viernes, 27 de noviembre de 2015

Misteriosos huevecillos

          
           Hace poco estuve desmontando un tejado. Las paredes del almacén donde estaba el tejado estaban construidas con adobe, y el tejado era de maderos de pino, creo que royo, ( Pinus sylvestris) sobre los que se disponían cañizos (especie de tableros construidos con cañas (Arundo donax) entrelazadas). Sobre el cañizo, una capa de barro con algo de paja y trozos de tejas rotas que hacen el asiento de las tejas árabes, todas de las antiguas hechas a mano en las que se aprecian las marcas de los dedos del fabricante.
            Como digo, al retirar los maderos, que están empotrados en el muro de adobe y cogidos con barro, en algunos aparecieron dos pequeños huevecillos prácticamente esféricos. En los lugares en los que no se rompían aparecían pegados uno con otro en parejas. Escasamente tienen un centímetro de diámetro mayor, y son de color blanco como podéis apreciar en la fotografía (de móvil).

            Estos huevos, son un indicio inconfundible de la presencia de las salamanquesas (Tarentola mauritanica). En efecto, la puesta de la salamanquesa es de dos huevos que aparecen pegados uno a otro y que son depositados en grietas y huecos de los muros. En este caso, quizá la escasez de humedad hizo que estos huevos no llegasen a eclosionar. No es la primera vez que en las paredes de adobe encuentro las características parejas de huevos, y en algún caso, hasta he podido sacar la pequeña salamanquesa seca ya del interior del huevecillo.

jueves, 19 de noviembre de 2015

Huyendo del cazador

            
Estos días, debido seguramente a la masiva afluencia de cazadores a los montes con armas de fuego y perros, un gran jabalí se ha mudado a los alrededores de mi casa. Los primeros indicios los vi el lunes a medio día, cuando volvía caminando a casa. En primer lugar, vi las huellas correspondientes a un salto desde el camino. Dos huellas solamente, aunque en ellas se encuentra la impresión de las cuatro patas.
           
La secuencia de la impresión de esas huellas es la siguiente: el jabalí, desde el camino salta para salvar el desnivel. Primero cae en el suelo con la pata delantera izquierda, y un poco más adelante, debido al movimiento que lo proyecta hacia adelante, aparece la pisada de la pata delantera derecha. En ese mismo momento la pata delantera izquierda despega del suelo para un instante después, colocar en el mismo lugar la pata trasera izquierda, y posteriormente ocurre lo mismo con las patas delantera derecha y trasera derecha.
            Esta secuencia de colocación de patas traseras en el mismo lugar en el que se encontraban antes las delanteras es una forma natural de movimiento. La mirada atenta a la huella, que presenta incluso la impresión de las pezuñas secundaria claramente nos muestra cómo podemos encontrar una clara impresión de cuatro pezuñas secundarias muy próximas unas de otras, unas de la pata delantera y otras de la pata trasera. Se advierte que claramente la mayor anchura de la huella en la parte trasera, un indicio inequívoco de las huellas de jabalí.

           
             


A unos escasos 5 metros de la puerta de mi casa, al otro lado de una acequia, hay un campo de maíz que es el lugar donde seguramente permanece oculto durante el día. En varios lugares, se advierten huellas de merodeo. El jabalí se desplaza al paso, hecho que se nota en la configuración de las huellas, que no marcan las pezuñas secundarias y que se encuentran superpuestas,  las traseras  un poco retrasadas y sobre las delanteras . Si el jabalí aumentase la velocidad del desplazamiento, aparecerían las secundarias más frecuentemente y las huellas traseras se irían situando cada vez más adelantadas al ritmo que aumentase la velocidad, llegando incluso a sobrepasarlas y aparecer la impresión de las cuatro huellas independientes.

jueves, 22 de octubre de 2015

Senda verde?

Hace algunos días, tuve que llevar el coche a cambiarle el calcero (palabra que usamos en donde vivo que incluye todo tipo de zapatos), y aproveché para dar una vuelta por el río Gállego. Alucinado me quedé. No sé qué ocurre pero tras estas últimas riadas alguien se ha vuelto loco. Antes de la EXPO2008, se cambió el chip de lo que se hacía en los ríos y se retiraron los encauzamientos que constreñían al río Gállego y que en el pasado lo convirtieron no en un canal, que es lo que sería si bajase agua, sino en una cloaca, ya que en época de estiaje casi todo el líquido que baja es lo que vierte la factoría papelera de Torras en Montañana.

