Una pena.
No sé lo que nos habrá costado el cartel, pero es cierto que se ha
desaprovechado la ocasión de decir que esta parte del río es un lugar donde al
ser la corriente más lenta es donde se deposita el sedimento y que la orilla de
enfrente es donde el río erosiona. Que la evolución natural es que el río se
desplace en sentido horizontal haciendo crecer “el descampado” a costa de
incidir en la zona de erosión, pero que ya no puede hacerlo porque una
escollera se lo impide. Que este “descampado” fue, hasta que se depositó la
escollera, la zona por la que crecía el meandro, y que la evolución lógica
sería que el río cortara el meandro por otra zona donde las curvas del río
erosionan (por donde está la Torre del Agua) y este “descampado” se
estabilizase a las orillas de una laguna en forma de media luna que perduraría
como un trozo (galacho) del río abandonado. Entonces, al no ser esta zona
sometida a las corrientes del río, la vegetación formaría un soto al tiempo que
la laguna se iría colmatando y las especies vegetales se irían sucediendo hasta
que esta zona se convertiría en un bosque. Y que esto se podría observar mejor
en el Galacho de juslibol, una zona en la que “el descampado” ya es un bosque y
el trozo aislado del río está siendo colonizado por la vegetación, y donde si
se tiene suerte y no se va en período vacacional se puede visitar el centro de
interpretación. El misterio de por qué es en período vacacional, cuando está
cerrado, ya que es en este momento en el que los padres pueden acompañar a los
hijos a visitarlo, no lo puedo comprender. jueves, 24 de septiembre de 2015
¿Un descampado en el río Ebro?
Una pena.
No sé lo que nos habrá costado el cartel, pero es cierto que se ha
desaprovechado la ocasión de decir que esta parte del río es un lugar donde al
ser la corriente más lenta es donde se deposita el sedimento y que la orilla de
enfrente es donde el río erosiona. Que la evolución natural es que el río se
desplace en sentido horizontal haciendo crecer “el descampado” a costa de
incidir en la zona de erosión, pero que ya no puede hacerlo porque una
escollera se lo impide. Que este “descampado” fue, hasta que se depositó la
escollera, la zona por la que crecía el meandro, y que la evolución lógica
sería que el río cortara el meandro por otra zona donde las curvas del río
erosionan (por donde está la Torre del Agua) y este “descampado” se
estabilizase a las orillas de una laguna en forma de media luna que perduraría
como un trozo (galacho) del río abandonado. Entonces, al no ser esta zona
sometida a las corrientes del río, la vegetación formaría un soto al tiempo que
la laguna se iría colmatando y las especies vegetales se irían sucediendo hasta
que esta zona se convertiría en un bosque. Y que esto se podría observar mejor
en el Galacho de juslibol, una zona en la que “el descampado” ya es un bosque y
el trozo aislado del río está siendo colonizado por la vegetación, y donde si
se tiene suerte y no se va en período vacacional se puede visitar el centro de
interpretación. El misterio de por qué es en período vacacional, cuando está
cerrado, ya que es en este momento en el que los padres pueden acompañar a los
hijos a visitarlo, no lo puedo comprender. viernes, 28 de agosto de 2015
Víctimas de la especulación.
Un gran propietario decidirá el futuro de otros muchos propietarios con menos terrenos. Es lo que tiene esta democracia nuestra. Como leíamos en Rebelión en la Granja de George Orwell, "todos los animales son iguales pero algunos son más iguales que otros". Una Constitución, la española que parece ser interpretada por el mismísimo cerdo Napoleón. Expropia el Ayuntamiento y el beneficiario de la expropiación será esa Junta de Compensación. Al haber dibujado el constructor que promueve esta urbanización un parque en el lugar donde ahora se encuentra mi casa, esta será demolida y yo habré de buscar un nuevo hogar. He de decir que mi casa es legal y cuenta con una antigüedad de más de 80 años. Da lo mismo. Es más, cabe la posibilidad de que viviendas que se edificaron de forma ilegal queden sin derruir si los dueños son capaces de asumir los costes de urbanización (unos 60 euros por m2). Pero este es el desenlace, y os dije que contaría la historia.
Casualmente,
la zona donde vivo y otras fueron calificadas como urbanizables. Lindan con
terrenos de personas que poseen terrenos urbanos que no ejecutan pero que
tienen prisa en enriquecerse vendiendo terrenos en estos lugares y que
incrementan el valor de sus terrenos urbanos aledaños. De nada nos sirvió
recurrir tal calificación.
