hoy es de mis gallinas echando un trago de agua tras comer maíz. Os comentaba en una entrada anterior que las aves se comportaban de forma extraña con respecto al consumo de maíz transgénico. Las personas que mantienen gallinas en cautividad aseguran que el maíz BT sólo lo comen en pienso o partido. Mis gallinas dejaron de comer maíz de la noche a la mañana cuando compré un nuevo saco de maíz. Algo parecido había ocurrido con otras gallinas según me contaban y que era debido a la entrada de maíz transgénico en el molino donde compramos la comida de los animales.
            Yo personalmente, dejé de comprar maíz ya que no lo comían. Aquellas gallinas murieron por un ataque de zorro y las que tengo ahora nunca habían probado el maíz.
            Aprovechando que este año un agricultor había plantado maíz transgénico alrededor enfrente de mi casa, decidí hacer unas “probatinas”.
            Primero, en un foro en el que comenté el comportamiento de las gallinas opinaron sobre si las gallinas tenían esto o lo otro y que no podía deberse al tipo de maíz. En un conteo de ataques a matas de maíz en el campo que ya expuse en la entrada anterior, se apreciaba una predilección por el maíz convencional sobre el transgénico.
            Aprovechando que ahora las gallinas no ponen huevos, y podía forzarlas a comer maíz sin que su salud se resintiese en exceso ni dejasen de poner, diseñé un experimento cuyos resultados expongo a continuación. Se colocaron tres platos de idéntica forma y color cuya disposición se cambiaba para que no estuviesen siempre en el mismo lugar. Puse 100 gr. de maíz en cada plato al comenzar y medía el total consumido antes de que las gallinas se fuesen a dormir. No podía (ni quería) evitar la entrada de los gorriones al gallinero, por lo que el maíz consumido no es estrictamente consumido sólo por las gallinas. Algunos días el experimento fue fallido ya que mis hijos dejaron entrar al pony cuando sacaban a las gallinas y él se comía todo lo que quedaba.

Fecha
Convencional
Ecológico
Maíz BT
Maíz más consumido
25-12-2013
5 gr.
0 gr.
25 gr.
Maíz BT
3-1-2014
20 gr.
50 gr.
0 gr.
Maíz ecológico
4-1-2014
30 gr.
30 gr.
10 gr.
Maíz ecológico-convencional
7-1-2014
60 gr.
65 gr.
70 gr.
Maíz BT
10-1-2014
35 gr.
80 gr.
60 gr.
Maíz ecológico
15-1-2014
50 gr.
55 gr.
40 gr.
Maíz ecológico
12-1-2014
100 gr.
90 gr
75 gr.
Maíz convencional
TOTAL
300 gr.
370 gr.
280 gr.
Maíz ecológico


            A la vista de los resultados, vemos que preferentemente consumen mejor el maíz ecológico que cualquiera de los otros dos, siendo el maíz ecológico el que generalmente consumen más cada día. El día 12-1-2014, el maíz convencional se había acabado por completo, y no podemos saber a ciencia cierta cuanto más habrían consumido de no haberse acabado y si habrían dejado de comer de alguno de los otros dos. De todos los modos, se puede comprobar que las gallinas comen maíz transgénico, es decir, que no dejan de comerlo de forma definitiva, pues lo comen a pesar de tener otros maíces.
El maíz ecológico me lo proporcionó Barracuda. El enlace a su blog está a la derecha junto con los otros. El maíz transgénico lo obtuve del campo de enfrente de mi casa, con permiso del agricultor y de la zona central del campo, donde se supone que era transgénico al 100%. No obstante fue recogido del suelo tras cosechar.
El maíz convencional me lo porporcionó el mismo agricultor, de un cultivo aislado de otros campos de maíz. Aún así recogí sólo pinochas (mazorcas) cuya mata estaba partida por el viento al ser atacada la caña por el taladro del maíz. La cantidad de matas encontradas en el suelo en este cultivo era muy superior a la de los campos de maíz transgénico.
Voy a repetir el experimento sólo con las gallinas, sin permitir el acceso a los gorriones. Como alimento a muchos gorriones, no quiero dejarlos sin acceder al la jaula de las gallinas y el alimento que me roban durante todo el día, de modo que el próximo experimento del que ya he hecho la primera sesión hoy mismo, será realizado únicamente los sábados, que tengo tiempo para poner el maíz y esperarme a que terminen de comer dentro de la jaula impidiendo la entrada a los gorriones. Tras la alimentación de las gallinas, retiro el maíz sobrante y lo vuelvo a pesar. Así los gorriones ya pueden acceder para alimentarse de los que les echo a las gallinas.