            Desde entonces, con la retirada de los encauzamientos, el río intenta volver a ser un río, pero no sin dificultades debido al profundo encajamiento del cauce provocado por el abuso de la extracción de gravas y los dragados en la desembocadura que remontan el cauce hacia arriba. Recuerdo tener doce o catorce años cuando bajaba casi a diario con mi padre a pasear por lo que quedaba del río y ver las máquinas sacando la grava directamente del cauce con agua. Se podían ver barbos enormes que las máquinas sacaban con la grava, tal era el desconcierto de los peces. Todavía no me explico cómo podía suceder esto, pero me imagino que sería al dejar el río convertido en una sucesión de pozas donde quedaban atrapados los peces sin salida y que de ahí los sacaría la pala al tiempo que las gravas. Aún recuerdo, sería ya con 17 años la tarde que fuimos a merendar al último grupo de chopos negros que quedaban y nuestra estupefacción al comprobar que ya no estaban. Ni un solo árbol quedaba en las orillas.

            El ayuntamiento de Zaragoza, por medio de su unidad de montes, instaló viveros de planta autóctona y recuperaron los sotos de ribera a lo largo del río. Muchos años de trabajo cuyo resultado es sorprendente. Árboles y arbustos con un impresionante aspecto de naturalidad. De hecho, si no se conoce la historia se tiene la sensación de pasear por un soto natural. Las últimas repoblaciones se hicieron en Montañana, donde yo vivo. Hoy mis hijos pueden ver un río con más árboles que cuando lo conocí yo. Aún así, el turbulento pasado del río se adivina en algunos lugares donde asoman los escombros que se arrojaron durante décadas a las orillas del río.
           
Con la Expo se construyeron muchas infraestructuras. Se trabajó a lo largo de las riberas y se construyeron caminos y senderos que son muy frecuentados. Es tan estrecha la franja de bosque a lo largo de nuestros ríos, (el Gállego no es una excepción) que todas las infraestructuras se sitúan DENTRO de los ríos y no en sus orillas. Es sorprendente como si empezamos a andar por la “senda verde”, podemos contemplar que se puede hacer el recorrido incluso con silla de ruedas, tal es el nivel de las obras realizadas. Lo que ocurre es que por pocos metros no se puede acceder a esta infraestructura con silla de ruedas, por lo que la razón de semejante gasto no debió de ser esa. Pero esto es lo que ocurre cuando se hace un “festival” especulativo como la EXPO2008.


El inconveniente es que cuando el río viene con caudales mayores, deja estas infraestructuras bajo el agua y se estropean, y en algunos casos, algunas de ellas pueden llegar a desaparecer. Creía que esto estaba claro, y que se asumiría el hecho, pero en estos últimos tiempos la trayectoria de trabajo excelente en las riberas se ha cambiado. Se han vuelto a colocar los encauzamientos. Está claro que en las últimas riadas algunas infraestructuras como son las viviendas, han sufrido daños y que hay que pensar de qué modo se pueden proteger trabajando con el río (no contra el río, ya que no podemos pararlo sin matarlo). Lo más curioso es que estas obras típicas de épocas pasadas, se están haciendo no para proteger viviendas, sino para proteger esas obras que se sabe están dentro del río. Lo más sangrante, es que cuando el río hace lo que se quiere que haga (supongo) que es comportarse como un río y tener un cauce meandriforme divagante, se le construyen defensas para constreñirlo de nuevo.




 La obra no tiene desperdicio. Para reparar un tramo de no más de 15-20 metros de esta lujosa senda que además pasa junto a un camino por el que todavía se puede transitar, (foto superior) se realiza un auténtico atentado ecológico. Se opta por un doble impacto brutal. Poner escolleras (que es lo que realmente son aún a pesar de ser construídas con gravas, y estas se hacen con las gravas que el propio río había depositado en el centro del cauce, es decir se hace un mega-dragado del centro del cauce para depositarlo en bandas longitudinales en el exterior de la curva del río protegidas con malla. Una infraestructura que perdurará mucho tiempo en el Gállego y que es justo de la misma naturaleza que las que se quitaron, aunque aquellas se extendían a lo largo de un tramo bastante extenso.