El primer
contacto con la realidad fue surrealista. La primera promotora hizo una reunión
en la sala de plenos del ayuntamiento y esa reunión se nos convocó desde los
altavoces de la alcaldía del barrio. Hice saber al Alcalde pedáneo que es
irregular este modo de proceder. La constructora o promotora puede obtener toda
la información necesaria sobre los propietarios en el registro de la propiedad
pagando las tasas como cualquier ciudadano y contactar después con los
propietarios. Los contactos posteriores fueron más razonables con visitas a los
propietarios. Finalmente acabó el proceso en reuniones con los propietarios y
la constructora en los domicilios y posteriormente en un día para elaborar las opciones de compra que se sustanciaban en el despacho del alcalde pedáneo y con
opciones de compra impresas con la impresora del ayuntamiento desde el
ordenador municipal. El alcalde no estaba presente, tan sólo cedía su mesa de reuniones y el espacio municipal anexo.Esta promotora, tras firmar opciones de compra con muchos
propietarios, (quería comprar todo), se reunió con los responsables de urbanismo
y decidió abortar la operación. El vehículo de la A.P.I. que había gestado toda
la operación apareció con bollos y rayado; y nos aseguró que había recibido amenazas por
parte de otro promotor. Entonces no hicimos caso y pensamos que habría sido alguno cabreado o algo así.
Al poco tiempo
apareció en escena un segundo promotor cuya principal característica era el de
dejar las urbanizaciones que comenzaba con unos acabados de vergüenza. Preocupado
por cómo se desarrollaban los acontecimientos y el colaboracionismo del alcalde
pedáneo, tuve una entrevista personal con el Gerente de Urbanismo de Zaragoza
en la que me dijo que no me preocupase, que en Zaragoza no se solían aprobar
convenios urbanísticos en los que los propietarios de menos del 80% del suelo
estuviesen de acuerdo, y que generalmente, se aprobaban cuando los propietarios
de un 95% del suelo estaban de acuerdo evitando así los conflictos que surgen en las expropiaciones.. (la ley permite promover cuando el promotor tiene más del 50% del suelo) . Según el Gerente de Urbanismo, el constructor sólo disponía de un escaso
50% del total del suelo. Unos meses después se aprobó de forma inicial el
convenio urbanístico añadiendo algo más de superficie (modificando el plan de
urbanismo) que por supuesto estaba en manos del promotor. En enero del 2014, se
aprobó de forma definitiva. Atrás quedan las luchas y mentiras.
Fracasada
esta vía, se propuso por parte de la Sección Sindical de UGT en la papelera de
Montañana, donde trabaja el Alcalde pedáneo, una cooperativa con el fin de
solicitar terrenos de nuevo al Ayuntamiento para construir viviendas. Uno de
los que estaban impulsando el proyecto acababa de concluir la construcción de
una vivienda ilegal, hecho que fue puesto de manifiesto por parte de algún
asistente a la reunión. No parece ético que alguien que ha construido de forma
ilegal promueva una asociación para que otros compren terreno para construir su
vivienda. Esta segunda vía quedó de nuevo abortada. Es anecdótico que la
beligerancia del alcalde pedáneo contra la construcción de viviendas ilegales y
contra la colocación de viviendas prefabricadas que le llevó incluso a
solicitar a las entidades bancarias del barrio a que no diesen préstamos para
estas últimas, no lo condujera a denunciar a esta persona.
Las últimas intentonas fueron firmas recogidas en los comercios pidiendo piscinas u otros servicios. Y así pues, es como llegamos al punto en el que me encuentro. Testigos de cómo un ayuntamiento pedáneo se pliega a los deseos de un constructor utilizando los medios públicos en beneficio de promotores inmobiliarios. Testigos de cómo el Ayuntamiento de una gran ciudad se pliega a los deseos de un Promotor inmobiliario aprobando de forma inicial un proyecto que meses antes un técnico creía no viable. Con informes técnicos que decían que no era necesario promover más suelo en Zaragoza, y que las cesiones y obras que el promotor ofrecía de forma adicional no justificaban que fuese declarada obra de interés general. Testigos de cómo el Gobierno de Zapatero modificó la ley para que los expropiados en un proceso como el que me envuelve no fuesen compensados considerando el terreno con las expectativas de posible edificabilidad (método con el que tuvimos que pagar el impuesto de sucesiones al morir mi suegro); sino que se nos pagase como un terreno rústico de cultivo, con lo que es imposible adquirir una nueva vivienda con lo que nos dan por el robo de la que habitamos. Una ley que pretendía brindar un balón de oxígeno a las compañías constructoras abaratándoles la adquisición de terrenos a precio de saldo a costa de pagar miserias a sus propietarios. Testigos de lo que significa vivir en un país gobernado para beneficio de la banca, los grandes promotores inmobiliarios y grandes constructoras.