           




No existe explicación para volver a estas costumbres que ya se deberían haber abandonado. Lo más grave es que para volver a retirar estas defensas ya no habrá otra EXPO 2008 del despilfarro. No creo que el río tenga ocasión de volver a desembarazarse de ellas.

           







  En la otra orilla, se había adecuado un buen camino forestal. En unas riadas anteriores el río cortó el camino en varios puntos, dejando unos agujeros de miedo.  A la vista quedaban los restos de escombros de vigas y jácenas que es lo que forma el lecho y riberas de gran parte del río Gállego. Me he acercado a ver esta zona y contemplar a la máquina destruyendo el río desde otro ángulo cuando me he topado con una autopista. Sin palabras. El propio cartel habla por sí mismo. Calle cortada por obras. Y es que es eso, una calle. Es vergonzoso que en un país que ha sufrido lo que ha sufrido por proyectos absurdos en toda su geografía no se haya aprendido absolutamente nada. No sólo es que las obras estén avocadas a su destrucción en otra riada, sino que sabiéndolo se expolien millones de euros del ciudadano en obras que no se adaptan para nada al lugar en el que se hacen.

           
Es frecuente sin embargo que los ailantos (Ailanthus altissima) proliferen sin control cuajados de frutos a los lados de este camino verde sin que se haya gastado ni un céntimo en erradicarlos. No sé cuántos trabajadores podrían estar dedicándose a eliminarlos aquí o en otros lugares del término municipal con mucha menos inversión y trabajando realmente en preservar el medio ambiente en vez de dedicarse a destruirlo.     Quiero recordar que se han catalogado como especies invasoras. Personalmente,  con tan poca superficie dedicada a nuestro bosque, prefiero que el lugar se ocupe con planta autóctona que con planta introducida.


            Sería también interesante pensar en volver a colocar en su lugar olmos autóctonos e ir sustituyendo a los Ulmus pumila, que personalmente creo que representan un riesgo de invasión similar o mayor que el de los ailantos. No se llegarán a hacer grandes nuestros olmos, pero sí que serán un aporte de plantones para cuando “vengan tiempos mejores”. Se puso de moda la repoblación con esta especie ya que se daba por perdido al olmo autóctono. Los Escolítidos acaban con los olmos cuando estos alcanzan el tamaño adecuado, pero los de aspecto arbustivo no son atacados por ellos. Si no se hubiese introducido el Ulmus pumila, quizá ya habría remitido la enfermedad, pues al ser los olmos autóctonos que quedan de pequeño tamaño, no permiten la reproducción del insecto vector de la grafiosis. La existencia del olmo siberiano permite a los escolítidos mantener unas poblaciones que habrían desaparecido sin duda al no tener donde reproducirse. 
Sin embargo lo que se hace es empeorar las cosas y tirar el trabajo anterior a la basura. Para destruir el río no hace falta gastar tanto dinero, con dejar que se tiren escombros en las orillas de nuevo es suficiente. No se debería hacer ni lo uno ni lo otro, pero lamentablemente, las obras siguen su curso… 

jueves, 24 de septiembre de 2015

¿Un descampado en el río Ebro?

           
 Sabéis por otras entradas que debido a las actividades de mi hija, visito el parque del agua, que formaba parte de la Expo 2008 con cierta asiduidad. Muchas personas pasean por ese entrono y es verdad que puede ser un lugar donde mostrar la naturaleza a los visitantes, y a la vez ejercer una labor de formación con los carteles que se colocan en los senderos. Hay carteles de especies de aves, de vegetales… incluso hay carteles que pretenden explicar algo más. Uno de estos carteles que me llaman mucho la atención (aparte del que pone o ponía “bosque de alisos y sauces”, ya que no había ni un solo árbol en ese sitio) es del “descampado”. La verdad, es que cuando paseaba próximo al cauce más habitual y el soto próximo, me llamó poderosamente la atención este cartel… “el descampado”.
           
Tal denominación me movió a hacer una foto al cartel y a visitar de forma inmediata el lugar. Además según reza el cartel los descampados de los ríos antes muy frecuentes ahora al parecer van a ser mucho más escasos y es por ello que se había decidido conservar éste. Fue una tremenda desilusión ver que el descampado no era algo nuevo para observar. Se trataba de la zona interior de una curva del río que es el lugar donde sedimenta. La zona descampada no era otra cosa que un brazo del río por el que tan sólo discurre agua cuando el río viene crecido, ya que la mayor parte del año el agua está bajo las gravas y sólo se advierte en forma de laguna en las zonas más profundas. Aún así, esto no son lagunas, ya que conservan una pequeña corriente que permite que el agua esté en condiciones de albergar pequeños animalillos que poco a poco serán más escasos por las frecuentes visitas de garzas, gaviotas y limícolas varios.

            Una pena. No sé lo que nos habrá costado el cartel, pero es cierto que se ha desaprovechado la ocasión de decir que esta parte del río es un lugar donde al ser la corriente más lenta es donde se deposita el sedimento y que la orilla de enfrente es donde el río erosiona. Que la evolución natural es que el río se desplace en sentido horizontal haciendo crecer “el descampado” a costa de incidir en la zona de erosión, pero que ya no puede hacerlo porque una escollera se lo impide. Que este “descampado” fue, hasta que se depositó la escollera, la zona por la que crecía el meandro, y que la evolución lógica sería que el río cortara el meandro por otra zona donde las curvas del río erosionan (por donde está la Torre del Agua) y este “descampado” se estabilizase a las orillas de una laguna en forma de media luna que perduraría como un trozo (galacho) del río abandonado. Entonces, al no ser esta zona sometida a las corrientes del río, la vegetación formaría un soto al tiempo que la laguna se iría colmatando y las especies vegetales se irían sucediendo hasta que esta zona se convertiría en un bosque. Y que esto se podría observar mejor en el Galacho de juslibol, una zona en la que “el descampado” ya es un bosque y el trozo aislado del río está siendo colonizado por la vegetación, y donde si se tiene suerte y no se va en período vacacional se puede visitar el centro de interpretación. El misterio de por qué es en período vacacional, cuando está cerrado, ya que es en este momento en el que los padres pueden acompañar a los hijos a visitarlo, no lo puedo comprender. 

viernes, 28 de agosto de 2015

Víctimas de la especulación.

         
  Os dije que un día os contaría la historia que ha conducido a que hace unos dos meses llegara una carta del Ayuntamiento de Zaragoza a mi casa en la que pone que he de elegir si quiero formar parte de una “Junta de Compensación”, que no es otra cosa que una agrupación de personas que promueven la creación de una urbanización si no quieren ser expropiados de sus bienes cuando un propietario con más del 50% de la superficie de una zona urbanizable así lo decide.
Un gran propietario decidirá el futuro de otros muchos propietarios con menos terrenos. Es lo que tiene esta democracia nuestra. Como leíamos en Rebelión en la Granja de George Orwell, "todos los animales son iguales pero algunos son más iguales que otros". Una Constitución, la española que parece ser interpretada por el mismísimo cerdo Napoleón. Expropia el Ayuntamiento y el beneficiario de la expropiación será esa Junta de Compensación. Al haber dibujado el constructor que promueve esta urbanización un parque en el lugar donde ahora se encuentra mi casa, esta será demolida y yo habré de buscar un nuevo hogar. He de decir que mi casa es legal y cuenta con una antigüedad de más de 80 años. Da lo mismo. Es más, cabe la posibilidad de que viviendas que se edificaron de forma ilegal queden sin derruir si los dueños son capaces de asumir los costes de urbanización (unos 60 euros por m2). Pero este es el desenlace, y os dije que contaría la historia.