Ha sido
pues por el desenlace de este proceso por lo que no he escrito en estos últimos
meses con la frecuencia habitual. Hoy, dispongo de otra vivienda rústica adquirida
donde no se con que prontitud me iré a vivir. Porque mi opción es seguir
viviendo como hasta ahora, libre, rodeado de campos, aunque espero que en esta
última lo esté por un pequeño bosque, pues los campos, apestados de
insecticidas y llenos de maíz transgénico poco me atraen. Es ahora que por fin
hemos adquirido un nuevo lugar en el que pensar. Una casa de adobe (como la que
habito hoy), con más de cien años de historia en sus muros.
Mucho será
el trabajo a realizar, pero contamos con una inmensa riqueza. La negativa de los bancos a financiar
viviendas en terreno rústico nos obliga a comprar a precio de derribo con
préstamo personal. La verdad que ha sido un trámite innecesario, aunque lo
hemos hecho. La solidaridad de amigos y familiares hubiera hecho posible la
compra sin depender del banco, concertando créditos sin intereses con estas
personas. Aún así, el dinero de la compra lo hemos solicitado a los bancos que
hemos contribuido a rescatar, y el dinero de las reformas será aportado de
forma solidaria mediante préstamos sin intereses por personas que sin duda nos
aprecian. A esto se añade el ofrecimiento de ayuda manual para todos los
trabajos que sean necesarios, desde desescombro y limpieza a levantar muros y
retejar pasando por petición de permisos de obras y demás. Así, el primer pago
de la expropiación que esperamos se sustancie a primeros del 2016, será para
devolver lo prestado.
Estaré pues
atareado con las reformas de nuestro futuro nuevo hogar, así que no podré
atender este blog con la frecuencia necesaria, ni leer a los blogs amigos tan amenudo como me gustaría. Pero espero que en dos años el proyecto esté
consumado. Es el plazo que creo discurrirá, entre que resuelven las alegaciones
propuestas a los estatutos de la junta de compensación por abusivos, (ya que en
algunos puntos no respetan la ley establecida y merman derechos a los propietarios aunque los servicios jurídicos
del Ayuntamiento sorprendentemente no lo han advertido) hasta el pago de la primera mierda pinchada en
un palo que nos ofrecerán como expropiación y lo que tardará el tribunal en
responder a nuestra más que probable solicitud de justiprecio que pondrán fin al proceso expropiatorio.
Es
paradójico que ahora que el consistorio está en otras manosy que están decididos a acabar con esta locura no se pueda parar
esta huída hacia adelante puesto que el impulso de la misma ya sólo está
sujeto a la iniciativa privada. También es paradógico que la ley que hizo el PSOE para favorecer a los promotores y que provoca que nuestra tierra se haya depreciado hasta el valor de tierra rústica también afecte al promotor que posee 150 hectáreas de finca rústica comprada a un precio desorbitado. Sólo le queda huir hacia adelante urbanizando todo para que su terreno se convierta en urbano y tenga algún valor. Creo que nunca veremos casas en este lugar y que contemplaremos nuestra casa envejecer y derrumbarse por falta de mantenimiento sin edificios a su alrededor. Pero no somos los primeros ni seremos los últimos. Unos se fueron por embalses, otros por repoblaciones de pinos, nosotros por urbanizaciones, otros para hacer una Expo del Agua, y muchos, millones por hambre y guerras. Quizá esto es más frecuente de lo que nos parece.domingo, 28 de junio de 2015
Silencio sobrecogedor en el Parque del Agua.
Hace
algunos sábados que ya no voy al Parque del Agua, donde fue la Expo. No
obstante, en los últimos días que estuve, una cosa me llamó la atención. El
inquietante silencio (entiéndase que aquí no considero el ruido producido por
la gente o la música de los chiringuitos y bares). En casa, por estas fechas
las ranas (Pelophylax perezi) están
pletóricas y se dedican a cantar (los machos) durante casi todo el día. Nada de
esto se oye en la Expo, situada paradójicamente en el meandro de “Ranillas”.
Sorprende este silencio en un lugar en el que las zonas con agua campan por doquier.