           
Hace unos años, muchos, personas que querían construir sus casas en el barrio donde vivo idearon unas encuestas en las que preguntaban a los vecinos que si querían que el barrio fuese más grande. La gente suele contestar a estas cuestiones de forma descabellada y al parecer, el barrio de 3000 habitantes quería que aumentase en unos 10.000 vecinos si mal no recuerdo. Había suelo para construir, pero los que insistieron para que se les recalificase no estaban interesados en construir, sino en especular y vender a precios muy altos. En los planes urbanísticos, se prevén tierras calificadas como urbanizables que constituyen un suelo de reserva por si se agota el suelo urbano, (cuya característica principal es que ya está provisto de todos los servicios, de ahí su prioridad en la ejecución). Sólo se ejecuta el suelo urbanizable cuando el suelo urbano se agota o cuando los políticos ven una causa de “interés general” que justifique su anticipación. Algunas personas vinculadas políticamente a uno de los dos partidos mayoritarios, (da igual cual, puesto que cualquiera de los dos actúan igual, de hecho, a los efectos son sólo uno), poseían tierras calificadas como urbanas. La ejecución de estas tierras es preferente a la hora de urbanizar, como ya he dicho, aunque sin haberlas urbanizado, se echará mano de los suelos de reserva.

            Casualmente, la zona donde vivo y otras fueron calificadas como urbanizables. Lindan con terrenos de personas que poseen terrenos urbanos que no ejecutan pero que tienen prisa en enriquecerse vendiendo terrenos en estos lugares y que incrementan el valor de sus terrenos urbanos aledaños. De nada nos sirvió recurrir tal calificación.

            El primer contacto con la realidad fue surrealista. La primera promotora hizo una reunión en la sala de plenos del ayuntamiento y esa reunión se nos convocó desde los altavoces de la alcaldía del barrio. Hice saber al Alcalde pedáneo que es irregular este modo de proceder. La constructora o promotora puede obtener toda la información necesaria sobre los propietarios en el registro de la propiedad pagando las tasas como cualquier ciudadano y contactar después con los propietarios. Los contactos posteriores fueron más razonables con visitas a los propietarios. Finalmente acabó el proceso en reuniones con los propietarios y la constructora en los domicilios y posteriormente en un día para elaborar las opciones de compra que se sustanciaban en el despacho del alcalde pedáneo y con opciones de compra impresas con la impresora del ayuntamiento desde el ordenador municipal. El alcalde no estaba presente, tan sólo cedía su mesa de reuniones y el espacio municipal anexo.Esta promotora, tras firmar opciones de compra con muchos propietarios, (quería comprar todo), se reunió con los responsables de urbanismo y decidió abortar la operación. El vehículo de la A.P.I. que había gestado toda la operación apareció con bollos y rayado; y nos aseguró que había recibido amenazas por parte de otro promotor. Entonces no hicimos caso y pensamos que habría sido alguno cabreado o algo así.

            Al poco tiempo apareció en escena un segundo promotor cuya principal característica era el de dejar las urbanizaciones que comenzaba con unos acabados de vergüenza. Preocupado por cómo se desarrollaban los acontecimientos y el colaboracionismo del alcalde pedáneo, tuve una entrevista personal con el Gerente de Urbanismo de Zaragoza en la que me dijo que no me preocupase, que en Zaragoza no se solían aprobar convenios urbanísticos en los que los propietarios de menos del 80% del suelo estuviesen de acuerdo, y que generalmente, se aprobaban cuando los propietarios de un 95% del suelo estaban de acuerdo evitando así los conflictos que surgen en las expropiaciones.. (la ley permite promover cuando el promotor tiene más del 50% del suelo) . Según el Gerente de Urbanismo, el constructor sólo disponía de un escaso 50% del total del suelo. Unos meses después se aprobó de forma inicial el convenio urbanístico añadiendo algo más de superficie (modificando el plan de urbanismo) que por supuesto estaba en manos del promotor. En enero del 2014, se aprobó de forma definitiva. Atrás quedan las luchas y mentiras.

           
Atrás quedan las maniobras del alcalde pedáneo, que interesado en acelerar el proceso colaboraba de forma voluntaria o involuntaria facilitando las cosas a la promotora. Aparecieron unas hojas llamando a una convocatoria de un pleno para los jóvenes del barrio con el fin de que pidiesen terrenos al Ayuntamiento para hacer viviendas mediante una cooperativa y así acelerar el proceso urbanizador. En un tiempo récord constituimos mi mujer, Belén y yo una “Asociación para el Control de la Disciplina Urbanística y contra la Corrupción” y nos presentamos en el pleno repartiendo trípticos que nos había preparado una persona que registró la asociación en el registro de asociaciones y se puso como secretario. La empresa constructora era la antigua FADESA, que había construido en el barrio vecino un montón de viviendas que diez años después siguen estando sujetas a reparaciones por las condiciones escandalosas de mala construcción (Jardines de Candala). Los jóvenes asistentes se fueron del pleno ya que se sintieron engañados. El alcalde ordenó a la funcionaria que me identificara para interponer una denuncia que nunca se cursó.