Se advierte muchísimo pato salvaje o ánade real (Anas platyrhynchos), y algún pato doméstico que sería necesario
descastar para evitar cruces, ya que al fin y al cabo, es un “espacio natural”,
o más exactamente, es un jardín donde acceden especies salvajes.
Son
muy frecuentes también las garzas, ya sea la real, (Ardea cinerea), imperial (Ardea
purpurea), Garceta, (Egretta garzetta),
Bueyera (Bubulcis ibis), martinete (Nycticorax nycticorax) o garceta grande
(Ardea alba) pero estas se ven más en
las orillas del Río, ya que la cantidad de gente no facilita el hecho de que se
muevan en las zonas húmedas del parque. De hecho, existen garceras en el Ebro
en las islas situadas en el centro de la ciudad y también junto al Pabellón
Puente. Desde el paseo y con simples prismáticos se pueden ver los martinetes y
garcetas tumbadas incubando sus huevos sobre los numerosos nidos que se
perciben entre las frondas de los chopos.
La
verdad es que el cangrejo americano (Procambarus
clarkii) no se puede considerar escaso, y que las gaviotas hacen pensar que
nos encontramos en un pueblo costero. En los tejados de los edificios de la
Expo no he estado, pero se oyen y ven gaviotas patiamarillas (Larus cachinnans) en abundancia, tal y
como si los edificios fuesen fragmentos de acantilado apartados de la costa y
colonizados por gaviotas.
Todo
esto son aves. No suelen ser indicativos de calidad del ecosistema donde se
ubican, únicamente indican la disponibilidad de alimento. ¿Dónde están los
anfibios y otras especies que esperamos ver en un lugar con agua?. Ya he
hablado del ubicuo cangrejo. En cuanto a peces, he visto carpas (Cyprinus carpio), que es una especie
introducida y en una ocasión un barbo (Barbus
graellsi), cosa que me llenó de alegría al ser un pez autócotono. Lamentablemente,
también abunda la gambusia (Gambusia holbrooki),
pequeño pez que es probablemente el culpable de la regresión de nuestros
anfibios de los lugares donde habita. No es este pez un criminal. Adaptado a
las aguas pantanosas, su pequeño tamaño le permite nadar entre la vegetación
palustre hasta la misma orilla y alimentarse de larvas de mosquito. Su
reproducción está adaptada a estos lugares. Los huevos eclosionan en el
interior del vientre de sus madres de modo que salen al exterior vivos ocultándose
de forma inmediata de sus parientes que los devorarán sin contemplaciones. Las
larvas de nuestros anfibios que llaman la atención en el interior de los huevos
transparentes con provocativos movimientos o las larvas que yacen inertes tras
la eclosión mientras consumen los restos de sus sacos vitelinos son un alimento
extra para las gambusias. No ha de extrañarnos pues la ausencia de ranas y
otros anfibios… y ese inquietante silencio que nos advierte que a pesar de ser
zonas con agua y aspecto natural, la salud ambiental de que disfrutan no es muy
buena.
El
que este parque reciba la certificación
AENOR de calidad ambiental que se renovó en 2009, y posteriormente la
calificación medioambiental Green Globe, dice muy poco acerca de estas
calificaciones.
Dos
especies invasoras en el agua, la gambusia y el black-bass contra las que no se
hace nada, que posiblemente han sido puestas intencionadamente ahí y que sin
duda tienen parte de la culpa de ese silencio sobrecogedor que reina en el Parque
del Agua.
Hay
que añadir no obstante una considerada como invasora terrestre peligrosa, el ailanto
(Ailanthus altissima) que podemos
contemplar en las zonas próximas al bosque natural y que tampoco se hace nada
para erradicarla (urge la corta para evitar la propagación de semillas en el
ámbito natural). Es lamentable que el mismo río donde se quiere erradicar al
castor (Castor fiber), especie protegida
en el resto de Europa, albergue lugares con tan laxo control de las especies
invasoras. Si además consideramos que los siluros (Silurus glanis) son pescados y devueltos al agua unos metros más
allá, en el río, caeremos en la cuenta del poco rigor que se tiene a la hora de
actuar contra las especies exóticas invasoras en esta comunidad autónoma que se
llama Aragón.
Y todavía es más sangrante que la gestión
privada de ese parque haya visto renovada su concesión por el político que “gestionaba”
estos temas momentos antes de irse a ocupar un puesto en Europa hipotecando al
gobierno entrante a asumir esa forma de gestión. Una persona que sin duda, también
se pudo haber calificado de “especie invasora terrestre peligrosa como el
ailanto”. Que tanta paz encuentre como deja con su marcha.
viernes, 29 de mayo de 2015
El críalo... quien a hierro mata, a hierro muere.
Hace poco he tenido una experiencia de esas que recuerdas el resto de tu vida. He salido a recoger un material que llevaba en el coche tras dar una charla en el Instituto de Formación Profesional de Movera, cuando a poco más o menos un metro de mi pie ha salido volando un pollo de críalo (Clamator glandarius). Justo había hablado de él con un alumno del instituto esa misma mañana en un descanso de la charla.
Ya me había
dicho Alicia, la madre de Belén, que es la mujer que sufre mi aficción, que
había visto como una picaraza (Pica pica) le daba de comer a un pájaro que no
era otra picaraza y que había buscado en la enciclopedia una foto de cuco (Cuculus canorus), pero que no era igual.
Hace años
que vi el primer críalo por los alrededores de mi casa, y llamó mi atención
debido a lo estridente de su canto. Algunos años más tarde, vi como lo que sería segurtamente un macho de críalo llamaba la atención de una pareja de picarazas
o urracas de forma grosera y deliberada con el fin de provocar su persecución.
La hembra aprovecha este momento para ir al nido, y poner uno o varios huevos.
Es paradójico que esa misma técnica sea usada por la pareja de picarazas para
robar los huevos de palomas y tórtolas. Varias veces he podido contemplar a las
tórtolas turcas (Streptopelia decaocto) persiguiendo de forma desesperada a una urraca mientras la otra
se acerca con sigilo al nido desatendido. Hay un dicho en España que dice:
“quien a hierro mata, a hierro muere”. Quiere decir que el destino castiga de igual modo los comportamientos de cada uno. La urraca, experta en robar los huevos de otras aves mediante el engaño, es víctima de ese mismo juego pero el resultado es más cruel incluso. Los huevos que saquean las urracas serán repuestos por sus padres, pero la urraca, pierde los huevos puesto que sus polluelos morirán y además hace un gasto energético considerable no en reponer sus huevos, sino en sacar adelante los polluelos de otras aves.
Los hijos
legítimos de las urracas, mueren de hambre, ya que la pesadez extrema del críalo exige tanta atención de los padres adoptivos que estos se ven
obligados a dejar morir de inanición a los hijos propios en un reflejo
producido por el inevitable instinto de sacar adelante a los pollos que piden
comida con un lastimero grito y una boca de provocativo color rojo contra la que no puede rebelarse el instinto de cria.
sábado, 2 de mayo de 2015
Huella de zorro al galope
En una zona
interior, en un hueco donde el agua se queda atrapada con las avenidas, y con
el agua algún que otro ser vivo, una capa de fino limo cubre todo el entorno.
Ya no quedan peces en la poca agua que aún no se ha evaporado, ya que las
garzas patrullan cada uno de estos lugares y los esquilman de vida, acortando
así la agonía de los peces que se quedaron atrapados. Tan sólo aquellos que son
de gran tamaño quedarán expuestos al sol.
En las
orillas de estos lagos accidentales, se descubren las huellas de garzas,
chorlitos y patos que llegan a aprovecharse de los animales atrapados.
Igualmente, se ven muchas huellas de perros aquí y allí, ya que una zona tan
próxima a la ciudad está repleta de viandantes que pasean con sus perros que
inexplicablemente campan sueltos, no sólo en las zonas más urbanas del parque,
sino que también van sueltos en las zonas más naturales.
Entre las
huellas de unos y otros, no son raras las de tejón, gineta o zorro, que son los
mamíferos silvestres que más indicios de su presencia nos dejan. Al ser estos
rastros archiconocidos, para un rastreador sólo queda la opción de buscar
rastros más raros. Y con suerte encontré uno de estos rastros. Se trata del rastro
de un zorro que se desplazaba al galope. En la foto se percibe un grupo
completo de las cuatro huellas. Es en este tipo de marcha cuando mejor se
marcan las características de las extremidades de los animales, y al aparecer
las impresiones al completo, algunas personas confunden a sus autores ya que se
salen de la norma.
En este
caso, podemos ver en primer lugar entrando por la izquierda, las huellas de la
patas traseras, primero la derecha y después la izquierda. Al desplazarse a gran velocidad,
estas huellas aparecen a gran distancia una de la otra. A más distancia a la
derecha, aparecen las de las manos, primero la izquierda y después la derecha. En el
galope, hay un momento en que ninguna de las extremidades del animal tocan el
suelo y todas las extremidades trabajan a la hora de impulsar el cuerpo.