            Fracasada esta vía, se propuso por parte de la Sección Sindical de UGT en la papelera de Montañana, donde trabaja el Alcalde pedáneo, una cooperativa con el fin de solicitar terrenos de nuevo al Ayuntamiento para construir viviendas. Uno de los que estaban impulsando el proyecto acababa de concluir la construcción de una vivienda ilegal, hecho que fue puesto de manifiesto por parte de algún asistente a la reunión. No parece ético que alguien que ha construido de forma ilegal promueva una asociación para que otros compren terreno para construir su vivienda. Esta segunda vía quedó de nuevo abortada. Es anecdótico que la beligerancia del alcalde pedáneo contra la construcción de viviendas ilegales y contra la colocación de viviendas prefabricadas que le llevó incluso a solicitar a las entidades bancarias del barrio a que no diesen préstamos para estas últimas, no lo condujera a denunciar a esta persona.

          
 
Las últimas intentonas fueron firmas recogidas en los comercios pidiendo piscinas u otros servicios. Y así pues, es como llegamos al punto en el que me encuentro. Testigos de cómo un ayuntamiento pedáneo se pliega a los deseos de un constructor utilizando los medios públicos en beneficio de promotores inmobiliarios. Testigos de cómo el Ayuntamiento de una gran ciudad se pliega a los deseos de un Promotor inmobiliario aprobando de forma inicial un proyecto que meses antes un técnico creía no viable. Con informes técnicos que decían que no era necesario promover más suelo en Zaragoza, y que las cesiones y obras que el promotor ofrecía de forma adicional no justificaban que fuese declarada obra de interés general. Testigos de cómo el Gobierno de Zapatero modificó la ley para que los expropiados en un proceso como el que me envuelve no fuesen compensados considerando el terreno con las expectativas de posible edificabilidad (método con el que tuvimos que pagar el impuesto de sucesiones al morir mi suegro); sino que se nos pagase como un terreno rústico de cultivo, con lo que es imposible adquirir una nueva vivienda con lo que nos dan por el robo de la que habitamos. Una ley que pretendía brindar un balón de oxígeno a las compañías constructoras abaratándoles la adquisición de terrenos a precio de saldo a costa de pagar miserias a sus propietarios. Testigos de lo que significa vivir en un país gobernado para beneficio de la banca, los grandes promotores inmobiliarios y grandes constructoras.

            Ha sido pues por el desenlace de este proceso por lo que no he escrito en estos últimos meses con la frecuencia habitual. Hoy, dispongo de otra vivienda rústica adquirida donde no se con que prontitud me iré a vivir. Porque mi opción es seguir viviendo como hasta ahora, libre, rodeado de campos, aunque espero que en esta última lo esté por un pequeño bosque, pues los campos, apestados de insecticidas y llenos de maíz transgénico poco me atraen. Es ahora que por fin hemos adquirido un nuevo lugar en el que pensar. Una casa de adobe (como la que habito hoy), con más de cien años de historia en sus muros.

            Mucho será el trabajo a realizar, pero contamos con una inmensa riqueza.  La negativa de los bancos a financiar viviendas en terreno rústico nos obliga a comprar a precio de derribo con préstamo personal. La verdad que ha sido un trámite innecesario, aunque lo hemos hecho. La solidaridad de amigos y familiares hubiera hecho posible la compra sin depender del banco, concertando créditos sin intereses con estas personas. Aún así, el dinero de la compra lo hemos solicitado a los bancos que hemos contribuido a rescatar, y el dinero de las reformas será aportado de forma solidaria mediante préstamos sin intereses por personas que sin duda nos aprecian. A esto se añade el ofrecimiento de ayuda manual para todos los trabajos que sean necesarios, desde desescombro y limpieza a levantar muros y retejar pasando por petición de permisos de obras y demás. Así, el primer pago de la expropiación que esperamos se sustancie a primeros del 2016, será para devolver lo prestado.