En otro de
estos “lagos” cercanos, pude encontrar un grupo de huellas del mismo tipo,
desplazamiento al galope pero en este caso eran de perro. En el detalle de la
huella de la mano que aparece abajo, podemos contar cinco dedos, ya que marca ese primer dedo que
todo el que tiene perro puede ver, y que pese a que no es funcional en este
caso ha dejado impresión en el barro debido a lo forzado de la posición de las
extremidades. Igualmente ha dejado impresión del talón de la mano, que
generalmente tampoco dejan impresión por estar situados demasiado arriba.
He visto en
algún blog por la red huellas de zorro, en el que las manos han marcado los
cinco dedos y el talón, y han sido expuestas como huellas de garduña, y en el
caso de las de perro se han confundido con las de nutria. Conviene que veamos
la gran distancia entre el grupo de las almohadillas principales y el del
primer dedo y del talón, que marcan la diferencia con las de los mustélidos,
generalmente más agrupadas.
domingo, 19 de abril de 2015
Pato leucístico...
Hoy por la mañana, he estado paseando por "el Parque del Agua", y he tenido la ocasión de ver un macho de Ánade real (Anas platyrhynchos) totalmente blanco. Además del defecto cromático del albinismo, que se caracteriza por el color blanco y los ojos rojos, existe otro defecto conocido como leucismo, y que se caracteriza por la aparición de plumas blancas mezcladas en el plumaje normal o incluso en los casos más acusados, coloración blanca en su totalidad. El leucismo, provoca que además de ser blancos como los individuos albinos, lo ojos presentan el cromatismo normal, hecho que puede extenderse al pico y las patas.
En este parque,
los ánades reales se multiplican a un
ritmo sorprendente. En este lugar, están a salvo de los peces que habitan el
río. Especies introducidas como la Lucioperca, (Sander lucioperca), el lucio (Esox
lucius) o el siluro (Silurus glanis), predadores que acaban con los pequeños patos o incluso con los
adultos. En estos entornos semiurbanos los patos están prosperando
sorprendentemente bien, aunque sería deseable que se eliminaran a los patos
domésticos que aún no son muy abundantes, para impedir cruces con los salvajes.
Los ánades reales que habitan aquí, acuden a su cita con las personas que les
ofrecen pan del mismo modo que acuden las palomas en los parques.
domingo, 29 de marzo de 2015
De nuevo polemicas con las riadas... las islas de grava
El epicentro de la polémica en la última riada, y que también lo fue en la penúltima y será en la siguiente es el tema de las “islas de grava” del río. Dicen algunas personas que estas islas se deben a la “falta de limpieza”, otras a que son restos de las penínsulas para la construcción de puentes sobre el río. Otras que se deben a que la grava para la construcción se extrae en canteras y no del lecho como antaño.
La
explicación es mucho más sencilla y evidente. Las islas de grava de deben a que
no baja suficiente agua como para cubrir por completo el lecho del río que se
encuentra entre las defensas. En las zonas en las que el río es más profundo,
el agua circula sólo por este tramo y deja las gravas a la vista en el resto
del cauce.
En
ocasiones, ocurre que estas barras de gravas se alzan por encima del antiguo
lecho, pero no significa que el río se esté levantando, sino que durante la
riada esa zona tuvo una corriente más lenta y el sedimento que el río
arrastraba se depositaba en este lugar, al tiempo que arrastraba el de otras
partes del lecho.
No obstante para aquellos que tienen dudas sobre la existencia de islas desde siempre en el río, pueden hacer una búsqueda de planos de Zaragoza en la red. En planos de 1865 de la capital de Zaragoza, existe una isla llamada del Ramblar, que coincide justo en la que hoy podemos ver en el entorno de Club Deportivo Helios. Esta isla se denomina Santo Domingo en un plano del ejército de 1869 publicado en 1872. En los planos franceses de 1808 no se aprecian islas, pero sí que el río estaba crecido y que había muchos sitios inundados todavía, por lo que las islas y playas de grava no se aprecian. Hay que decir no obstante, que hoy, como resultado del dragado que se hace para los barcos, el agua se va toda al canal de navegación, y la playa de gravas que se encuentra frente a este Club en la actualidad ha aumentado de tamaño (foto dcha).
Aunque es cierto que siempre ha
habido islas de grava en el río, hoy en día hay una diferencia significativa
con aquellos tiempos. La construcción de presas en el río lo ha
compartimentalizado de tal modo que cuando hoy nos asomamos río Ebro, vemos un
río nuevo, el río Ebro versión 3.0. El río que vieron los romanos era diferente
al que podemos contemplar hoy. De hecho los romanos se enfrentaron a un río que
discurría por un valle con más cobertura vegetal y que arrastraba menor
cantidad de sedimento de modo que no existía todavía el delta del Ebro, o era
tan incipiente que no se percibía. Ese era el Ebro que en el dibujo se corresponde con la parte superior, un río con un nacimiento y una pendiente hasta el mar, lugar de sedimentación final. La deforestación y
roturación, favorecieron que mayor cantidad de sedimento llegase al río y después al mar. En la
época árabe el delta era pequeño pero ya se adentraba algunos kilómetros en el
mar. El Delta acelera su crecimiento hasta las dimensiones que podemos
contemplar hoy a partir del siglo XV. El Ebro llevaba mayor cantidad de sedimento pero era todavía un sistema continuo. Ese era el Ebro 2.0.
Hoy, con la
existencia de grandes presas en el Ebro que lo dividen en tramos (T1, T2, T3), gran cantidad del sedimento se queda
atrapado en el fondo de los pantanos (S1, S2) y las riadas se laminan siendo más
prolongadas y menos intensas, de modo que el Delta del Ebro comienza a
desaparecer puesto que la cantidad de sedimento aportada por el río (SF) no compensa
el desgaste que el mar hace del sedimento aportado. Además ya no es el río lineal, sino que es un río que "nace" de nuevo varias veces,(N1, N2, N3) cortando la continuidad del sistema (T1) y la cadena erosión-transporte-sedimentación dividiéndola en tramos más pequeños (T1, T2, T3). Hoy se estima que el Ebro
aporta el 1% del sedimento que aportaba en 1940. Este es el Ebro 3.0, el Ebro de hoy en día.
Hoy, con la
existencia de grandes presas en el Ebro que lo dividen en tramos (T1, T2, T3), gran cantidad del sedimento se queda
atrapado en el fondo de los pantanos (S1, S2) y las riadas se laminan siendo más
prolongadas y menos intensas, de modo que el Delta del Ebro comienza a
desaparecer puesto que la cantidad de sedimento aportada por el río (SF) no compensa
el desgaste que el mar hace del sedimento aportado. Además ya no es el río lineal, sino que es un río que "nace" de nuevo varias veces,(N1, N2, N3) cortando la continuidad del sistema (T1) y la cadena erosión-transporte-sedimentación dividiéndola en tramos más pequeños (T1, T2, T3). Hoy se estima que el Ebro
aporta el 1% del sedimento que aportaba en 1940. Este es el Ebro 3.0, el Ebro de hoy en día.
Los embalses son el final para gran parte del sedimento de pequeño tamaño, el que queda suspendido en el agua y
que al quedar ésta quieta en los embalses se precipita al fondo y ya no llega
al delta. Pero… ¿Qué hay del sedimento más pesado como las gravas?. Lo natural,
es que el río sea un sistema lineal. Un proceso de erosión-transporte y
sedimentación cuyo fin es el aporte del sedimento reducido a arena y lodo al mar. El tamaño de los
sedimentos es diferente según el tramo del río que contemplemos. En la parte
superior, el río presenta elevadas pendientes y grandes bloques de rocas
salpican el lecho aquí y allá. La erosión reduce el tamaño de estos bloques de
modo que cuando tienen un tamaño menor pueden ser arrastrados río abajo. Al
final del río, los grandes bloques que en la zona media eran cantos rodados se
han convertido en fina arena.
Vemos
pues que no sólo hay un río que conduce agua, sino que existen “otros ríos” que
están compuestos de sedimentos de diferentes tamaños, y que avanzan más lentos
pero de forma inexorable hacia el mar para acabar el ciclo convertidos en
arena. No circulan siempre todos los ríos. El río de agua, siempre fluye en
mayor o menor medida, incluso en el período de estiaje. Otro de esos ríos es el
que está compuesto por el lodo en suspensión que viaja con el agua. Con las
lluvias, aumenta el caudal de agua y el aporte de lodo, así como la velocidad del río de modo que el agua puede
transportar gran cantidad de lodo y arena en suspensión, activándose así el
segundo río. Es necesario no obstante, una gran avenida y grandes velocidades
para que se active el tercer río, el de las gravas. Primero se ponen en
circulación las más pequeñas, y poco a poco, al ritmo que aumenta la velocidad
gravas más grandes. Unas se deslizan, otras avanzan rodando groseramente y otras a pequeños saltos, una especie de semi-suspensión en el medio. Ocurre a la inversa cuando las aguas vuelven a calmarse,
parando los sedimentos su marcha también por orden de tamaño. Ese es el
resultado que nosotros vemos cuando el río mengua y podemos observar su lecho.