            Estaré pues atareado con las reformas de nuestro futuro nuevo hogar, así que no podré atender este blog con la frecuencia necesaria, ni leer a los blogs amigos tan amenudo como me gustaría. Pero espero que en dos años el proyecto esté consumado. Es el plazo que creo discurrirá, entre que resuelven las alegaciones propuestas a los estatutos de la junta de compensación por abusivos, (ya que en algunos puntos no respetan la ley establecida y merman derechos a los propietarios aunque los servicios jurídicos del Ayuntamiento sorprendentemente no lo han advertido) hasta el pago de la primera mierda pinchada en un palo que nos ofrecerán como expropiación y lo que tardará el tribunal en responder a nuestra más que probable solicitud de justiprecio que pondrán fin al proceso expropiatorio.


            Es paradójico que ahora que el consistorio está en otras manosy que están decididos a acabar con esta locura no se pueda parar esta huída hacia adelante puesto que el impulso de la misma ya sólo está sujeto a la iniciativa privada. También es paradógico que la ley que hizo el PSOE para favorecer a los promotores y que provoca que nuestra tierra se haya depreciado hasta el valor de tierra rústica también afecte al promotor que posee 150 hectáreas de finca rústica comprada a un precio desorbitado. Sólo le queda huir hacia adelante urbanizando todo para que su terreno se convierta en urbano y tenga algún valor. Creo que nunca veremos casas en este lugar y que contemplaremos nuestra casa envejecer y derrumbarse por falta de mantenimiento sin edificios a su alrededor.  Pero no somos los primeros ni seremos los últimos. Unos se fueron por embalses, otros por repoblaciones de pinos, nosotros por urbanizaciones, otros para hacer una Expo del Agua, y muchos, millones por hambre y guerras. Quizá esto es más frecuente de lo que nos parece.

domingo, 28 de junio de 2015

Silencio sobrecogedor en el Parque del Agua.

       
Desde hace un tiempo no estoy al 100%.   Vivo en una casa de campo en un país donde la construcción alocada y sin control ha supuesto un cáncer terrible. Debido a esta dinámica, parece ser que se pretenden construir una cantidad más que racional de casas en el lugar donde vivo y para ello he de ser desalojado de mi hogar ya que este será demolido para construir otros.   Es por ello que he bajado el ritmo de las entradas, cosa que ya disculparéis. No obstante aquí escribo una nueva entrada. En una próxima explicaré el proceso que hace que en España un ciudadano normal sea desposeído de su hogar para beneficiar a un promotor inmobiliario multimillonario que quiere ser todavía más rico protegiendo sin embargo las propiedades de otros en el centro de la ciudad que no edifican en tiempo y forma. Hoy, sin embargo, hablaré de un hecho curioso a la vez que preocupante que he notado en mis visitas al Parque del Agua.
    Hace algunos sábados que ya no voy al Parque del Agua, donde fue la Expo. No obstante, en los últimos días que estuve, una cosa me llamó la atención. El inquietante silencio (entiéndase que aquí no considero el ruido producido por la gente o la música de los chiringuitos y bares). En casa, por estas fechas las ranas (Pelophylax perezi) están pletóricas y se dedican a cantar (los machos) durante casi todo el día. Nada de esto se oye en la Expo, situada paradójicamente en el meandro de “Ranillas”. Sorprende este silencio en un lugar en el que las zonas con agua campan por doquier. Se advierte muchísimo pato salvaje o ánade real (Anas platyrhynchos), y algún pato doméstico que sería necesario descastar para evitar cruces, ya que al fin y al cabo, es un “espacio natural”, o más exactamente, es un jardín donde acceden especies salvajes.
            Son muy frecuentes también las garzas, ya sea la real, (Ardea cinerea), imperial (Ardea purpurea), Garceta, (Egretta garzetta), Bueyera (Bubulcis ibis), martinete (Nycticorax nycticorax) o garceta grande (Ardea alba) pero estas se ven más en las orillas del Río, ya que la cantidad de gente no facilita el hecho de que se muevan en las zonas húmedas del parque. De hecho, existen garceras en el Ebro en las islas situadas en el centro de la ciudad y también junto al Pabellón Puente. Desde el paseo y con simples prismáticos se pueden ver los martinetes y garcetas tumbadas incubando sus huevos sobre los numerosos nidos que se perciben entre las frondas de los chopos.
            La verdad es que el cangrejo americano (Procambarus clarkii) no se puede considerar escaso, y que las gaviotas hacen pensar que nos encontramos en un pueblo costero. En los tejados de los edificios de la Expo no he estado, pero se oyen y ven gaviotas patiamarillas (Larus cachinnans) en abundancia, tal y como si los edificios fuesen fragmentos de acantilado apartados de la costa y colonizados por gaviotas.
            Todo esto son aves. No suelen ser indicativos de calidad del ecosistema donde se ubican, únicamente indican la disponibilidad de alimento. ¿Dónde están los anfibios y otras especies que esperamos ver en un lugar con agua?. Ya he hablado del ubicuo cangrejo. En cuanto a peces, he visto carpas (Cyprinus carpio), que es una especie introducida y en una ocasión un barbo (Barbus graellsi), cosa que me llenó de alegría al ser un pez autócotono. Lamentablemente, también abunda la gambusia (Gambusia holbrooki), pequeño pez que es probablemente el culpable de la regresión de nuestros anfibios de los lugares donde habita. No es este pez un criminal. Adaptado a las aguas pantanosas, su pequeño tamaño le permite nadar entre la vegetación palustre hasta la misma orilla y alimentarse de larvas de mosquito. Su reproducción está adaptada a estos lugares. Los huevos eclosionan en el interior del vientre de sus madres de modo que salen al exterior vivos ocultándose de forma inmediata de sus parientes que los devorarán sin contemplaciones. Las larvas de nuestros anfibios que llaman la atención en el interior de los huevos transparentes con provocativos movimientos o las larvas que yacen inertes tras la eclosión mientras consumen los restos de sus sacos vitelinos son un alimento extra para las gambusias. No ha de extrañarnos pues la ausencia de ranas y otros anfibios… y ese inquietante silencio que nos advierte que a pesar de ser zonas con agua y aspecto natural, la salud ambiental de que disfrutan no es muy buena.
            