Barras de gravas que parece que están “taponando” el cauce del río. Pero lo que
indican no es otra cosa que un lugar del lecho del río en el que la velocidad
era menor y donde se paraban las gravas al no ser la velocidad la suficiente
para provocar el arrastre.
Hoy, si bien el agua sí que en cierta medida hace este viaje, no es libre para fluir como antaño de modo que se pierde la sincronía con los otros dos ríos. Al ser capaces de laminar las riadas, podemos fabricar una avenida que no active el tercero de los ríos, el de las gravas en su plenitud y que mantenga el segundo, el de los lodos activo durante mucho más tiempo. Además, los sedimentos gruesos ya no viajan tanto. No recorren el río con libertad y quedarán atrapados sin poder superar jamás los embalses, al igual que gran cantidad de lodos y arenas, (foto derecha) fruto de que hemos dividido el río en porciones.
Vemos
pues que lo que antes era un río ahora se podría comportar como muchos micro-ríos. Aún
a pesar de esto, los micro-ríos podrían funcionar como pequeños ríos que comienzan de nuevo desde cada presa, un nuevo nacimiento como he dicho más arriba. Pero tampoco
es así, no se comportan como un conjunto de micro-ríos. El río, además de partido en trozos, discurre entre
dos paredes desde una presa a la otra. Antaño, cuando el río de agua crecía y
comenzaba a movilizar al río de lodo y al de grava, se salía del lecho que
ocupa normalmente, dispersando su carga de gravas fuera de su lecho habitual, o
cambiando su trazado abandonando toneladas de gravas lejos del lecho que ya no
volvería a movilizar. Los lodos, suspendidos en el agua que anegaba hectáreas, quedarían alejados del lecho, generalmente en campos de
cultivo que lógicamente sufrían una sobreelevación paulatina con los sedimentos
aportados, sobreelevación que ya no se produce. Las inundaciones que se producen ahora en algunas ocasiones provienen de aguas del freático que ascienden y por lo tanto no aportan sedimento alguno.
Hoy, al discurrir entre paredes, los sedimentos gruesos serán depositados en el propio lecho, y no podrán salir de éste. Igual ocurre con los lodos, pero éstos serán conducidos durante muchos kilómetros hasta el próximo embalse. Únicamente en aquellos lugares en que se rompan las defensas o que el río las supere en altura, los sedimentos finos harán su viaje fuera del lecho habitual como es natural. Es por eso que las barras de gravas y las islas de gravas se depositan en el lecho del río, sencillamente porque no tienen otro lugar donde hacerlo. No es porque no se drague, es porque hemos matado al río. El río así conducido es más rápido y violento y las consecuencias las vemos con cada nueva avenida y seguiremos viéndolas mientras no se cambie de forma de manejo. Las islas y barras de gravas se depositan en el lecho y se activan de nuevo con cada avenida avanzando a lo largo del río. Miles de toneladas de gravas avanzan a lo largo del cauce y se detienen cuando la corriente disminuye. Algo así como el escondite inglés. Todos han estado avanzando, pero cuando nos giramos y miramos están quietos.
Hoy, al discurrir entre paredes, los sedimentos gruesos serán depositados en el propio lecho, y no podrán salir de éste. Igual ocurre con los lodos, pero éstos serán conducidos durante muchos kilómetros hasta el próximo embalse. Únicamente en aquellos lugares en que se rompan las defensas o que el río las supere en altura, los sedimentos finos harán su viaje fuera del lecho habitual como es natural. Es por eso que las barras de gravas y las islas de gravas se depositan en el lecho del río, sencillamente porque no tienen otro lugar donde hacerlo. No es porque no se drague, es porque hemos matado al río. El río así conducido es más rápido y violento y las consecuencias las vemos con cada nueva avenida y seguiremos viéndolas mientras no se cambie de forma de manejo. Las islas y barras de gravas se depositan en el lecho y se activan de nuevo con cada avenida avanzando a lo largo del río. Miles de toneladas de gravas avanzan a lo largo del cauce y se detienen cuando la corriente disminuye. Algo así como el escondite inglés. Todos han estado avanzando, pero cuando nos giramos y miramos están quietos.
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