Paseando por uno de los canales, comprobé incluso la existencia de otra amenaza. Bajo las tranquilas aguas de los canales y bajo la protección de los puentes que les proporcionan sombra, se pueden ver cardúmenes de percas americanas o black-bass (Micropterus salmoides), todos de idéntico tamaño(ver foto izquierda. Me produjeron la misma sensación que aquellos que se podían ver tras las repoblaciones que realizaba el Gobierno de Aragón antaño ( espero que ahora ya no), aunque esto levantó mis sospechas de que pudiera tratarse de ejemplares repoblados.
            El que este parque reciba la certificación AENOR de calidad ambiental que se renovó en 2009, y posteriormente la calificación medioambiental Green Globe, dice muy poco acerca de estas calificaciones.
            Dos especies invasoras en el agua, la gambusia y el black-bass contra las que no se hace nada, que posiblemente han sido puestas intencionadamente ahí y que sin duda tienen parte de la culpa de ese silencio sobrecogedor que reina en el Parque del Agua.
            Hay que añadir no obstante una considerada como invasora terrestre peligrosa, el ailanto (Ailanthus altissima) que podemos contemplar en las zonas próximas al bosque natural y que tampoco se hace nada para erradicarla (urge la corta para evitar la propagación de semillas en el ámbito natural). Es lamentable que el mismo río donde se quiere erradicar al castor (Castor fiber), especie protegida en el resto de Europa, albergue lugares con tan laxo control de las especies invasoras. Si además consideramos que los siluros (Silurus glanis) son pescados y devueltos al agua unos metros más allá, en el río, caeremos en la cuenta del poco rigor que se tiene a la hora de actuar contra las especies exóticas invasoras en esta comunidad autónoma que se llama Aragón.
             Y todavía es más sangrante que la gestión privada de ese parque haya visto renovada su concesión por el político que “gestionaba” estos temas momentos antes de irse a ocupar un puesto en Europa hipotecando al gobierno entrante a asumir esa forma de gestión. Una persona que sin duda, también se pudo haber calificado de “especie invasora terrestre peligrosa como el ailanto”. Que tanta paz encuentre como deja con su marcha.